Este artículo fue hecho por Alejandro
Martín Cancelos, le agradezco que me haya dejado incluirlo en este
sitio.
Tratamiento de las cañas en el
Clarinete.
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Aclaración:
No me considero un experto técnico en el tema de las cañas, sólo
intento volcar en este breve informe mi experiencia de 18 años como
clarinetista así como también los aportes realizados por colegas y
amigos.
Si busca una guía más “seria” y técnica sobre el tema,
les recomiendo el siguiente libro: “El ajuste de las cañas
en el clarinete y el saxofón” de Francisco Pérez Aranda
y José Carlos Luján Artero, Mundimúsica, S.L., Ediciones Musicales.
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Higiene
de Cañas Usadas:
Lavar la caña
con agua tibia y un cepillo de dientes impregnado en un poco de pasta dental o
jabón blanco, y dejarla secar sobre un vidrio, para que se seque derecha y no
se curve. Si no se encuentra un vidrio se pueden dejar secar en la ventana!!!
Si la caña esta muy sucia, se puede utilizar una lija muy fina, tanto
en el plano como en la parte curva.(no exagerar con este último tipo de
limpieza, solo realizarla cuando las cañas están muy sucias. )
Rectificación
del plano de la caña:
- Pasar el plano de la
caña sobre una lija muy fina apoyada en un cristal.
- Otra técnica es
raspar suavemente con una trincheta o cuchilla (el filo debe ser recto y no
curvo) el plano de la caña. Esta técnica es utilizada por el saxofonista
V.S. con mucho éxito.

- Otra manera es
frotar la caña por una superficie plana rápidamente (en la banda usamos la
carpeta de las partes), la caña se calienta y se evapora la humedad
acumulada en el plano, con lo cual se endereza y rectifica el mismo. Esta técnica
es utilizada reiteradamente por el clarinetista D.L., y su cara de
entusiasmo al comprobar el resultado lo dice todo!
Retoque de cañas duras:
Raspar la punta en la zona
que indica el dibujo.
Hay varias maneras:
- Figura
1: se raspa la zona superior, es en el caso en que la dureza de la caña
no es muy acentuada.
- Figura
2: Se raspa la parte central de la caña, es en el caso en que la
dureza es más acentuada.
- Figura
3 y 4: Se realiza con un cuchillo muy filoso unas leves marcas como
indica el dibujo. Estas marcas cortan las fibras más superficiales y aunque
parezca mentira ablandan la caña. Este método un tanto extraño fue
aportado por el clarinetista D.L., pruébenlo y se sorprenderán por el
resultado.
Todos los raspados se pueden
hacer con un cuchillo filoso, trincheta, hojita de afeitar, o lija muy fina. En
el caso de la lija es mejor haciendo movimientos circulares.
Es mejor evitar retocar las cañas durante los días de humedad, donde
la caña tiene otra resistencia y puede confundir nuestras observaciones y
sensaciones.
Retoque de cañas blandas:
Cortar muy levemente la
punta con un cortacañas, si uno se pasa luego deberá raspar…

Hay mucha variedad de
cortacañas en el mercado, y es fundamental la calidad del mismo. Yo uso el
"Cordier", francés.
Consejos para cañas nuevas:
- No tocar de entrada
con las cañas nuevas, solo empaparlas completamente con saliva varias veces
por día y dejarlas secar sobre un vidrio. Realizar este proceso por 3 o 4 días.
- Comenzar tocando con
las cañas nuevas, rotándolas, no más de 20 o 30 minutos cada una por día.
Algunas cañas pueden parecer duras, pero no retocarlas todavía, ya que al
cabo de una semana de uso puede resultar ser muy blanda. Si se toca una caña
nueva por un tiempo excesivo, la caña se empapará de saliva, dejará de
sonar y se deformará.
- Recién a la semana
de estar tocando con las nuevas cañas, separar las duras de las blandas y
realizar retoques solo si es necesario.
- Guardar las cañas
en un estuche que las mantenga derechas, y no se arqueen. Los estuches que
vienen con las cañas en general son muy malos. Hay que comprar estuches
aparte o hacerse uno, guardando las cañas sobre pedazo de vidrio o cristal
sujetándolas con una banda elástica o cualquier otra cosa, para evitar
deformaciones en el plano de la caña.

- En cuanto a las
marcas comerciales de estuches, recomiendo aquellos que sean de material
duro, no deformable y que posean una vía de respiración. Aquellos que sean
completamente cerrados deberán tener algún tipo de pastilla antihumedad.
Aunque algunos poseen canaletas en su base para que se seque el plano, creo
que no son indispensables si se quita la saliva cuando terminamos de usar la
caña.
- Si la punta de la caña
está doblada, debido al cambio repentino del clima o al excesivo uso, se
puede adoptar la siguiente solución: empapar la caña con saliva o agua y
luego presionar levemente la punta de la caña contra el dorso de la mano,
hasta que la punta vuelva a su normalidad y quede una línea recta. Algunos
clarinetistas opinan que es mejor realizar este proceso contra el plano de
la boquilla o un pedacito de vidrio, apretándo la punta contra el vidrio
con la mano izquierda y moviendo la caña de un lado para otro con la mano
derecha, sin doblar la caña.

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¡Se
aceptan aportes o consejos al respecto de este interesante tema!
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