Guerra Civil
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II República y Guerra Civil

II República y Guerra Civil

En el País Vasco hubo un auge de las demandas de cambios políticos, económico y sociales, disposiciones constitucionales democráticas, reestructuración territorial, etc. Una de las cuestiones más debatidas fueron los proyectos de autonomía, solicitud aprobada una vez comenzada la Guerra Civil La experiencia republicana se truncó en julio de 1936 con el golpe de estado franquista y el conflicto abierto hasta 1939.

En el País Vasco las formaciones republicanas, las izquierdas y el nacionalismo vasco permanecieron con el poder republicano legalmente constituido, controlando una parte del mismo (Bizkaia, Gipuzkoa y norte de Araba) pues otra parte quedó en manos de los sublebados (resto de Araba y Nafarroa).

En octubre de 1936 las Cortes Españolas republicanas aprobaron el Estatuto de Autonomía para el País Vasco que permitió la creación del Primer Gobierno Vasco de la historia. Su presidente, Jose Antonio Aguirre, encabezó un gabinete con consejeros del Partido Nacionalista Vasco, Frente Popular (Partido Socialista Obrero Español, Izquierda Republicana, Partido Comunista y Acción Nacionalista Vasca). las especiales circunstancias históricas conllevaron que este gobierno asumiese amplios poderes no previstos ni constitucional ni estatutariamente, controlando la dirección de la guerra en el territorio vasco todavía no ocupado, emitiendo moneda y pasaportes y estableciendo relaciones exteriores, entre otros ámbitos de actuación.

Tras diversos avatares (entre ellos el bombardeo de Gernika por la aviación alemana), para julio de 1937 había caído todo el País Vasco en manos de los franquistas. En abril de 1939 concluyó la Guerra Civil marchando el Gobierno Vasco al exilio. El franquismo cubrió una amplia fase en la historia del Estado español (1939-1975). En el País Vasco el régimen dictatorial se hizo sentir en todos los aspectos de la vida diaria. La represión (encarcelamientos, fusilamientos, exilio), prohibición de toda actividad política y sindical, persecución de la lengua y cultura vasca y la centralización administrativa fueron algunas de las notas características de dichos años.

La resistencia interior, nacionalistas e izquierdas, se mantuvo (conoció sus puntos más álgidos en las Huelgas Generales de 1947 y 1951) alentada por una minoría de la población activamente opositora, pues la mayoría de la población permaneció indiferente entre unos y otros. La reactivación económica dio lugar a una segunda industrialización del País Vasco, aceleración del proceso de urbanización y la inmigración masiva de trabajadores de otras partes del Estado.

Entre tanto, en el exterior el Gobierno Vasco mantuvo su organización apoyando a la causa aliada en la II Guerra Mundial y esperando la caída del régimen dictatorial franquista. Estas esperanzas se desvanecieron al principio de los cincuenta tras los acuerdos de Franco con los Estados Unidos de América y el Vaticano, la posición pasiva de otros gobiernos occidentales y la posterior entrada de España en las Naciones Unidas.

Desde finales de los 50 y durante los 60 se observan algunos lentos pero profundos cambios: modificación de la estructura social producto de las transformaciones socioeconómicas; renacimiento de la lengua y la cultura vasca; revitalización del movimiento obrero (aparecen las primeras Comisiones Obreras y sectores sindicalistas cristianos, algunas protestas y huelgas); y en le ámbito político el nacimiento de la organización ETA (Euskadi eta Askatasuna) de orientación nacionalista y, paulatinamente, con posiciones de izquierda e influenciada por los procesos de liberación anticolonial de países del Tercer Mundo. Asimismo, volvieron a celebrarse en la clandestinidad de forma anual los Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca).

Los años setenta estuvieron marcados por la crisis del régimen, aumentando el descontento generalizado de la población, varias huelgas de carácter socio-político, aumento de las actividades opositoras, acciones de ETA (entre ellas el atentado contra el almirante y pieza básica del gobierno franquista Carrero Blanco), posicionamientos del clero católico contestatario...., fenómenos que conllevaron un repunte de la represión (consejos de guerra, Juicio de Burgos con varias sentencias de muerte luego conmutadas, sucesivos estados de excepción, fusilamientos de los militantes de ETA Txiki y Otaegi....)

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