Alan Silvestri: YOUNG GUNS II / MAC AND ME

Suficientemente conocido y reconocido en la actualidad, Alan Silvestri lleva componiendo para el cine desde 1972, pero tuvo que esperar al estallido popular de Back to the Future (Regreso al Futuro, 1985) y Predator (Depredador, 1987), para alcanzar los niveles más altos de popularidad y prestigio. Ahora compone para las majors y sus grandes proyectos, como en Eraser (1996), Volcano (1997), o la muy reciente Contact, pero en el camino han quedado una serie de interesantes partituras que claman por un lugar en el corazón de los aficionados. Dos de ellas han sido reunidas en éste disco "promocional", de soberbio sonido, junto a una pequeña suite de una de sus más olvidadas partituras, American Anthem (1986), un absolutamente olvidable filme a mayor gloria del, entonces popular, gimnasta olímpico Mitch Gaylord. Muy diferentes entre sí, como era de esperar dada la diferencia de géneros entre ambas, Mac and Me (Mi Amigo Mac, 1988) y Young Guns II (Arma Joven II, 1990) son, por otro lado, obras inconfundibles de su autor, e incluyen los más habituales gestos musicales de Silvestri: tensos movimientos sinfónicos de creciente intensidad y ritmo obsesivo, fluyentes melodías de raigambre americana, así como una cierta tendencia a asimilar detalles de otros compositores, integrandolos con elegancia en el devenir de su música. Mac and Me, una especie de E.T. de segunda fila, disfruta de una música muy emotiva y sinfónica, muy en la línea de otro de sus inéditos trabajos de entonces, My Stepmother Is An Alien (Mi Novia es una Extraterrestre, 1988); por el contrario, Young Guns II intenta un acercamiento más actual y popular, con una curiosa y acertada utilización mixta de elementos sinfónicos y electrónicos, al gusto de una película que intentaba conciliar el western clásico con la juventud del momento.M.A.F.

YOUNG GUNS II (1990) - 31:11
MAC AND ME (1988) - 36:17
AMERICAN ANTHEM [Suite] (1986) - 5:59
/ MAC RECORDS CD-91885 / 74'


Regresar al
Rincón del Coleccionista
Hosted by

¡Pregúntanos!