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Mi actitud frente a las peregrinaciones.
Me
di cuenta que muchas personas iban con el exclusivo propósito de ver
fenómenos ópticos; apariciones misteriosas de la Santísima Virgen y
alteraciones en el curso del sol. Entonces resolví presentarme los
primeros sábados, que es la época de las peregrinaciones masivas,
para poner orden y dar explicaciones adecuadas.
Hubo personas
que se disgustaron, porque yo les decía que lo importante no era lo
que se viera, sino lo que se viviera, en orden a la conversión o
cambio personal de actitudes.
Con el padre Jorge Alberto
Hernández Vega, quien era párroco de Puente de Piedra (Diócesis de
Facatativa), actualmente nombrado titular de la parroquia "La Inmaculada
Concepción" de Restrepo
(Diócesis de Villavicencio -Meta) y con seminaristas de la comunidad
de la Inmaculada
Concepción
de la Espiritualidad
Trinitaria de los hijos de la Hija de Dios, comenzamos a hacer el primer seminario
"María, Señal de Jesucristo" y, en menor escala, el segundo de
"Cristofinalización", los primeros sábados de cada mes, con el fin
de mantener un estilo. En esa forma comenzamos a precisar conceptos.
Ahora, a tiempo de escribir este libro, se están haciendo también
otras actividades tendientes a mantener fidelidad a las enseñanzas
recibidas.
Falsos rumores
No faltaron personas charlatanas que empezaron a hacer correr
afirmaciones falsas sobre muchas cosas; por ejemplo; un vecino,
Saulo Cárdenas, mayordomo del señor Peñuela Hernández, quien me
transportaba materiales cobrándome fletes muy altos, comenzó, según
lo supe, a decir que él era el propietario de "Marilandia" y que
estaba haciendo esas obras, porque la Virgen le había pedido que le
construyera tres capillas. No sé el propósito con que propalaba esa
noticia; pero, como podía tratarse de un montaje con fines
lucrativos y dolosos, lo desmentí públicamente, en su presencia,
ante un grupo que, sin darse cuenta de mi presencia, lo estaba
reporteando. En ese grupo estaba la doctora Mireya Vega de Cortés,
hermana del presbítero Mario Vega, ya desaparecido, quien fue Asesor
Espiritual Arquidiocesano de los Cursillos de Cristiandad
1. Esta doctora era quien lo
interrogaba.
Comenzaron a correr rumores de apariciones y de
diferentes fenómenos ópticos, los cuales podían ser o no ciertos.
Muchos, claro está, eran falsos. Por eso, nosotros, tratamos siempre
de esclarecer la verdad y mantenerla. Yo, en ningún tiempo los
propagué esos rumores, no les di comienzo y no los he consentido.
Tampoco los he incrementado. No desmiento que allí hayan sucedido
fenómenos misteriosos; que muchas personas, posiblemente los han
visto y que, yo soy testigo de algunos de ellos; pero lo repito, no
los he propagado ni los he fomentado.
Peregrinaciones que
consentí.
El
sacerdote Orlando Chaparro, capellán del Colegio Patria, un día me
llamó para pedirme que le diera permiso de ir a "Marilandia" con las
alumnas de ese Colegio y que los acompañara. La petición fue
reiterada por Sonia de Ruiz, psicóloga de la institución y por otra
psicóloga compañera suya, cuyo nombre no recuerdo. Por ese motivo
fui con ellos. Claro que les advertí que no había apariciones; que
por ser época de lluvias el camino estaba en pésimas condiciones,
por lo que debían llevar botas y trajes adecuados. A pesar de
ello, varias niñas fueron vestidas como para fiesta y se llevaron un
gran chasco. Algunas tuvieron que andar en medias y conmovedoramente
enlodadas; por lo cual granearon las protestas y hubo rostros
avinagrados.
El sacerdote y las psicólogas me habían pedido
que les hiciera el seminario "María, señal de Jesucristo", el cual,
yo había hecho en el colegio, para los alumnos; pero, frente a los
sucesos, consideré imprudente hacerlo, y me alejé de
ellos.
El sacerdote y las psicólogas me buscaron y me
pidieron, insistentemente, que les dijera algo a las niñas, a
quienes reunieron en un determinado sitio, bajo la lluvia.
Mientras el levita les hablaba presentándome, yo oraba.
Cuando intervine, les dije:
"Ustedes han venido aquí porque
quieren enriquecer su fe; por eso, para que crean que Dios existe y
que no está manco, en su nombre, les prometo que en cinco minutos
habrá sol".
Todos ellos, incluyendo el sacerdote, las
psicólogas, las estudiantes y las numerosas personas, llegadas de
Cali, Medellín y Bogotá, debieron pensar que estaba loco; porque
había una lluvia pertinaz y el cielo estaba horriblemente
encapotado. Pero, como Dios no falla, antes de los cinco minutos
prometidos, súbitamente irrumpió un sol esplendoroso 2.
El suceso produjo una especie de histeria colectiva y dio
motivo para que las niñas, eufóricas, se dedicaran a cumplir el
programa que llevaban, dividiéndose en grupos de trabajo; luego, en
la homilía, el sacerdote, visiblemente emocionado, destacó aquello
de lo cual eran testigos, que les demostraba inequívocamente la
existencia y el poder de Dios.
El presbítero Alejandro
Gaitán, capellán de la Escuela de Artillería, al tener noticia, por
el padre Chaparro, del suceso que acabo de contar, me pidió permiso,
por teléfono, para llevar un piquete de soldados a orar en
"Marilandia". Personalmente no lo conozco y no estuve en las
numerosas peregrinaciones que él llevó; pero supe, por Luis Carlos,
el maestro que estaba construyendo la capilla, quien permanecía en
ese lugar, que este sacerdote iba con frecuencia, con más de cien
soldados, y que hacía celebraciones Eucarísticas con muchísima
unción.
Lo que antecede fue uno de los grandes incentivos que
contribuyeron a incrementar las peregrinaciones, las cuales han
seguido llegando de diferentes partes, de dentro y fuera del
país.
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dicen nuestros prelados/testimonios/manual
de oraciones
Padre
FERNANDO OREJUELA OSORIO
Web Master LUIS
HERNANDO QUEVEDO JARA
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