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La Virgen María y los Santos
San Juan Bosco
Nació
junto a Castelnuovo, en la diócesis de Turín, el año 1815. Su niñez fue
dura. Una vez ordenado sacerdote, empleó todas sus energías en la educación
de los jóvenes e instituyó Congregaciones destinadas a enseñarles
diversos oficios y formarlos en la vida cristiana. Escribió también
algunos opúsculos en defensa de la religión. Murió el año 1888 (Oficio
Divino - Liturgia de las Horas según el Rito Romano, III).
San Juan Bosco, el santo de
la juventud, por su gran devoción a María Auxiliadora, conseguía de ella
innumerables milagros.
Fundador de los Salesianos,
comunidad religiosa con rama masculina y femenina, dedicados a la educación
de los jóvenes, en especial los pobres.
Gran constructor de
iglesias, entre ellas la Basílica de San Juan Evangelista, la Basílica de
María Auxiliadora y la Iglesia del Sagrado Corazón en Roma donde celebró
su última misa.
Famoso por sus sueños proféticos,
entre ellos el de la nave de Pedro, la Iglesia, que navega en tiempos de
tormentas y recibe graves ataques, pero al fin encuentra refugio,
capitaneada por un gran papa que la lleva a dos grandes pilares: La Eucaristía
y la Virgen Santísima.
"En su vida, lo
sobrenatural se hizo casi natural y lo extraordinario, ordinario." Pío
XI sobre S. Juan Bosco.
Itinerario de Don Bosco en
la devoción a la Virgen
La devoción a María como
Inmaculada, caracterizó los primeros veinte años de su sacerdocio. En esos
años Don Bosco vivió con inteligente entusiasmo el clima eclesial que
precedió y acompañó la proclamación dogmática de la Concepción
Inmaculada (8 de diciembre de 1854) y las apariciones de Lourdes (1858). La
fecha del 8 de diciembre llegó a ser una fecha céntrica en su metodología
pastoral y espiritual. Una fecha que coincide también con el inicio de una
de las obras salesianas más significativas: los oratorios festivos: 8 de
diciembre de 1841.
Pero "se puede decir,
que desde el comienzo, es la Auxiliadora la que se revela a Don Bosco, pero
una Auxiliadora poco a poco va revelando el verdadero esplendor de su
rostro: Aquella que es el auxilio de Don Bosco, de sus jóvenes, de sus
salesianos, descubrirá un día definitivamente el santo que no es otra que
la Auxiliadora de los Cristianos y de todo el pueblo de Dios en camino.
Don Bosco ha llegado a ese
descubrimiento basado en su propia experiencia y en la de la historia de la
Iglesia que con tanta sabiduría conoce. Por eso ha podido afirmar:
"Una experiencia de dieciocho siglos nos hace ver de modo luminoso que
María ha continuado desde el cielo y con el más grande éxito la misión
de Madre de la Iglesia y Auxiliadora de los cristianos que había comenzado
en la tierra.
Una opción mariana
definitiva
María
Auxiliadora persigue a Don Bosco. Nace el santo en 1815, un año después
de que Pío VII instituía la fiesta del 24 de mayo, y no muy lejos del
lugar de su nacimiento. En Turín encontrará también esta advocación, una
imagen venerada en la iglesia de San Francisco de Paula en la que incluso
existe una asociación en su honor, inspirada en otra existente en Munich.
En 1848 se encuentran ya colocadas en su mesa de trabajo algunas estampas
con el título "Auxilium Christianorum". Pero será exactamente en
1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana
definitiva: Auxiliadora. "La Virgen quiere que la honremos con el título
de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad
de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana".
Desde esa fecha el título
de Auxiliadora aparece en la vida de Don Bosco y en su obra como
"central y sintetizador". La Auxiliadora es la visión propia que
Don Bosco tiene de María. La lectura evangélica que hace de María, la
experiencia de su propia vida y la de sus jóvenes salesianos, y su
experiencia eclesial le hacer percibir a María como "Auxiliadora del
Pueblo de Dios".
María Auxiliadora se
construye su propia casa
Desde
los primeros años de su sacerdocio Don Bosco tenía el propósito de
construir un templo en honor de María Santísima. El segundo domingo de
octubre de 1844 Don Bosco tiene un sueño profético, eco, una vez más del
de los nueve años. Después de un largo y fatigoso viaje a través del sueño
contempla finalmente una iglesia grande y hermosa en cuyo interior vio
escrito: "Aquí mi casa, de aquí mi gloria". Luego en 1845, en un
nuevo sueño, contempla una hermosa iglesia en el campo de los mártires
turineses en el mismo lugar donde se levanta hoy el Santuario - Basílica de
María Auxiliadora.
En 1863 Don Bosco comienza
la construcción de la iglesia. Todo su capital era de cuarenta céntimos, y
esa fue la primera paga que hizo al constructor. Cinco años más tarde, el
9 de junio de 1868, tuvo lugar la consagración del templo. Lo que sorprendió
a Don Bosco primero y luego al mundo entero fue que María Auxiliadora se
había construido su propia casa, para irradiar desde allí su patrocinio.
Don Bosco llegará a decir: "No existe un ladrillo que no sea señal de
alguna gracia".
El cuadro y la imagen que
Don Bosco ideó
Don Bosco colocó en el
altar mayor del Santuario de Turín un grandioso cuadro de siete metros de
alto, en cuyo centro está la imagen de María Auxiliadora. Don Bosco mismo
dio instrucciones minuciosas al pintor Lorenzone de cómo quería el cuadro.
Lorenzone confesaría luego que al diseñar el rostro de la Virgen una mano
invisible guiaba los pinceles.
Este cuadro constituye la página
más densa de la teología de Don Bosco sobre la Auxiliadora, que es la
teología de la Iglesia sobre la Iglesia. Mirar el cuadro es contemplar a la
Virgen en medio de un gigantesco dinamismo eclesial, es "descubrir una
relación, casi diría connatural, entre espíritu salesiano -empapado de
apostolado eclesial- y devoción a María
Auxiliadora".
Apóstol de María
Auxiliadora en la Iglesia
Don Bosco no se habría
convertido en el más grande apóstol de María Auxiliadora de todos los
tiempos si él no hubiera pasado por la experiencia, colmada de
sobrenatural, de la construcción de la iglesia de María Auxiliadora.
La conciencia popular no
tardó en descubrir el maravilloso entendimiento entre María Auxiliadora y
Don Bosco, en vínculo indeleble que les unía. Don Bosco era verdaderamente
'el Santo de María Auxiliadora' y María Auxiliadora era 'la Virgen de Don
Bosco'.
Además del Santuario de
Turín, Don Bosco:
► Escribe y divulga
seis libritos en los que ilustra el título de Auxiliadora convirtiéndose
así en el teólogo de dicho título.
► Funda el Instituto
de las Hijas de María Auxiliadora (1872) como "monumento de
perenne reconocimiento de los innumerables favores obtenidos de tan buena
Madre".
► Pone en marcha la
Obra de María Auxiliadora para las vocaciones tardías. Esta obra, aunque
ha desaparecido en la actualidad, ha dejado vinculado a la devoción a María
Auxiliadora el compromiso por las vocaciones.
► A petición de los
fieles funda la Asociación de Devotos de María Auxiliadora que Pío IX
aprobó el 5 de abril de 1870 y que hoy se encuentra esparcida en el mundo
entero.
► Compone y hace
aprobar por Roma la Bendición de María Auxiliadora de la cual dice el IV
sucesor de Don Bosco, Don Ricaldone, que es "un pequeño monumento de
piedad litúrgica y mariana".
► Difunde la popular
novena, conocida por todos, de cuya eficacia son incontables los testimonios
en el mundo entero.
► Populariza la
jaculatoria "María Auxiliadora de los Cristianos, ruega por
nosotros", grabada en el corazón de todos los miembros de la Familia
Salesiana.
A todo ello añadimos sus
charlas, sermones, buenas noches y los millones de estampas, medallas y
cuadros que difundió por el mundo entero.
Pacto con María
Auxiliadora
Ciertamente que la vida de
Don Bosco es una vida conducida por María
Auxiliadora.
Entre María Auxiliadora y
Don Bosco existe una especie de pacto, María ayuda a la Familia Salesiana y
desarrolla sus obras, en tanto que cada miembro de esta familia difunde la
devoción a María Auxiliadora, como un servicio eclesial. Dios se sirve de
la familia de Don Bosco para propagar más el culto a su Madre en el Pueblo
Cristiano
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