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Bamidbar
30: 2 y 3
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2)
Habló Moshé a los jefes de las tribus de los hijos de Israel diciendo:
Esta es la cosa que ordenó Hashem |
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3)
Varón que haga una promesa a Hashem, o jure
prohibirse algo sobre su alma, que no profane su
palabra. Como todo lo que sale de su boca, hará. |
Rashi explica: "Como todo lo que sale de su
boca".
No sean tus palabras profanas. (es
decir, sin santidad. No hay que hablar en un lenguaje
vulgar hablando lo que nos viene en gana sin importarnos
demasiado que es lo que sacamos de nuestras bocas, si es
verdad, si con eso no ofendemos a nadie, si cumpliremos lo
que dijimos, etc. Eso es lo que te previene el versículo
que no hagas, sino: "Como todo lo que sale de su
boca: hará" ).
Respecto
a esto, solía decir el "tzadik" (hombre recto y
justo) Rabí Menajem Mendl de Kosob: Quién siempre se
cuida de no hacer su lenguaje profano, y es riguroso en
honrar cada palabra que saca de su boca como si fueran
palabras santas, entonces va a ser retribuido con eso
mismo.
Es
decir, Hashem mismo va a honrar las palabras de esta
persona haciendo que lo que este habla se cumpla, como
versa: "Como
todo lo que sale de su boca: hará" ).
"Como
todo lo que sale de su boca (de
boca de esta persona que cuida permanentemente su lenguaje):
hará (Hashem hará como lo que este individuo dijo)".
Como enseñaron nuestros sabios:
El
tzadik
(hombre
recto y justo) decreta y Hashem cumple lo que el tzadik
decretó.
El
predicador, el Rabí Tzvi Irsh de Vadislav (el padre del
Rabí Simja Bunam de Pshisja), explicó este versículo de
la siguiente manera:
"Varón que haga una promesa":
Un
individuo que hace una promesa,"no profane su
palabra". Seguro que no va aprofanar su
palabra y va acumplir lo que prometió sin dar
vueltas. Sin embargo, la Torá ordena al que promete un
agregado: "Como
todo lo que sale de su boca
hará".
Esto es: el cumplimiento de la promesa que lo lleve a cabo
con la misma abocación y entrega de corazón que este
individuo tenía en el momento en el que hizo la promesa.
Porque
por lo común, la persona promete de todo corazón,
manifestando profundos deseos de hacer lo que saca de su
boca. Sin embargo, cuando llega el momento de hacer lo que
prometió, lo lleva a cabo desganado, sin el sentimiento
de corazón que tenía cuando pronunció la promesa, como
si lo hubiera poseído un espíritu que le cambió la
manera de pensar. Por eso enseña aquí la Torá: que la
buena voluntad y los sentimientos de corazón que uno tuvo
cuando formuló su promesa, que no se aminoren en absoluto
en el momento en que se lleva a la práctica lo que se
prometió, como versa: (Debarim 23: 24): "Y harás...
como lo que prometiste".
Y
sepamos que promesa no es decir: "te prometo en el
nombre de... ", promesa es decir: "Mañana te
llamo por teléfono", "Si tomás toda la sopa te
compro un chocolate", "Las gaseosas para la
fiesta no las compres, me encargo yo". Estas son
promesas y debemos ser estrictos en su cumplimiento de la
manera que explicamos arriba.
No
solo que el que dijo "Las gaseosas para la fiesta no
las compres, me encargo yo" debe traerselas y a
tiempo. Es más, cuando se las traiga, lo debe hacer
mostrando las mismas ganas y deseos de corazón que tenía
de hacer esto en el momento en que aseguró tal cosa. Y no
está bien venir y decir: "Uff!!, ¿sabés lo pesadas
que son estas botellas?, ¡pero igual las traje!.
Actuemos
de este modo y de esta manera cuando saquemos algo de
nuestras bocas, Hashem hará que nuestro deseo se cumpla,
como explicamos arriba.
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