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Cómo mejorar las comunicaciones
~ Importancia de las comunicaciones.
Las organizaciones modernas se basan en intercambios permanentes de órdenes, informaciones, ideas, experiencias, comentarios, etc.. entre las diferentes personas que la integran.
La empresa tradicional, por el hecho de estar dirigida por una sola persona y tener muy pocas personas con capacidad de emitir juicios, prácticamente sólo requiere de un mecanismo de comunicación de arriba hacia abajo.
En las empresas modernas, en cambio. Una gran cantidad de personas trabajan conjuntamente en la consecución de un objetivo común, debiendo comunicarse en forma permanente para poder coordinar e integrar sus diferentes actividades.
La función de comunicación es decisiva en la actualidad. Un ejecutivo moderno debe informar permanentemente a sus superiores sobre la marcha de sus actividades, debe coordinarse con sus colegas y emitir órdenes a sus subordinados sobre los diferentes aspectos que se relacionen con el trabajo diario.
La función específica de la comunicación es establecer una red interna de traspaso de órdenes, informaciones, ideas y experiencias que sean emitidas y recibidas sin que se altere su contenido.
Un buen sistema de comunicación debe facilitar las funciones del gran número de personas que concurren en el cumplimiento de los objetivos de una organización. Las organizaciones modernas están, pues, obligadas a establecer adecuados mecanismos de comunicación como única manera de integrar las aportaciones de muchas personas que participan en un fin común.
Estas personas, muchas de las cuales no se conocen entre sí, deben disponer de un mecanismo que las unifique, que despierte en ellas el sentido de formar parte de la organización y que trate de lograr su máxima entrega.
Esta es la primera razón del por qué la comunicación es tan decisiva en organizaciones modernas.
Importancia 1: Las comunicaciones constituyen un mecanismo básico de integración eficaz del personal para que sus aportaciones individuales concurran coordinadamente en el cumplimiento del objetivo de la organización.
Se dice que la cadena es tan fuerte como lo es su eslabón más débil. En la actualidad, si un determinado sector no responde, por falta de motivación o de comprensión de su responsabilidad, toda la organización se resiente.
Transformándose en un cuello de botella, como se dice frecuentemente. En muchos casos la razón es simplemente malos mecanismos de comunicación.
La segunda importancia radica en el hecho de que el proceso de comunicaciones es el que permite la fijación de una imagen favorable para la organización.
Una de las diferencias más importantes entre las empresas e instituciones que triunfan y las que no han logrado un mayor desarrollo, radica en la forma cómo abordan el proceso de comunicaciones externas.
En muchos casos de nada vale que se realice un trabajo serio y que sus responsables dediquen horas adicionales a su jornada para satisfacer el cumplimiento de sus funciones.
La falta de comunicaciones adecuadas impide en muchos casos que estos logros sean conocidos por niveles superiores o externos, que son los que deciden e! apoyo o rechazo a una gestión determinada.
Las empresas modernas se esfuerzan en fabricar una imagen que dé la sensación de solidez, eficiencia y dinamismo, que el mundo externo exige para conferirle su adhesión.
En este sentido, hay organizaciones que incluso establecen secciones especialmente encargadas de todo lo que se relaciona con la formación y mantenimiento de una imagen óptima y que constituye en muchos casos el pilar básico en que se sostiene su éxito.
La buena imagen de una organización o de un ejecutivo es una de las cosas que más diferencia a una empresa moderna de una tradicional.
Las empresas tradicionales efectúan incluso el proceso de comunicaciones al revés. No les importa mucho la impresión que se lleven de ella y esa es la razón por la que no consigue mayor cooperación o influencia.
Esto se puede apreciar en detalles. Los ejecutivos tradicionales generalmente no responden las cartas que reciben o no devuelven las llamadas telefónicas que les han hecho.
Cuando responden las cartas no cuidan la forma ni el fondo. Sus membretes los han confeccionado como un mal necesario. Por otra parte no generan informes, boletines, circulares, etc., que satisfagan la curiosidad o necesidad de información de quienes están relacionados con la organización.
Por este motivo tienen una pésima imagen y en muchos casos son desplazados en forma injusta por otros que han sabido venderse más hábilmente.
El Directivo moderno en cambio, jamás deja una carta sin responder. Se esmera en crear logotipos de su organización que den la mejor idea de su actividad y que permitan rápidamente su identificación.
Este mismo logotipo lo utiliza en todos los impresos que genera y en las diferentes publicaciones, que envía a todos los que se relacionan con su actividad.
Importancia 2: Las comunicaciones hacen posible una imagen favorable de la organización, que permite obtener los mejores resultados y la mayor cooperación e influencia.
Al igual que a algunos Directivos, hay organizaciones a las que todo les resulta muy fácil. El trabajo se desarrolla sin contratiempos, obtienen los recursos financieros necesarios y gozan de respetabilidad y simpatía por parte de todos aquellos con los que están relacionados.
En suma tienen una excelente imagen, que no la han conseguido por casualidad, sino mediante todo un sistema de comunicaciones, elaborado inteligentemente.
Las comunicaciones son medios importantes para lograr una serie de objetivos en una organización.
Pueden permitir mejorar las relaciones de un Directivo en todos los niveles. Pueden promover relaciones favorables por parte de los superiores y desarrollar un espíritu de trabajo entre los subordinados.
Pueden también promover reacciones favorables para determinadas iniciativas o reducir la atención sobre un propósito específico. Las comunicaciones constituyen un mecanismo muy eficaz para lograr la colaboración necesaria en las diferentes áreas por las que pasa la ejecución de una actividad o tarea determinada. Pasemos ahora a la Características de las comunicaciones. En primer lugar las comunicaciones deben constituir un proceso de ida y vuelta. No basta con que un Directivo valore la importancia de esta función y genere una serie de medios que intenten cumplir determinados propósitos.
El Directivo debe ser capaz de actuar también en forma apropiada como receptor de comunicaciones. Al prestar la atención debida a las comunicaciones que se generen en su exterior logrará también que se consideren mejor los esfuerzos que él realiza, en esa materia. Con mucha frecuencia los ejecutivos reciben comunicaciones, boletines informativos, estudios, etc., a los que no prestan la debida atención. En la medida que se interese por dichas informaciones y demuestre hacer un buen uso de ellas, recibirá el mismo trato respecto a las suyas. El interés no debe ser necesariamente pasivo. El Directivo puede hacer observaciones para que se modifiquen algunas comunicaciones. Si su contenido no es suficientemente claro, si el texto es excesivo, si la frecuencia de su aparición no es la conveniente, debe indicárselo a quien lo envió, demostrando un interés que seguramente será bien acogido. De la misma manera, si recibe comentarios de sus comunicaciones, aunque no sean favorables, debe tratar de introducir los cambios que impliquen una mejora.
Característica 1: Las comunicaciones constituyen un proceso de ida y vuelta. El directivo debe ser capaz de generar los medios más eficaces y actuar en forma apropiada como receptor de comunicaciones.
Las personas de mayor éxito son las que demuestran un mayor conocimiento de lo que ocurre en su medio, aprovechando al máximo todas las informaciones que estén a su alcance.
Una segunda característica de las comunicaciones es que éstas deben llegar a todos los sectores dentro de una institución o empresa. La actividad moderna hace necesario que las comunicaciones lleguen de una u otra manera a todos los que participan en una gestión determinada. No se debe olvidar absolutamente a nadie.
Ello es necesario porque el cumplimiento de un objetivo depende de una multitud de esfuerzos parciales, que realizan personas que, de actuar eficientemente, pueden asegurar el éxito de una actividad dada. En la actualidad no debe quedar nadie que no sea cubierto con alguna forma de comunicación. de manera que se logre el máximo de cada participante en el cumplimiento de un determinado propósito. Esto es necesario porque las comunicaciones constituyen una gran fuerza motivacional, y cada vez se les asigna una mayor importancia en las organizaciones modernas. Muchas veces iniciativas excelentes fracasan por fallas en los niveles más bajos. Por ejemplo se puede tener un gran cuidado en formar un huerto frutícola para exportación, seleccionando el área apropiada, plantando las variedades de mayor rendimiento, atacando oportunamente las plagas, eligiendo los mejores envases, almacenando en frigoríficos modernos hasta el momento del embarque. Todo este esfuerzo puede arruinarse si los que cargan los camiones que llevan la fruta al barco, por descuido, golpean las cajas o las dejan caer bruscamente en la bodega del barco. Por muy buenas comunicaciones que se hayan establecido en los niveles de producción y preparación para la exportación, el proyecto puede fracasar por no haber tenido consideración a un sector, que. aunque realiza una función intrascendente, es decisivo en el buen estado final de la fruta.
Por esta razón los ejecutivos modernos deben seleccionar las formas de comunicación que mejor se adapten a los problemas que se hayan identificado.
Existen una serie de medios de comunicación:
Conversaciones personales. - Llamadas telefónicas. Intercomunicaciones. Faxes - Telegramas. - Teletipos. - Circulares. - Memorándums. - Boletines. - Panfletos. - Carteles. - Correo Electrónico - Internet Manuales. - Reuniones. - Entrevistas personales. - Utilización de símbolos y logotipos. Películas. - Videotapes. - Cassettes, etc.
Lo más probable es que un determinado objetivo exija la presencia de más de un medio de comunicación, ya que la reiteración del mensaje es una de las formas más frecuentes de traspasar ideas o experiencias a personas que se desea tengan una respuesta determinada. Una de las principales condiciones que debe reunir la comunicación es la de ser oportuna.
La comunicación debe plantearse en el momento en que la gente tiene más capacidad de recepción: los obreros son más receptivos a primera hora de la mañana; los colegas de un ejecutivo antes de un fin de semana; los superiores durante una actividad de carácter social.
Cada una de las acciones es probable que requiera más de un medio y en más de una oportunidad para lograr un propósito determinado.
Característica 2: Las comunicaciones deben ser pluralistas y llegar a través de los medios adecuados a cada propósito a todos los sectores relacionados con la organización.
Una tercera característica de un buen sistema de comunicaciones es la de plantearías en forma racional.
Si se insiste en un exceso de información, en muchos casos determina su no-utilización, debido a que una persona que recibe muchos medios reacciona de forma negativa como consecuencia del cansancio que ello supone. Si por otra parte la información es insuficiente, puede mover al receptor, actitudes desfavorables por no haber captado adecuadamente lo que se desea comunicar. La comunicación debe plantearse al nivel del receptor de manera que actúe eficazmente. Una misma explicación debe darse con diferentes palabras y ejemplos si se trata de un subordinado, de un colega o de un superior. En el ejemplo de la exportación de frutas, a los productores de grandes explotaciones se les pueden suministrar publicaciones técnicas. A los productores pequeños, en cambio, se les deben preparar folletos con muchas ilustraciones y tipo de letra muy grande.
A los cargadores que depositan la fruta en los camiones y luego en las bodegas del barco se les debe ganar mediante la confección de carteles o fotografías grandes en que puedan comprender la importancia que tiene tratar las cajas con extremo cuidado para que no se golpeen y luego se pudra la fruta. Esto que parece tan simple es, sin embargo, causa de mucho desperdicio en material de comunicaciones. Los directivos no se adaptan generalmente al nivel de comprensión de los distintos grupos de personas con las que se relacionan, y creen que una misma redacción o explicación puede ser asimilada por todos.
Y esa es la razón del por qué los problemas persisten o no se logran los cambios deseados. El Directivo debe verificar la forma de recepción de sus mensajes y efectuar los cambios pertinentes.
Característica 3: Las comunicaciones deben ser racionales, tratando de adaptarse al nivel del receptor de manera que actúen eficazmente.
Esta racionalidad de la comunicación puede propagarse mediante actitudes voluntarias o ¡involuntarias.
Una persona que actúa seriamente, que desarrolla su trabajo en forma responsable, que está siempre al día, demuestra un comportamiento racional, que constituye una forma involuntaria de comunicación.
Muchos directivos cuidan su comportamiento en forma celosa, exigiendo a todos los niveles actitudes responsables con los usuarios o beneficiarios de los productos o servicios que generan. Una organización que se ve ordenada, limpia, con personal solicito y bien presentado, comunica involuntariamente una imagen de seriedad, solidez y eficacia. Esta misma idea se puede transmitir mediante mecanismos especialmente elaborados y que provean, a distancia, una adecuada imagen del ejecutivo o de la institución o empresa de que se trate.
Generalmente la mayor parte de las formas de comunicación, cuando están dirigidas hacia el exterior, deben ser de carácter voluntario ya que el radio de acción de una institución o empresa, en muchas ocasiones, se extiende a grandes distancias del lugar de residencia de la organización.
En este caso, los beneficiarios o usuarios tendrán que formarse una idea de ella a través de las cartas que reciben, de los informes que se les envía, de las comunicaciones que aparecen en los diferentes medios y, en general, de toda una gama de procedimientos que son elaborados en forma específica para lograr una imagen favorable de la organización.
Una cuarta característica de un buen sistema de comunicación es que debe corresponder a la realidad. Es muy peligroso que una comunicación no esté preparada en forma seria, que contenga errores debido a actitudes intencionales o a ignorancia de los hechos.
Tampoco es conveniente que contenga informaciones que no corresponden a la realidad. Cuando esto ocurre, las reacciones son aún más desfavorables que las que habrían tenido lugar de no haber mediado la comunicación.
Las comunicaciones deben tener un contenido que satisfaga un objetivo dado, mediante una reacción específica. Para ello es necesario que el ejecutivo utilice textos o expresiones irrefutablemente veraces al apelar a diferentes mecanismos de motivación.
Si por ejemplo exige más esfuerzos a sus subordinados, puede apelar al sentido de lealtad que deben hacia su persona.
Si la dirige a colegas reacios a la colaboración, puede estimular su apoyo mediante alabanzas que destaquen la importancia que tiene la colaboración solicitada.
Si se trata de personas que tienen reacción lenta, el Directivo debe bombardearles con diferentes comunicaciones hasta que logre la reacción deseada.
En otros casos, debe tratar de que la comunicación no aparezca como una imposición, sino como un llamamiento a los sentimientos de cooperación latentes en todo individuo y de esta manera lograr la decisión de que se preste a proporcionar la colaboración solicitada.
En otros casos, la comunicación debe ofrecer recompensas a quienes se pide su ayuda, de la misma manera que puede advertir los riesgos que supone el que no se atienda a una petición determinada.
Todas estas formas de utilización de las comunicaciones constituyen herramientas básicas en la gestión moderna e inteligentemente usadas pueden implicar el éxito de quien las aplica.
Por ningún motivo deben contener falsedades, ya que a la larga se descubre la verdad y la pérdida de la confianza es irreparable.
Característica 4: Las comunicaciones deben ser veraces si se pretende lograr la cooperación de determinados sectores, a los que se puede apelar con diferentes mecanismos de motivación.
Existen numerosos casos, tanto en la vida institucional como en la política, de objetivos que fueron logrados mediante bases falsas.
La reiteración de este procedimiento en las comunicaciones puede llevar a consecuencias muy graves ya que los receptores de una determinada información sólo aceptan ser engañados una vez.
Veamos ahora una última característica de un buen sistema de comunicaciones y que se relaciona con la necesidad de cuidar su frecuencia y formato.
De nada sirve que una institución o empresa gaste todos sus recursos en promover determinadas ideas en una sola época del año. La interrupción de las comunicaciones representa pérdidas en los esfuerzos anteriores y en muchas ocasiones reacciones negativas, ya que los receptores suponen que se les ha dejado de tomar en consideración al no seguir recibiendo información con la misma frecuencia.
En relación con el formato de la comunicación, no depende, en la mayoría de los casos, de los recursos de que se disponga. Hay comunicaciones que se han producido a costos elevadísimos pero con fallas serias en su forma externa.
El formato debe adaptarse al tipo de receptor y aunque sea una circular sencilla, si ha sido redactada de forma inteligente, en un lenguaje asimilable al entendimiento del receptor. Con ideas que sugieran imágenes claras, puede lograr un impacto muy superior al de una publicación a todo color, pero con un contenido que no corresponde a la idiosincrasia del receptor.
Las empresas modernas están dando cada vez mayor importancia a la generación de publicaciones internas. En ellas realizan campañas para reducir los accidentes, el desperdicio de recursos, el absentismo, la apatía en la participación del empleado, etc. En otros casos se utilizan para incentivar las sugerencias del personal y para introducir mejoras en cualquier ámbito de la organización.
Quienes han procedido así se han visto sorprendidos por la cantidad de ideas excelentes que han aportado personas de bajo nivel jerárquico, pero que están en el nivel de ejecución y tienen una vivencia muy concreta de los problemas diarios.
De esta manera se han podido lograr enormes economías en recursos o una mejor participación del personal. Para que el sistema se mantenga deben destacarse las contribuciones y usar la misma publicación para felicitar al autor de la sugerencia.
Algunas organizaciones realizan concursos mensuales sobre la mejor sugerencia o idea. También suelen destacar al mejor trabajador o a la sección más eficiente durante el mes.
Con estos sistemas de emulación a través de las comunicaciones internas se pueden lograr sorprendentes resultados y compensan con creces el pequeño costo que representan.
En la mayor parte de las comunicaciones internas de muchas organizaciones se incluyen noticias sobre el personal: Bodas, nacimientos, aprobación de estudios, promociones, etcétera.
Además de hacer más interesante su contenido, ya que satisface una curiosidad colectiva, la noticia satisface una necesidad de conocimiento de todo ser humano, afianzando su sentido de pertenencia a la organización.
Característica 5: Las comunicaciones deben ser eficaces, teniendo una frecuencia, un formato y un contenido que satisfaga las necesidades de información de todos los que se relacionan con la organización.
Abraham Lincoln dijo una vez: "Con el consentimiento público nada puede fallar, sin él nada puede tener éxito>.
Para lograr ese consentimiento las organizaciones modernas deben conceder cada vez una mayor importancia a su sistema de comunicaciones y con ello lograrán una mayor participación de todo su personal y una mejor acogida en todos los sectores con los que se relacionan.
RESUMEN.
La empresa tradicional al estar dirigida por una sola persona con autoridad, sólo requiere un mecanismo de comunicación de arriba hacia abajo.
Las organizaciones modernas en cambio deben establecer intercambios permanentes de comunicaciones como única manera de lograr integrar las aportaciones de las personas que participan en un fin común.
Se dice que la cadena es tan fuerte como lo es su eslabón más débil. Las comunicaciones harán posible una imagen favorable de la organización que le permita lograr los mejores resultados y la mayor cooperación e influencia.
Las comunicaciones pueden lograr, entre otros, los siguientes objetivos:
- Mejorar las relaciones entre ejecutivos. Desarrollar un espíritu de trabajo de los colaboradores. - Promover reacciones favorables para determinadas iniciativas. - Reducir la atención sobre un propósito específico. - Neutralizar actitudes desfavorables. - Obstaculizar la puesta en marcha de determinadas acciones. - Desviar la atención. - Lograr el apoyo a colegas sobre los que no se tiene autoridad.
Las comunicaciones deben poseer las siguientes características: - Constituyen un proceso de ida y vuelta. - Deben ser racionales. - Deben ser veraces. - Deben ser efectivas. - Deben ser pluralistas.
Caso de Tomas Colin
Tomas Colin se presentó a Joaquín García, Gerente General de la planta de semillas "Superior", para ofrecerle un programa completo de comunicaciones. Supo que la planta se trasladaría a otro lugar, lo que hacía necesario cambiar todos los impresos e incluir la nueva dirección. El cambio obligaba también a colocar nuevos letreros, anuncios luminosos y a efectuar comunicados de prensa y radio informando del nuevo emplazamiento.
Tomas Colin se especializó en relaciones públicas y comunicaciones y acostumbraba a ofrecer sus servicios a todo tipo de empresas que necesitaran mejorar su imagen. Es consciente de que un buen programa puede dar un gran impulso a cualquier organización. Por este motivo antes de poner en marcha sus recomendaciones hace una encuesta para que sirva de base de comparación.
Joaquín García quedó sorprendido al conocer que su organización tenía una imagen conservadora y poco ágil, que la calidad de sus productos era excelente, pero sólo lo apreciaban los entendidos, que su personal no se sentía orgulloso de pertenecer a la empresa y que el gasto en publicidad no surtía mayor efecto porque no estaba bien concebido.
Joaquín García reconoció que él nunca se preocupaba de lo que hacía su encargado de publicidad y que suponía que con un presupuesto tan bajo no era posible lograr resultados mejores. Tomas Colin le demostró que eso no era real y que con el mismo presupuesto él podía lograr una imagen interna y externa más favorable.
Esta es la conversación entre Joaquín García y Tomas Colin después de un mes de ejecución del programa de comunicaciones:
(Joaquín García) Le confieso que estoy sorprendido de lo que ha cambiado nuestra organización desde el traslado. Me imagino que en buena medida usted es el causante.
(Tomas Colin) Gracias, Sr. Feder. Para serle franco no fue muy difícil. Ustedes son una organización seria, solvente y respetable, de manera que sólo hacía taita destacar esos atributos. Yo no me habría ofrecido si hubiera sido necesario crear una imagen sin esas cualidades y, por lo tanto, faltar a la realidad. Como especialista en comunicaciones soy inflexible en divulgar sólo la verdad.
(Joaquín García) Muchas gracias por sus conceptos señor Colin, y le felicito por su excelente idea de diseñar un logotipo que hemos utilizado en los impresos, desde las tarjetas de presentación a los comunicados de prensa, en los letreros del edificio, en los vehículos de reparto, en todas partes. Muchas personas me han felicitado y creen que nuestra empresa es mucho más grande que antes, lo que me da risa ya que aproveché el traslado para suprimir algunas secciones que no servían para nada.
(Tomas Colin) Me alegro que le haya gustado el logotipo. Mucha gente no se da cuenta dc la importancia de los símbolos. Churchill se apoyó en su símbolo de la victoria para convencer a su pueblo de que vencería a los nazis, cuando nadie se atrevía a hacerles frente. En cada aparición juntaba sus dedos con el símbolo de la victoria v en todos los medios de comunicaciones se explotaba ese símbolo tan simple pero expresivo.
(Joaquín García) En nuestro caso no le habíamos prestado atención a la imagen de la organización. Ahora me doy cuenta de que el nombre de nuestra organización era demasiado largo y que por ello nuestros impresos no sugerían nada. M diseñar el logotipo y usar unas siglas de cuatro letras se ha simplificado nuestra identificación y realmente me gusta el que nuestra gente lo lleve en sus uniformes, en sus tarjetas de presentación, en los adhesivos que ahora pegan orgullosos en sus automóviles. Se sienten parte de la organización, lo que ha creado un ambiente muy agradable en nuestro nuevo local.
(Tomas Colin) Y eso que justamente estamos empezando. La próxima semana saldrá un informativo para el personal> que ellos mismos han ayudado a publicar. Se formó un comité de redacción que ha recogido noticias, ha solicitado sugerencias y ahora anunciarán la realización de un campeonato deportivo y cursos de perfeccionamicnto.
(Joaquín García) Eso está muy bien, porque mejora las relaciones entre el personal y elimina fricciones entre diferentes secciones.
(Tomas Colin) Con respecto al exterior, en lugar de gastar tanto dinero en publicidad, sacaremos un boletín que haremos llegar a todos los que en el exterior se relacionan con nosotros. Allí informaremos sobre lo que somos y los proyectos que pretendemos impulsar. Destacaremos cl prestigio que tenemos e indirectamente lograremos un apoyo a esos proyectos.
(Joaquín García) El problema que hemos tenido en el pasado es que no se nos conoce suficientemente, Tom. No hay problemas con la gente que sigue de cerca nuestro trabajo. Pero hemos encontrado resistencias en personas que no tienen porqué conocernos.
(Tomas Colin) Lo que haremos es que todos nos conozcan y valoricen en lo que valemos. Les enviaremos los boletines, les invitaremos a nuestro local, les llegarán cartas con nuestros nuevos membretes y usted va a comprobar cómo cambian de actitud.
(Joaquín García) Muy bien. Vuelvo a repetirle, Tomas Colin, lo impresionado que estoy con su programa de comunicación.
(Tomas Colin) Y yo. Porque no habríamos tenido éxito si no fuera tan fácil de destacar el diamante de organización que usted tenía tan escondido.
RESUMEN:
Joaquín García creía que las comunicaciones no daban resultados porque el presupuesto disponible era pequeño, lo que Tomas Colin demostró que no era real ya que con el mismo dinero hizo realmente un programa completo de comunicaciones.
La organización era difícil de identificar porque no tenía un logotipo ni unas siglas que la caracterizaran.
Tomas Colin diseñó un logotipo y lo utilizó en las siguientes cosas:
Papel de cartas. - Diversos impresos de la oficina. Tarjetas de presentación. - Letreros en la fachada del edificio. - Anuncios luminosos. - Letreros en los vehículos. - Calcomanías. - Distintivos en los uniformes. Boletín para el exterior. Boletín informativo para el personal.
Mucha gente no se da cuenta de la importancia de los símbolos. Churchill se apoyó en el símbolo de la victoria para convencer a su pueblo de que vencería a los nazis cuando nadie se atrevía a hacerles frente.
Tomas Colin incluyó en su programa de comunicaciones un boletín informativo para el personal y otro para todos los que se relacionan en el exterior con la organización. |
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