ALCURNIAS ANDALUSÍES


LA MAJEZA

En el siglo XVIII, un siglo más tarde del Regreso, estalla la Majeza, en esas tierras; un estilo de vida de las clases bajas de Madrid o de Andalucía, que sin embargo proclaman con gracia su gallardía, su deje arrastrado, su gusto por la música y el baile, por las guitarras y el vino, por las ropas deslumbrantes de color, por los desafíos navajeros, cuando sean menester, por las caras medio tapadas de las majas, de las prostitutas de Madrid, que debían de parecerse a las vejereñas o las mojacareñas de velo negro. Nada de eso se conoce en la severa España del Norte, donde el aporte de los mozárabes o los bereberes de acaso la Maragatería era muchísimo más antiguo y totalmente asimilado.

Según Elena Pezzi, los majos, habitantes de los barrios majos de Madrid y de las ciudades andaluzas, de donde cabía esperar que estuvieran, pueden ser los descendientes de los desarraigados moriscos, aunque la majeza se contagió rápidamente y se puso de moda. Para verlos, a ellos o a sus imitadores, tenemos la suerte de poder mirar "El quitasol", o "La gallina ciega", de Goya y, desde luego, desde entonces, el llamado nada menos que traje de luces de los toreros. ¡Qué lejos de las ropas negras o las capas pardas de los cristianos viejos! ¡Parece que estamos en otro país! Es que, con los majos, empieza a materializarse esa manera de ser distinta, la que habría que llamar de la España Andaluza, la Fusión.


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Kim Pérez F.-Fígares


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Página realizada por Cristina Amor