Mateo 27:1-2 Y VENIDA la mañana, entraron en consejo todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesús, para entregarle á muerte. Y le llevaron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente.
Aquí vemos al Sanhedrin dar su veredicto oficial después de que se saliese el sol.
Yeshua fue sometido a dos juicios, uno judío y religioso y el otro romano y secular. El tribunal judío no pudo llevar a cabo la ejecución, de modo que Yeshua tuvo que ser entregado a los romanos.
Mateo 27:3-4 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos, Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué se nos da á nosotros? Viéras lo tú.
Fíjese el lector en el hecho de que no negaron que fuese sangre inocente. La conciencia de Y'hudah pudo más que él. Deseaba poder deshacer lo que había hecho, pero no podía. El Espíritu le convenció y tuvo remordimientos, pero los otros no, lo cual revela cómo eran en realidad en sus corazones. Era parte de su obligación ayudar a Y'hudah, que todavía podía haberse vuelto atrás, pero no creo que lo hiciese porque Yeshua dijo que mejor le hubiera sido no haber nacido. Yeshua nos permite a todos decidir libremente volver la espalda a la verdad y muchos desearán un día haber escuchado al Espíritu, pero entonces será ya demasiado tarde. HaShem no iba a permitir que el hecho de que algunos de nuestros hermanos y hermanas rechazasen a Yeshua interfiriese con Su voluntad y el plan que tiene para nosotros. Estos hombres no tuvieron el más mínimo remordimiento por su propia corrupción y, sin duda, no iban a ayudar a un compañero con su corrupción.
Además Yeshua indica aquí en Juan que Y'hudah estaba perdido.
Juan 17:12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.
En Hechos Lucas indica que Y'hudah (Judas) no fue al cielo.
Hechos 1:25 Para que tome la parte de este ministerio y apostolado, del cual cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.
Mateo 27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.
El quitarse la vida a uno mismo es un terrible pecado porque hemos sido creados a la imagen de Di-s.
Lucas deja constancia de los hechos.
Hechos 1:18-20 Este, pues, que había adquirido un campo con el salario de su iniquidad, cayó de cabeza y se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Aceldama (que significa "campo de sangre"). Porque está escrito en el libro de los Salmos: 'Sea hecha desierta su habitación y no haya quien more en ella y "tome otro su oficio".
El campo fue, de hecho, comprado por los sumos sacerdotes, como veremos en los próximos versículos. Puesto que el dinero de Y'hudah se usó para comprar el campo Lucas deja constancia de este hecho como si hubiera sido Y'hudah el que lo hubiese comprado. Además, parece ser que Y'hudah debió de usar o bien una cuerda o una rama fina para colgarse, a juzgar por la descripción de su muerte en el pasaje anterior.
Véase Salmos 65:25, y Salmos 109:8 para ver dónde fue profetizado esto.
Mateo 27:6 Y los príncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.
Ellos eran conscientes de que no era legal usar el dinero, pero a estos hombres no les preocupaba saber que estaban ayudando a traicionar a sangre inocente. ¡Menudas prioridades tenían!
Mateo 27:7-10 Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros. Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy. Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel; Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.
Hablado por el profeta Jeremías, aunque de hecho esto fue dicho por Zacarías.
Zac. 11:12-14 Yo les dije: "Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo." Entonces pesaron mi salario: treinta piezas de plata. El SEÑ-R me dijo: "Echalo al tesoro. ¡Hermoso precio con que me han apreciado!" Tomé entonces las treinta piezas de plata y las eche en el tesoro de la casa del SEÑ-R.
El Tanaj (el Pacto mas antiguo) se divide en tres secciones: La Ley, Los Escritos y Los Profetas. El primer libro en la sección de los Profetas fue el libro de Jeremías. En ocasiones se hace referencia a otros libros pertenecientes a la sección profética como Jeremías debido a que era el primer libro.
Mateo 27:11-14 Y Jesús estuvo delante del presidente; y el presidente le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices. Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondió. Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra tí? Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho,
Isaías 53:7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como un cordero fue llevado al matadero, como una oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, no abrió su boca.
No abrió su boca con el fin de defenderse a sí mismo de modo que el gobernador se maravillo por este hecho. ¿Por qué? Tal vez porque la mayoría de las personas se apresuran a defenderse a sí mismas, pero El no tenía necesidad de hacerlo. Tal vez Pilato sintió la calma en el Espíritu del Señ-r. ¿No es interesante que este hombre estuviese emitiendo juicio en contra de la justicia del Hijo de Di-s? El Señ-r responde con una tranquilidad divina serena y además sabía que era la voluntad del Padre.
Mateo 27:15-18 Y en el día de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen. Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás. Y juntos ellos, les dijo Pilato; ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás ó á Jesús que se dice el Cristo? Porque sabía que por envidia le habían entregado.
Pilato sabía exactamente lo que estaban pensando aquellos hombres y sabía que tenían celos de Yeshua y de Su Ministerio.
Mateo 27:19 Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.
Puede que ella fuese la esposa de Pilato y una extranjera, pero tenía la percepción espiritual necesaria como para darse cuenta de que Yeshua era un "hombre justo".
La letra que corresponde a este capítulo es la "Hay" que significa aliento, Espíritu de Di-s.
Mateo 27:20-21 Mas los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús matase. Y respondiendo el presidente les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: á Barrabás.
EL murió en el lugar de Barrabas, lo cual es un ejemplo de que El murió también en nuestro lugar.
Mateo 27:22-26 Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado. Y el presidente les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban más, diciendo: Sea crucificado. Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo veréis lo vosotros. Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos. Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado.
Yeshua fue azotado. Yeshua tuvo que soportar el grave castigo de unos crueles azotes. El látigo tenía varias cuerdas trenzadas de cuero unidas al mango y al final de cada una de ellas había un pedazo de metal que rasgaba la carne de la víctima y en ocasiones estos azotes daban como resultado la muerte.
Isaías 50:6 Di mi cuerpo a los heridores y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no aparté mi rostro de injuries y de esputos.
Fue crucificado. La crucifixión del Mesías fue anunciada por adelantado varios cientos de años antes y en una época en la que la crucifixión era desconocida en Israel. Salmos 22 e Isaías 53 son profecías sorprendentes acerca de la muerte del Mesías.
Isaías 53:5 Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados.
Mateo 27:27-31 Entonces los soldados del presidente llevaron á Jesús al pretorio, y juntaron á él toda la cuadrilla; Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana; Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos! Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza. Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.
¿Se imagina usted el horror que debieron experimentarán estos hombres al descubrir después de morir que Yeshua es realmente el Hijo de David y el Hijo de Di-s.
Salmos 69:19 Tu sabes mi afrenta, mi confusión y mi oprobio. Delante de Ti están todos mis adversarios.
Mateo 27:32 Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz.
Una viga era un pedazo largo de madera que se usaba como una barra en forma de cruz del palo de la ejecución. Algunas de estas vigas llegan a pesar hasta 200 libras.
Yeshua se encontraba tan debilitado después de la paliza que le dieron que no pudo llevar la cruz todo el camino El solo, lo cual nos muestra su humanidad.