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“Sección de la Torá Pinjas"

 Veamos una explicación

Dejar un buen sucesor

Así debemos proceder

Sección de la Torá Pinjas, cap. 27, versículo 16

(Después de recibir la noticia que debería devolver su alma al Creador y partir de este mundo) 

15) Y habló Moshé a Hashem diciendo

16) Pidió Moshé a que Designe Hashem, Di´s de los espíritus de toda carne (de todo ser de carne) un hombre para ser líder de la congregación.

Cuando abandonó este mundo el santo Rabí de Pshisja sus alumnos estaban desconcertados, pues no sabían a quién recibir como Rabí para que los guíe. Decidieron aconsejarse con el Rabí Simja Bunam, y este les dijo:

Cierto pastor de ovejas se echó en la tierra, y finalmente quedó dormido. A media noche se levantó y la luna brillaba, el aire estaba fresco y había excelentes aguas para beber delante suyo. Controló y vio que no le faltaba ninguan de las ovejas, y estas pastan en el campo. Se estremeció el pastor y clamó a Hashem: "¿Qué Te podré dar  por todas las bondades que me hiciste, amado Hashem?. Si me Dieses tu rebaño, lo cuidaré como a las pupilas de mis ojos".

Y agregó:

Si encuentran un pastor como este, él debe ser nominado como vuestro Rabí que los guíe.

Cuando escucharon estas palabras, sintieron un pálpito en sus corazones que les decía que él era el Rabí que buscaban.

Y el Rab Ablei de Naishtdet, que era Rab de ese ieudi (judío) (y se refiere a mi humilde parecer, con esta expresión al desaparecido maestro) en la ciencias esotéricas y ocultas (kabalá), y muchos pensaron que sería él quién sea nominado en lugar del desaparecido Rabí ieudí, sintió también él que debería ahora intervenir, e inmediatamente se levantó de su asiento de honor e hizo sentar en el mismo al Rabí Simja Bunam.

Otro suceso similar aconteció cuando:

El padre de Rab Iabai, era por entonces predicador en Ostra, y cuando devolvió su alma al Creador, Rab Iabai tenía diecisiete años de edad.

Y el santo Rabí de Polna, autor de "Toldot Iaakov, Iosef", emprendió un viaje, en compañía de su alumno, el santo Rabí Iaakov Shimshon de Shiptobka hacia Ostra, y llegaron a casa de Rab Iabai.

Les preguntó  Rab Iabai: ¿Qué se les ofrece amigos?. 

Y respondió el Rabí de Polna:  

"Deseo ser predicador aquí!"

Preguntó  Rab Iabai - De acuerdo, pero ¿Qué usted honorable Rabí desea de mi?"

Respondió el Rabí de Polna:  "Deseo que usted - honorable amigo - se ocupe en la causa y se esfuerce para que mi deseo se haga realidad".

Dijo a ellos Rab Iabai: "Vayamos a casa de tal familia, que son ellos de la gente más honorable de la ciudad, y si ellos están de acuerdo, entonces su deseo será cumplido".

Todos juntos fueron hacia allí, y cuando llegaron dijo Rab Iabai: "El Rabí de Polna desea que acepten que sea predicador en nuestra congregación".

Respondieron que la cosa no depende de lo que ellos piensen y les aconsejaron que vayan a lo de cierto individuo, "y lo que él diga, así será".

Fueron hacia donde les aconsejaron y cuando llegaron, el dueño de casa preguntó a Rab Iabai: "¿Iosele, qué haces por aquí?".

Le respondió: 

"El Rabí de Polna desea ser predicador aquí"

El hombre pregunta:

"¿Por qué me consultan a mi?, vayan a lo de tal familia"

Le responden:

"Estuvimos allí y dijeron que usted decida".

Respondió el hombre:

"Si es así, no estoy de acuerdo!"

Intervino el Rabí Iaakov Shimshon de Shiptobka y dijo: 

"¿Sabe usted con quién se 'comenzó'?", con el Rabi de Polna, del cual yo soy el más pequeño de su academia, y así y todo soy experto en todos los libros del Talmud!".

Respondió el dueño de casa:

"Un capítulo de Mishná mío es más que todos los libros del Talmud de ustedes!".

Se despidieron de él y regresaron a casa de Rab Iabai, quién hizo en honor a los huéspedes un gran banquete. Luego se marcharon de allí, y Rab Iabai viajó con ellos en la carroza para acompañarlos, y una segunda carroza viajaba detrás para que pueda volver en ella Rab Iabai a la ciudad. Y cuando la carroza pasó frente a la casa del hombre que dijo no estar de acuerdo en la nominación del Rabi de Polna como predicador de la ciudad, volvió su rostro hacia atrás el Rabi de Polna y preguntó: "¿Aun Ostra existe?"

Respondió Rab Iabai y dijo: 

"¿Qué es lo que usted dice honorable Rabí?". 

¿Acaso usted honorable Rabí oyó el pregón del cielo que dijo: "Iosef es el que gobierna sobre tierra"? (es un versículo que está escrito en la Torá y se refiere a Iosef, el que había sido vendido por sus hermanos como esclavo y se convirtió en el virrey de egipto) 

¿Quizá oyó este pregón y creyó que las palabras estas insinúan  que usted será quién gobierne en la tierra de Ostra?. Si usted piensa así, le diré que se equivocó, en verdad, estas palabras están dirigidas a mi, porque mi nombre también es Iosef".

Inmediatamente después de escuchar estas palabras, el Rabi de Polna reconoció y dijo:

"Es verdad que me equivoqué, pues no sabía que su nombre también era Iosef. Con justicia le llega el cargo de predicador de la ciudad. Volvamos entonces a la ciudad y enviemos por los habitantes y las  personas honorables y lo coronaremos como predicador de la ciudad".

Y así hicieron, y la congregación recibió al Rabí Iabai sobre ellos como predicador (Rabino), y el Rabí de Polna lo bendijo diciéndole "Mazal Tob!", y le entregó en calidad de obsequio un vaso para realizar la ceremonia de kidush (santificación del Shabat y festividades a través recitar unas oraciones y beber un vaso de vino).

Extraido de Sipurei Jasidim

Esto es lo que aprendimos de estos dos sucesos: 

Vemos de aquí, como las personas deben ceder cuando ven que no es para ellos el cargo que pretenden, y esa es la gran virtud de las personas que llegan a un nivel espiritual elevado, no tomar lo que no les corresponde, aunque en principio creyeron que si era para ellos.

El mismísimo Moshé pensó que el cargo de conductor del pueblo correspondía a sus parientes:

Comenta el libro “Ialkut Shimoní” sobre la explicación de lo que dijo el versículo: “Toma para ti”: Moshé pretendía entregar el comando del pueblo a su hermano Aharón, caso semejante a un niño que se quema con una braza, (figurativamente se refiere a las personas con las que tropezó Moshé a lo largo de su gestión al frente del pueblo de Israel), ve una piedra preciosa y cree que es una braza (por Ieoshúa, quién figurativamente era una piedra preciosa), ve una perla, cree que es una braza. Así erró Moshé el camino y dijo: “Que Aharón vaya en mi lugar”, en ves de decir “Ieoshúa vaya en mi lugar”.

Pensó Moshé en otro momento que sus hijo heredarán la presidencia, por lo que comenzó a pedir a Hashem que nomine a su sucesor; a lo que Hashem contestó: “¡Moshé, no es como vos piensas!, no serán tus hijos los que heredarán tu lugar, sabes muy bien que mucho te sirvió Ieoshúa, y tremendos fueron los honores que te brindó, madrugaba para estar en la sala de conferencias a fin de preparar todo y ordenar las esterillas y las alfombras donde se sentaba la gente, y luego se quedaba para arreglar el desorden hasta la caida de la tarde. Es digno que se cumpla en él lo que está escrito: “El que se ocupa de la higuera, que coma su fruto, y el que cuida de su amo, sea honrado”

Cuando Moshé escuchó de Hashem que no serían sus hijos ni su hermano los que heredarían el mandato, de inmediato aceptó la propuesta sin decir ninguna palabra, es más, cuando Hashem le ordenó (Bamidbar, sección Pinjas 27: 18)"Pon tu mano sobre Ieoshúa", Moshé puso sus dos manos sobre él, como versa (Bamidbar, sección Pinjas 27: 23 ) "Puso sus manos sobre Ieoshúa y lo ordenó" y no solo una. Vemos como anuló su voluntad a la de Hashem y aceptó lo que el Creador decidió de todo corazón. Y es esto lo que debemos hacer para que se haga nuestra voluntad, como dijeron nuestros sabios (Pirkei abot 2: 4):

"Haz Su voluntad como tu voluntad para que se haga tu voluntad como Su voluntad"

"Haz Su voluntad - Haz la voluntad de Hashem estudiando Torá y cumpliendo los preceptos, como tu voluntad - con corazón íntegro y deseo verdadero, como si estuvieras en verdad haciendo algo que es tu propia voluntad hacer, para que se haga - para que Hashem haga tu voluntad - lo que sientes en tu corazón y que solicitas que se te haga como Su voluntad - como es en verdad Su voluntad hacer el bien a sus criaturas.

El comentario de este dicho de nuestros sabios fur relizado por  Rab Pinjas Keati