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Historia
sobre el lugar donde se construyó el Beit
Hamikdash. |
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Se cuenta una emocionante historia alusiva sobre
porqué el Sagrado Templo fue erigido en el monte Moriá:
En ese preciso sitio, existía un campo, cuyo
propietario era además padre de dos hijos. Llega el día
en el que el alma del dueño del campo se separa del
cuerpo. Es entonces, cuando los herederos deben repartir
la herencia. Uno de los hermanos piensa: “Yo soy soltero,
y no tengo muchos gastos; en cambio mi hermano es casado,
con hijos, y debe mantener su casa y la familia; no está
bien que nos quedemos con la mitad cada uno” – y le
cedió su parte.
El otro pensó: “Yo tengo mi mujer, mis chicos, una vivienda
confortable; en cambio mi hermano, no posee estas alegrías,
no es justo que nos repartamos la herencia en partes
iguales, por lo menos, que disfrute de esto” – y le
otorgó su parte.
Al escuchar esto el conductor de Israel, el Rey
Shelomó emitió su veredicto: “¡Que mejor que
construir la casa de Hashem donde reina la hermandad!”.
El templo fue inaugurado, el rey bendijo al
pueblo y la celebración se prolongó por espacio de siete
días. Luego se conmemoró por otra semana completa, la
fiesta de las cabañas (Sucot), en la que se recordaba la
salida de Egipto.
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