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“Sección Bereshit"

 "En el principio"

Parashat Hashabúa (la sección de la semana)

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Asociándonos a Hashem en la creación.

(Bereshit 2: 3): “Y bendijo Di’s al día séptimo y lo santificó, pues en él descansó de toda labor que creó Di’s para hacer”.

“...que creó Di’s para hacer”. 4Enseña que Hashem creó todo de la nada para que nosotros “hagamos” con eso y de esta manera nos asociemos a Su creación.

Cuando trabajamos con el fin de obtener dinero para nuestro sustento y el de nuestras familias, estaremos asociándonos a la creación. Y tan importante es la labor realizada de acuerdo a las normas que enseña la Torá, que versa (Bereshit 2: 15 - 16): ”Y tomó Hashem al hombre (Adam), y lo colocó en el jardín del Eden, para que lo trabaje y lo cuide. Y ordenó Hashem al hombre mencionándole: de todo fruto del huerto podrás comer”.

Si analizamos el texto, contemplaremos que primero ordenó Hashem al hombre trabajar y luego acerca de su alimento. 5Vemos de aquí, la importancia del trabajo, pues Adam no probó bocado sino hasta después de haber realizado su labor.

De aquí la enorme importancia de trabajar, pero no debemos olvidar que “no solo de pan vivirá el hombre”. Antes de asistir a nuestro empleo es menester concurrir a la Sinagoga y recitar allí las plegarias matutinas, luego estudiar al menos un par de leyes o Mishná, y luego de desayunar, entonces si emprendemos la marcha hacia nuestra labor. Y cuando regresamos por la noche, también corresponde que recitemos las plegarias de la noche con un “minián” y asistamos a la casa de estudios para aprender como comportarnos en nuestra vida en general y en nuestro trabajo.

De esta manera estaremos realizando una labor material, pero a su vez espiritual, aplicando lo que aprendimos en la casa de estudio. Y no solo eso, sino que mientras permanecemos en la Sinagoga y participamos de las plegarias, también allí estamos realizando un trabajo espiritual por el cual recibiremos nuestra paga. Ya que, por ejemplo, si contamos la cantidad de letras que hay en el primer versículo de la Torá, obtendremos que son 28, y si respondemos cuando recitan Kadish, “Amén, iie sméh rabá mebaraj, lealam ulalmei almaiá”, que significa “sea el nombre grande de Hashem bendecido por siempre jamás”. Si contamos cuantas letras hay en estas palabras, llegaremos a la misma cifra que el primer versículo del Pentateuco, es decir, 28. Tenemos que respondiendo cuando recitan kadish, también con eso nos asociamos a la creación del universo.