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Uno de los motivos por el
cual no recitamos una bendición antes de dar "tzedaká",
o sea, ayuda monetaria a un pobre o quién necesite, es
porque debemos hacerlo con alegría, y la mayoría de la
gente no siente profunda alegría cuando da de su dinero a
quién lo necesita.
Por
tal motivo, debemos saber los efectos que causa la "tzedaká",
y tendremos mayor estímulo para poder cumplir este
precepto ("mitzvá") con alegría.
Ante
todo debemos saber, que en el Pentateuco (Jumash), libro
de Shemot, sección Terumá 25: 8 versa:
"Y
harán para Mi un Santuario y habitaré dentro de ellos"
El
versículo tendría que decir: "Habitaré dentro de
él", refiriéndose al Santuario, ¿por qué dice
dentro de ellos?.
Se
refiere a los hijos de Israel, Hashem les inidica que cada
uno construya dentro suyo un Santuario para que la
Divinidad ("Shejiná") que emana de Hashem pueda
habitar allí, en el interior de nuestros cuerpos puros y
santos.
Maianá
shel Torá en nombre de Elshij
Debemos
ahora saber como se logra hacer de nuestros cuerpos un
Santuario apto para que habite la Shejiná (Divinidad que
emana de Hashem). Y esto se consigue de esta manera:
En
cada uno de los miembros del cuerpo, que es la vela
de cada precepto, necesita el individuo preparar un lugar
limpio y puro para que pueda habitar allí la "Shejiná
de Hashem".
(vela
es en el lenguaje de la Torá, el recipiente que contiene
el aceite para colocar las mechas en su interior y
encender el fuego que alumbrará - o sea, que la vela es
el recipiente que contiene lo necesario para que allí
pueda haber fuego, es decir, la vela son los
preceptos, y el fuego, la Torá - si no hay
recipiente con aceite -preceptos- , no puede haber fuego)
Cada
persona de Israel debe eliminar de sus miembros todos los
pensamientos malos, que son los obstáculos que impiden a
cada uno de ellos estar puro y propicio para que habite en
ellos la Shejiná. Y esto se logra quemando esos
obstáculos a través de los preceptos ("mitzvot")
que son las velas, y estos eliminan (queman) todo lo que
es negativo.
Esto
es porque cada preceto se llama "vela", como
versa en Proverbios ("Mishlei") 6: 23: "Porque
la vela es el precepto y la Torá el fuego", y
también Proverbios ("Mishlei") 20: 27: "La
vela de Hashem es el alma de la persona".
Tenemos
que a través de la vela, que es cada uno de los preceptos,
debe (Proverbios 20: 27)"buscar
en cada una de los habitaciones interiores", que son
los miembros, para exterminar todo los leudado, es decir,
todo lo que infla al miembro y no le permite estar apto
para recibir a la Shejiná.
Existen
preceptos que dependen del rostro, de los ojos, las orejas.
Y el nombre de Hashem "v-u-v-h"
se encuentra en cada uno de los miembros, en los cuatro
colores del cabello, en los cuatro colores de los ojos, en
los cuatro compartimentos de las orejas, en los cuatro
colores del rostro, en la voz, en la expresión, en la
lectura, en la palabra y en el tacto de las manos. En cada
uno de los miembros hay un nombre de Hashem "v-u-v-h"
que está encargado del precepto específico del cual
depende ese miembro.
Y
sepamos que según el sistema "at-bash",
que consiste en intercambiar la primera letra por la
última, la segunda por la anteúltima, y así hasta
completar todo el alfabeto Hebreo.
Aplicando
este sistema: tenemos que "v-u-v-h"
y "vumn", las
últimas letras de ambas palabras son las mismas "v-u".
Nos
queda en la palabra "vumn"
las letras "mn", y ¿Qué
pasa si les aplicamos el sistema
"at-bash"?. Obtenemos "v-h",
que son las dos primeras letras del nombre de Hashem
"v-u-v-h",
y como las dos últimas letras del nombre de Hashem "v-u-v-h"
son iguales a las de "vumn",
tenemos que de una "vumn"
se forma el nombre de Hashem "v-u-v-h"
que pasa a habitar en nuestro cuerpo, esto es "y
habitaré dentro de ellos",
dentro de cada uno de los integrantes del pueblo de Israel
si preparan dentro de ellos una morada para Mi purificando
sus miembros y dejándolos aptos.
Basado
en Reshit Jojmá, Shaar Hairá, perek 9
Ahora que
tenemos claro como cada precepto se convierte en "v-u-v-h",
veamos como acontece esto con la "tzedaká"
(la ayuda que damos a los necesitados).
Cuando vemos
que alguien necesita, no debemos esperar a que nos pida
para darle, es nuestro deber anticiparnos y darle antes
que nos pida ayuda, de esta manera estaremos cumpliendo el
precepto de manera óptima y lograremos que la "tzedaká"
se convierta en "v-u-v-h".
Esto
se da de la siguiente manera: cuando tomamos la moneda con
nuestros cinco dedos de la mano, la moneda llegará antes
al necesitado que los dedos de nuestra mano, y la moneda
se parece a una letra "h",
y los cinco dedos de la mano son la letra "v",
que tiene un valor numérico de 5, igual a los dedos de la
mano. Tenemos "v-h".
El
brazo que se extiende para dar la moneda al necesitado,
adopta una forma similar a la letra "u",
y los cinco de dos de su mano con los que tomará la
moneda, son la letra "v".
Tenemos
"v-h"
+ "u" + "v"=
"v-u-v-h"
El
precepto de tzedaká se convirtió en "v-u-v-h"
Pero
solo ocurrirá esto si nos adelantamos y le damos antes
que nos pida, ya que si él extiende la mano primero,
estará formando el pobre la letra "u"
y quedaría cuando le damos la moneda con nuestros cinco
dedos de la mano "v-h"
y los cinco dedos del necesitado que toman lo que le damos,
forman la letra "v".
el resultado es "v-v-h-u".
O sea, el nombre "v-u-v-h"
con las letras desordenadas, en
un nivel que no alcanza al que logramos cuando damos los
pasos que sugerimos antes, adelantándonos al pedido del
pobre, y dándole antes que nos pida, donde lograremos el
nombre "v-u-v-h"
en forma óptima.
Extraido
de una de las enseñanzas de Rabí Israel Baal Shem Tob.
También
tenemos que saber que si convertimos a "at-bash"
todas las letras de "vesm"
(dar a un necesitado), obtenemos la misma palabra pero con
las letras invertidas, en absoluto orden, de atrás hacia
adelante: "msev".
Esto
enseña que todo lo que uno da a los necesitados vuelve a
nosotros sin que falte nada de lo que dimos.
Del
libro 26 de Nisán
Y
al respecto dijo Baal Haturim en la sección de la Torá
"Ki Tisá" ("Cuando cuentes"):
"Y
darán ("ub,bu")
cada varón en rescate por su alma...".
Esto
enseña que lo que uno da a los necesitados, volverá a
nosotros sin que falte nada. Lo aprendemos de la palabra
("ub,bu"), que
así como va, viene. Ya que la puedes leer de adelante
para atrás y de atrás para adelante y no cambia, la
palabra se mantiene intacta.
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