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El motivo es este:
Cuando la hemana de Moshé, o sea Miriam,
devolvió su alma al Creador, se secó el manantial que
acompañaba al pueblo y bebían de sus aguas. Era porque
ese manatial existía por el mérito de Miriam. Entonces
el pueblo tuvo sed, y Hashem le dijo a Moshé (Sección de
la Torá: Jukat 20: 8 ):
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Toma el bastón
y reúne la congregación, tú y Aharón tu hermano.
Y hablarán a la roca a los ojos de ellos (del
pueblo), y dará sus aguas. |
Cabe aquí la pregunta: ¿Por qué pecó
Moshé, golpeando la roca (Bamidbar 20: 11)
en vez de hablarle como le ordenó el versículo. Ya que
se le ordenó de manera explícita: llevar el bastón (y
no golpear con él)? Responde
a esta cuestión Rabí Ionatan Aibshitz de Praga en su
libro "Tiferet Israel": La
Torá nos está enseñando aquí como debemos comportarnos,
es decir, que no vaya directo la persona a imponer un
castigo severo a su compañero, utilizando palabras duras
y ofensivas, sino que en primera instancia se debe hablar
con palabras suaves: "¿Por qué me
haz hecho eso?","¿No deseas arreglar de tal
manera este asunto?". Y si esta manera no
resulta, entonces si puede acudir a medios más severos: "Fíjate
que si no devuelves lo que tomaste sin permiso, te citaré
a juicio". Es por eso que
Hashem le ordenó a Moshé y Aharón: Y
"Hablarán
a la roca", palabras
tratando de convencer a la roca para que de esta manera se
santificaría el nombre de Hashem públicamente y para
enseñar a Israel, es decir, a las generaciones que
vendrán cual es el camino por el cual se deben conducir y
por que camino deben conducir al pueblo. Y
el bastón Hashem le ordenó solo "tomarlo en su mano",
es por si la roca no saca agua al hablarle, entonces si
sería azotada con el bastón. Pero
Moshé no hizo así, es decir, no habló primeramente a la
roca, y por lo tanto impidió que el nombre de Hashem sea
santificado en público a traves suyo.
Rashbam,
el nieto de Rashi, responde de esta manera: |
Moshé se equivocó
en la interpretación de la expresión: "Hablarán
a la roca", ya que
él pensaba que se le habla a la roca a través de golpes. Y
tenemos que su pecado fue sin intención de transgredir la
palabra de Hashem, pues pensó que esa es la manera de
hablarle a las piedras, pero pese a actuar sin intención
de pecar, fue penalizado de manera muy severa, es porque
con los justos Hashem es muy meticuloso, por cuanto que
quiere darles un pago excelente en el mundo venidero,
aquí, en este mundo, cada pequeñez que hacen mal, no la
deja pasar.
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