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“Sección de la Torá 'Imploró'"

 Veamos una explicación

Conformarse con lo que se tiene

Sigan atentamente el relato.

Moshé pidió:

3: 25) "Pasaré por favor y veré la buena tierra que está del otro lado del Jordán"

Aparentemente se sobreentiende que si pasa hasta donde está la tierra, la verá. 

¿Para qué entonces esta redundancia?

En la Torá no hay palabras de más, así que esta aparente palabra que está sobrando, en verdad nos viene a enseñar algo, y esto es:

"Necesita siempre pedir la persona a Hashem que le muestre (para que vea) lo bueno de las cosas"

Por eso pidió Moshé:

"y veré la buena tierra"

Solicitó a Hashem que le muestre solo desde el lado bueno la tierra de Israel

Maianá shel Torá en nombre de Ohel Torá

Al respecto, escribió el Rab Iosef Jaim: 

Había dos individuos que eran vecinos, y uno de ellos era muy rico, poseedor de ganado lanar y vacar, dueño además de campos y viñedos, siendo su mesa, mesa de reyes, y su vivienda hermosa y amplia, solo que era muy delgado y débil. Su vecino sin embargo, era un trabajador asalariado que se ocupaba en el proceso de elaboración de plata, y no podía comprar carne para comer todas las noches, sino solamente de Shabat en Shabat. Su casa estaba vacía de muebles y utensilios. Camas placenteras tampoco poseía, y su vivienda era tan pequeña que vivían muy apretados.

 Pero era un hombre sano y fuerte, de amplia contextura física y siempre estaba alegre. 

El vecino rico, cierto día le preguntó: ¿Por qué conmigo sucede así y así, mientras que contigo acontece así  y así?”. 

Le responde: “La causa es porque tu eres por naturaleza, una persona con tendencia permanente a enojarse y ponerse nervioso, por lo que al menos diez veces al día se hace presa de ti el enojo y el nerviosismo que descargas con tus servidores y habitantes de tu casa, y el enojo disminuye la carne de la persona y debilita las fuerzas de su cuerpo, además de provocarle mucho daño adicional. 

Además tienes por naturaleza, tendencia a la codicia y a las tentaciones mundanas, y también a sentir envidia por lo de los demás, por tales razones, todos tus días son solo aflicción y dolor, ya que estás siempre inmerso en la tentativa de obtener más dinero, y es imposible que puedas saciar todas tus tentaciones y codicias, por eso, por la fuerza, constantemente sufres y gimes, motivo que provoca la disminución de tu carne y tus fuerzas, ya qué: ¿Cómo pueden otorgarte los alimentos que consumes fuerza y vigor, con semejantes cualidades que tienes y consumen todo lo que comes?. 

Pero yo por naturaleza soy diferente y me siento bien, ya que no tengo tendencia a enojarme y ponerme nervioso, inclusive en las ocasiones en que se dan como para que lo haga. 

Además, cuento con la virtud de conformarme con lo que tengo, y lo poco que está delante de mi, es ante mis ojos como si fuera mucho, y no siento envidia por lo que poseen los demás, por eso estoy siempre sano. Es producto del confort interior que siento”.

Rab Iosef Jaim

Queda claro que no debemos preocuparnos por acumular riquezas en este mundo, solo debemos conformarnos con lo que Hashem nos da, y debemos disfrutar de ello y agradecerle, sin entrar en disputas por pequeñeces ni ponerse nervioso por ningún motivo, ya que como vimos, los nervios consumen la vida y cuando nos llegue el momento de devolver nuestra alma al Creador, no podremos llevar nada de lo que tuvimos en este mundo, solo las buenas obras que hemos realizado. 

Y esto se parece a aquel zorro que vio detrás del cerco un huerto en el que habían magníficos árboles frutales, y deseaba comer de esas frutas, pero el agujero que había en el cerco era demasiado pequeño para poder entrar por allí.

Día tras día contemplaba el huerto y sentía codicia por los frutos que allí había, por lo que finalmente decidió ayunar varias jornadas, hasta que su cuerpo quede del tamaño del agujero que había en el cerco para poder entrar.

 Así lo hizo. Llegó el día en que probó si podía atravesar el hueco y lo consiguió, ingresó al huerto, estando ya muy débil por los ayunos a los que había sometido a su cuerpo, pero se alegró de haber alcanzado el éxito de lo que se había propuesto, y permaneció en ese huerto por varios días, en el cual comía sin ningún tipo de limitación de los deliciosos frutos.

Pero llegó el día en que recordó que del otro lado había quedado su familia y sus amigos, por lo que pensó que es mejor abandonar todos estos placeres y disfrutar de los suyos. 

Quiso entonces atravesar el cerco para regresar a su hogar, pero se llevó una gran sorpresa, su cuerpo no pasaba por el agujero, ya que había comido muchas frutas y había engordado, motivo que lo llevó a la reflexión y a tomar una decisión, la cual fue ayunar nuevamente, desprenderse de todo el materialismo que había ingresado a su cuerpo, es decir, adelgazar.

Así se privó nuevamente de alimento por varios días, y pudo regresar a su casa y volver a estar con su familia. 

De esta manera, se percató que debe conformarse con lo que Hashem le dio, pues cuando quiso más, debió primero reducir su propio peso y cuando obtuvo lo que quería, se dio cuenta que eso no es lo importante, que lo importante es conformarse con lo que se tiene y donde uno lo tiene.

Por eso debemos conformarnos con lo que tenemos y pedir a Hashem que nos de fuerzas y nos ayude a ver solo lo bueno de las cosas. Pues para conformarse con lo que uno tiene, hay que ver que eso es bueno, y si lo logramos, habremos logrado la felicidad y esatremos preparados para heredar el mundo venidero.