El clarinete
se inventó hacia 1700 por el constructor alemán de flautas Johann Christoph
Denner de Nuremberg, como modificación del chalumeau, instrumento
folclórico de lengüeta. En torno a 1840 se habían desarrollado dos
complejos sistemas de llaves: el sistema Böhm, utilizado en la mayoría de
países, y patentado en 1844 por el francés Auguste Buffet, que adaptó los
adelantos
para la flauta del alemán Theobald Böhm; y el sistema del constructor belga
Eugène Albert, desarrollado hacia 1860, de orificios más estrechos y sonido
más oscuro.
Los clarinetes forman parte de la orquesta
desde 1780.
Las primeras obras para clarinete
fueron: Obertura para dos
clarinetes y trompa (1748) de Georg Friendrich Haendel.
Concierto para clarinete en la mayor,
K.622 (1791) de Wolfgang Amad
eus Motzar.
Después del
clasicismo
el clarinete fue
fundamental en la Orquesta.
