Núm 29, II Época  - Enero 2001 - Edita FE-JONS  -  La Falange  


Preparación del reparto de propaganda

Julio Ruiz de Alda

El mando

Los carteles

Imagen y Prensa

  Los 10 mandamientos para hablar con los periodistas

LOS COMUNICADOS DE PRENSA

LA RUEDA DE PRENSA

NORMAS PARA UNA CAMPAÑA DE PRENSA

EL DEBATE RADIOFONICO

        1) El Equipo

    El reparto es una actividad colectiva que necesita de la presencia de, al menos, dos militantes. ¿Por qué?:

     para no parecer, a la población, sólo y marginado.

      para garantizar una cierta seguridad de los militantes en la acción. 

       para permitir la toma de contacto individual con eventuales simpatizantes sin detener la acción. Uno habla y el otro sigue repartiendo.

2) El lugar

       El lugar se determina siempre de acuerdo con los criterios de oportunidad de la acción. Por definición, la distribución pública se debe hacer en un lugar “público”: salida de estación, mercado, calle comercial, escuela, universidad. Un lugar de encuentro será fijado en la reunión previa del equipo.

3) El material

                Se trata aquí esencialmente de folletos u hojas. Un militante se encarga de recoger un número determinado de folletos y de llevarlos a la hora prevista al lugar de reparto.

                Para evitar toda confusión, se distribuye sólo un tipo de documento cada vez. En caso de multiplicidad, escoger aquellos que más se adapten a la actualidad, al barrio, o al tipo de individuos a los que uno se dirige. 

Cada militante debe pertrecharse de lo siguiente:

              De una agenda y un bolígrafo, a fin de poder anotar los datos de los simpatizantes encontrados.

              De boletines de adhesión, para remitir a las personas que muestren interés.

              De tarjetas o cartas indicando la dirección y las horas de apertura de la permanencia en la sede, para facilitar el establecimiento de encuentros.

              De una documentación más completa sobre el movimiento, para las personas deseosas de informarse más seriamente. 

Curso Alejandro Salazar, Cudillero 1994