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Capítulo 3.2. Geografía Garou.
"Ella podría obligar hasta a Penélope a ser sorda a las voces
sobre la salvación de su marido y a desposarse con Antinoo.
Si ella quisiese, la calamita dejaría de atraer al hierro
y el pájaro sería madrastra de sus propios polluelos.
Es cierto, ha traído hierbas de los campos Collini junto a una fosa,
y los objetos sólidos se disolverían en agua corriente;
ha osado lanzar encantamientos a la luna
para esconderse y mutar su apariencia
por la de un lobo nocturno."
Propercio "op.cit.IV"
La geografía lupina en Asturias cada vez se ve más
ligada a las poblaciones humanas o a sus cercanías por el inexorable crecimiento
de estas y su importancia. A pesar de ello, aún, afortunadamente, quedan
bastantes espacios naturales por los que los Garou pueden vagar con cierta
tranquilidad. Sería imposible hacer un resumen sobre todos los lugares por los
que los Garou (o simplemente los lobos) asturianos, o de las provincias
limítrofes pueden vagar ya que eso supondría hacer un resumen sobre toda la
cordillera cantábrica y aledaños, así que me centraré
en las zonas en las que habitan cada manada o cambiaformas.
De todos modos los lobos suelen estar en el Parque
Natural de Redes, la Reserva de Degaña y en el Parque Natural de
Somiedo, además de en los montes de otros concejos como Quirós,
Lena, Ponga, Amieva, Aller, Piloña, Teverga, Proaza, Allande, Ibias,
Belmonte de Miranda y Cangas del Narcea, pero con la movilidad de los lobos,
hay constancia de lobos que han pasado por tres concejos distintos en el
mismo día. En el Parque Nacional de los Picos de Europa no hay lobos, y
es difícil encontrarlos en Navia o cerca de Llanes como explico más
adelante. Quiero aclarar que en esa zona no viven lobos, pero si las manadas
de los Lupinos que residen en Asturias, por distintos motivos. Algunos de estos
motivos se deben a motivos simbílicos como es el caso de los Picos de
Europa, un lugar tan importante en la naturaleza asturiana que me parece
impensable que los Garou no quieran defenderlo. Otros motivos son culturales,
y es que los Lupinos no van a abandonar los Túmulos que poseen en una
zona que en el pasado si conoció la presencia de lobos. Y puede haber
más razones, sin duda, pero eso es tarea de los Galliard contarlas y
cantarlas.
Parque Nacional de Covadonga. Inmerso en los Picos de
de Europa, así llamados porque eran lo primero que veían los marineros de Europa
al regresar del nuevo continente, que está dividido entre León, Cantabria y
Asturias, aunque es a esta última la que corresponde una mayor parte. De entre
los montes destaca el conocido Naranjo de Bulnes (aunque su verdadero nombre
es pico Urriellu). Existen además de camperas, abundantes bosques (fundamentalmente
de hayas, robles, tilos, fresnos y acebos) que han sufrido una importante merma
por las talas incontroladas.
Un fantástico lugar para los hombres lobo sinó fuera
porque el parque nacional incluye poblaciones humanas que se dedican básicamente
a la ganadería. Y algunas piezas de ganado han sido cazadas por lobos o sus
primos Garou. El Principado de Asturias mantiene una serie de compensaciones
económicas para los ganaderos, pero la tardanza a la hora de cobrar, ha
provocado que estos hicieran batidas para matar algún lobo, a pesar de la
prohibición. Otro problema para los lupinos y los lobos es la creciente afluencia
de turistas, atraídos por el santuario de Covadonga, los lagos y la ruta del
río Cares. Aunque en general, no se internan mucho en el parque, hacen su mella
en el entorno.
Navia. La población más importante del Bajo
Navia (junto a Coaña y Villayón). En la zona, a medio camino entre la rasa
costera y las tierras interiores de orografía complicada, se encuentran
restaurantes y hoteles junto a industrias láctea, papelera
y maderera. La geografía se ve articulada por la río Navia, que es algo similar
al eje de los tres concejos. La actividad rural se centra en el ganado vacuno.
El retroceso de la superficie arbolada tiene su origen en la industria de la
madera y el papel, que a pesar de provocar en algunos días un olor bastante
desagradable que se esparce por varios kilómetros a la redonda, ha dado muchos
puestos de trabajo.
A pesar de no estar nada contentos con la tala masiva
de árboles (que en su mayor parte son eucaliptos, que han ido sustituyendo a
los árboles autóctonos), el nuevo enfoque hacia el sector de servicios no les
molesta a los Garou ya que ellos se encuentran a unos pocos kilómetros de
Navia hacia el sur y se ven bastante libres del turismo que se centra en el
eje este-oeste pegado a la costa.
Sierra del Cuera y Llanes. Llanes, enclave
turístico por excelencia de la zona oriental marca la vida de la zona para los
humanos que han sido historicamente campesinos y emigrantes. Arborísticamente
destacaron las encinas, que fueron usadas para producir carbón vegetal y para
usar el tanino de su corteza para curtir pieles, han sido, también aquí,
sustituidas por los eucaliptos. La costa está plagada de playas, algunas
realmente hermosas y por formas creadas por el mar, como bufones, cuevas o
surtidores.
Pero afortunadamente para la
Manada Del Anhelo Desesperado la mitad de la superficie está tomada por
la sierra del Cuera, donde básicamente residen, con amplias extensiones libres
para sus correrías.
Cueva del Sidrón. La zona donde se encuentra la
cueva es el concejo de Piloña, eminentemente rural, alejada de la industria y
en profunda crisis. El lugar donde podemos hallar el refugio de los Danzantes
está ya en las sierras que enlazan con el Sueve. La abundante pluviosidad
favorecería el desarrollo de los árboles de hoja caduca, pero
los únicos árboles que se pueden encontrar son los eucaliptos. El
resto del terreno está esquilmado, reseco, abandonado y propio de una
paisaje lunar más que una zona central asturiana. Sin duda la acción
de los Danzantes ha marcado tanto la zona que la hierba no crece en
kilómetros alrededor de la cueva y si lo hace sólo sirve para
agriar la leche de las vacas que la coman.
La mayor parte de la población se reune en el centro
del concejo, en la ribera del río que tiene su mismo nombre, lo que hace que
los Danzantes de la Espiral Negra permanezcan tranquilos y no teman ser
descubiertos, lo que por otro lado no les importaría si fueran de
pocos en pocos humanos y su carne estuviera lo suficientemente blanda para
ser comida cruda.
El Pozo nunca queda solo ya que cuando toda la manada
sale, uno de los miembros, por turnos, se queda de vigilancia.
Muniellos. El robledal de Muniellos es un buen
ejemplo de los bosques que cubrieron la región en épocas anteriores. La distancia
a la que se halla y lo complicado de sus accesos le salvaron de la explotación
masiva. Ahora es una Reserva Natural y sólo se permite el acceso de veinte
personas al día, lo que actúa como una eficaz protección. Es una gran reserva
ecológica española.
La supervivencia de los Gurahl es esta zona se debe a
que en esta zona los lobos fueron muy perseguidos y exterminados, por lo que
ahora son sólo un recuerdo, permitiendo a los osos afianzar su
territorio.
Las personas que acceden a la reserva siguen una senda
que recorre el bosque, senda de la que todos los animales (y sus representantes
cambiaformas) se mantienen alejados y así el equilibrio más que mantenerse se
deshace para inclinarse del lado salvaje.
Cabecera de Rabia en Asturias
Cabecera de Asturias MdT
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