"Un estudiante debe ser siempre bondadoso, honesto y amigo de todos sus compañeros" A veces, ocurre, en el Kwoon, que un boxeador tiene antipatía a un compañero, porque es mejor que él. Por esta razón no le habla o le critica. Es importante eliminar este ansia y egoísmo de pretender ser el mejor de la clase y darse cuenta de que la verdad del arte marcial no está en vencer a los demás, sino a uno mismo. Eliminar estos sentimientos de superioridad, de querer ser el mejor, y llegar a ser bondadoso, honesto y amigo de todos, aunque cueste, es la victoria más grande que se pueda ganar en la vida. Hay una historia que demuestra la relación que debe de haber entre los practicantes de Kung Fu.
Habían dos boxeadores llamados Li y Chen, los cuales desde niños, habían practicado juntos y gracias a sus aficiones por el boxeo llegaron a ser muy buenos amigos. Un día decidieron juntar sus brazos y se colocaron una marca en señal de hermandad. Así, siempre serían hermanos, pasara lo que pasara.

Por motivos familiares se tuvieron que separar y no se volvieron a ver. El tiempo pasó y ya eran adultos, pero cada uno había tomado un camino de vida diferente. Li era un famoso comisario de policía, un hombre honrado y valiente y muy conocido por su destreza en el boxeo; y Chen había seguido un camino de vicio, de juego, pero en recuerdo de los días en que estaba con Li, seguía practicando el boxeo con firmeza.
Un día Li fue llamado a una ciudad para detener a una banda de traficantes y de gansters que habían montado un casino ilegal. Le llevó al casino solo, peleó contra toda la banda de gansters a los que venció. Sólo faltaba ya entrar en la oficina del jefe de la banda y detenerlo. Cuando Li entró en la oficina se encontró con que el jefe de la banda era su hermano "Chen,". Ambos movidos por sus respectivas obligaciones pelearon durante horas.
Finalmente Chen venció a Li, pero cuando vio a su antiguo camarada en el suelo, lloró, se arrodilló y lo abrazó. Cuando Li se repuso. Chen se entregó a la justicia.
Siguiente |