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Euskal Herria hacia el futuroDel franquismo a la situación actualEn 1975 falleció Franco. En los años siguientes se realiza la llamada transición española en la que se confrontan las posiciones políticas de los partidarios del mantenimiento del régimen existente, los propugnadores de una reforma controlada del mismo y los que exigían una total ruptura. Tras el referéndum para la Reforma Política (diciembre de 1976) y las primeras elecciones legislativas (junio de 1977) se elaboró la Constitución Española que fue sometida a referéndum (diciembre de 1978). Si en el conjunto del Estado su aceptación fue mayoritaria, en Euskal Herria los votos negativos y la abstención activa obtuvieron un mayor porcentaje que los afirmativos. En estos años se realizan varias Huelgas Generales y movilizaciones. En este marco hubo una paulatina readecuación de formaciones políticas, reorganizándose los partidos políticos históricos y apareciendo otros nuevos. Tras una fase de existencia de numerosos grupos, quedaron consolidados con representación parlamentaria varios campos ideológico-políticos. De ámbito estatal la Unión de Centro Democrático (UCD, hoy desaparecida), Alianza Popular (reconvertida en el actual Partido Popular, PP, formación conservadora que integra el actual Gobierno español), Partido Socialista de Euskadi-Partido Socialista Obrero Español (PSE-Euskadiko Ezkerra-PSOE, de orientación socialdemócrata) y Partido Comunista de Euskadi (PCE, hoy integrado en Ezker Batua-Izquierda Unida, IU). El nacionalismo vasco se repartió entre varias opciones: Eusko Alderdi Jeltzalea-Partido Nacionalista Vasco (PNV, demócrata cristiano), Eusko Alkartasuna (EA, partido nacionalista socialdemócrata nacido de una escisión del anterior) y Herri Batasuna-Unidad Popular (HB, formación del Movimiento de Liberación Nacional Vasco, brazo político de la organización terrorista ETA, integrado hoy en día en la agrupación Euskal Herritarrok). En Nafarroa el esquema se completa con la Unión del Pueblo Navarro (UPN, ligado al PP) y Convergencia de Demócratas de Navarra (CDN, escisión del anterior) y en Araba con Unidad Alavesa (UA, partido antinacionalista vasco de corte personalista y en proceso de desaparición). Por otro lado, la organización terrorista ETA ha continuado activa durante todos estos años y ha asesinado a más de 800 personas. Asimismo, en la segunda mitad de los setenta y principios de los ochenta hubo un auge de los movimientos sociales entorno a demandas y problemáticas concretas (presos y temáticas anti-represivas, recuperación de la lengua vasca, reivindicaciones ecologistas y medio-ambientales, solidaridad con otros pueblos y países, movimientos vecinales, etc....). La demanda autonómica de Euskal Herria (además de opciones que reivindican una plena soberanía y la independencia), condujo a un debate político que, por diversas circunstancias se saldó con dos procesos autonómicos diferenciados y que dieron lugar a la Comunidad Autónoma Vasca (CAV, compuesta por los territorios de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa) y a la Comunidad Foral de Navarra (CFN, una autonomía uni-provincial con Nafarroa como único territorio). El Estatuto de autonomía del País Vasco fue aprobado en el referéndum de octubre de 1979 con el respaldo del 53,1 % del censo electoral. Para Nafarroa se aprobó en 1982 la Ley de Amejoramiento del Fuero que confirmó la división administrativa del País Vasco Peninsular. En la CAV los sucesivos gobiernos han sido monocolores (PNV) o de coalición (tripartito PNV, EA, PSOE o el gabinete bipartito PNV y EA). En la CFN se han sucedido gobiernos del PSOE y UPN o con un gobierno tripartito fallido a cargo de PSOE-CDN-EA. En cuanto al País Vasco Continental no disfruta de ningún grado de autonomía, siguiendo formando parte del Departamento de los Pirineos Atlánticos. Las fuerza políticas dominantes son los partidos de la derecha francesa (RPR y UDF) y el PS francés, teniendo una incidencia bastante menor otras formaciones como el PC fracés, la ultraderechista FN y los verdes. El nacionalismo vasco está representado por la coalición Abertzaleen Batasuna (varios grupos coincidentes en sus planteamientos con HB), EA y PNV (vinculados éstos a sus homónimos del sur). Intermitentemente suele efectuar diversas actuaciones de carácter violento Iparretarrak. En los últimos tiempos una de las demandas socio-políticas históricas ha vuelto a tomar fuerza, consistente en la petición al poder central de que los territorios vascos puedan formar un Departamento administrativo propio, un Departamento del País Vasco. Entre tanto como estructuras políticas propias funcionan, si bien con escasos poderes y capacidades de actuación, un Consejo de Desarrollo del País Vasco (creado en 1994 con personalidades de distintos ámbitos políticos, sociales, económicos, y culturales, que trabajan en proyectos y programas de desarrollo económico, medio ambiente, enseñanza, infraestructuras, cultura y lengua), una Asamblea de Electos (cargos políticos elegidos en el País Vasco Continental) y un Biltzar de los Ayuntamientos. Respecto al País Vasco peninsular es conocida su actual situación política compleja y conflictiva, sujeta a valoraciones según las perspectivas plurales desde la que dicha situación pueda ser analizada. El grado de autonomía alcanzado en ciertas materias (educación, cultura, sanidad, vivienda, concierto económico que regula las relaciones tributarias y fiscales con la administración española, entre otros ámbitos) es importante, aunque el proceso de transferencias de competencias todavía está sin concluir. Pese a ello, hay distintos puntos de vista sobre el presente y el futuro del País, observándose diferencias políticas entre las formaciones nacionalistas vascas (que defienden mayores cotas de autogobierno) y los partidos de ámbito estatal (que consideran suficiente el grado de autonomía alcanzado). El debate conduce a debatir la validez o las limitaciones del actual marco jurídico-político, propugnándose desde sectores sociales y políticos del nacionalismo vasco el ejercicio del derecho de autodeterminación. La discusión está ligada a problemas de gran trascendencia social como es el de los más de quinientos presos y presas vascas dispersados por las cárceles del Estado español, condenados por pertenecer a la banda terrorista ETA. Para solucionar el conflicto existente, en los últimos años se han efectuado diversas propuestas, elaboradas desde las Instituciones (Pacto de Ajuria Enea o Acuerdo para la Normalización y Pacificación de Euskadi que data de 1988 y la más reciente Propuesta de Paz para un final dialogado de la violencia dada a conocer por el ex-presidente del Gobierno Vasco Jose Antonio Ardanza en enero de 1998), movimientos sociales (Elkarri, Gesto Por la Paz, Denon Artean etc.), grupos de personalidades (muy distintos manifiestos por su contenido, desde los que abogan por la autodeterminación hasta los que niegan cualquier tipo de negociación, pasando por posiciones intermedias), partidos políticos y otras organizaciones (incluso la banda terrorista ETA propuso su "Alternativa Democrática"-sic-), instancias eclesiásticas (documentos de los obispos de las diócesis vascas y escritos de los sacerdotes vascos) y hasta sugerencias de observadores internacionales. Reconociendo las dificultades para su cuantificación, es creciente un sentimiento mayoritario en el seno de la sociedad vasca favorable a la búsqueda de una salida negociada al conflicto. Precisamente avanzado 1998 han tenido lugar algunos acontecimientos de trascendencia. A principios de septiembre se dio a conocer el Acuerdo de Lizarra-Garazi suscrito por una veintena de organizaciones entre las que se contaban a partidos (entre ellos PNV, EA, HB e IU), centrales sindicales y organismos sociales que representaban a la mayoría social vasca. Su punto de partida es una detenida valoración del Acuerdo de Paz alcanzado en Irlanda del Norte. En el texto se asegura que el contencioso vasco es un conflicto histórico de naturaleza política a través de un proceso de diálogo y negociación sin exclusiones de los agentes implicados y con la intervención del conjunto de la sociedad vasca. A mediados del mismo mes. ETA declaró una tregua indefinida e incondicional a la par que mostraba su convicción de que Euskal Herria está en una situación favorable para el surgimiento de nuevos marcos de encuentro y colaboración en disposición de avanzar hacia la soberanía. El Gobierno Vasco saludó la tregua como un hecho de primera magnitud y de enorme trascendencia. Las expectativas quedaron abiertas a la espera de la celebración, a finales de octubre, de las elecciones al Parlamento Vasco y posterior de formación de un nuevo gabinete vasco. En las mismas se observó una amplia participación, que superó al de todos los comicios de los años anteriores. Junto a ese dato, resaltar como hechos detacables el triunfo del PNV, el ascenso del PP y la irrupción de Euskal Herritarrok, la nueva marca electoral de HB. Los resultados fueron: PNV 347.958 votos (27,9% del censo y 21 parlamentarios); PP 250.580 votos (20,1% y 16 parlamentarios), PSE-EE con 218.607 votos (17,5% y 14 parlamentarios); EA 108.300 votos (8,7% y 6 parlamentarios); IU con 70.835 votos (5,6% y 2 parlamentarios) y UA con 15.722 votos (1,2% y 2 parlamentarios). Como referencia quepa señalar que las formaciones que suscribieron el acuerdo de Lizarra-Garazi sumaron 750.357 votos (60,7%), mientras que el resto de partidos fueron respaldados con 484.909 votos (el 39,2%). |