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Un
buen corazón
1Rabí
Iojanán ben Zakai recibió las enseñanzas de los más
destacados eruditos de la época: Hilel y Shamai. Llegó a
niveles espirituales e intelectuales muy elevados y
contaba con cinco alumnos destacados: Rabí Eliezer ben
Urkanus, Rabí Ieoshúa ben Jananiá, Rabí Iosei Cohen,
Rabí Shimón ben Nethanel, Rabí Elazar ben Araj.
Rabí Iojanán solía
relatar acerca de las virtudes de sus discípulos.
Respecto a Rabí
Eliezer ben Urkanus mencionó que es como un “pozo
impermeabilizado, que no pierde una gota”, (pues Rabí
Eliezer ben Urkanus no pierde una gota de lo que aprende).
De Rabí Ieoshúa
ben Jananiá dijo: “dichosa la madre que lo ngendró”,
(todo alababan a su progenitora, pues estando embarazada,
iba a las diferentes casas de estudio que había en la
ciudad para que el bebé que le nacería oiga desde ahora
palabras Santas. Además, pedía a los sabios y eruditos
que estudiaban una bendición para que el fruto que lleva
en su vientre sea un varón estudioso y aplicado a la Torá).
Acerca de Rabí
Iosei Cohen, lo caracterizó de “jasid”, es decir, que
se conduce por sobre lo que estipula la ley, haciendo más
de lo requerido.
De Shimón ben
Nethanel opinó que es “temeroso del pecado”, poniéndose
a si mismo vallas para no llegar a una hipotética
posibilidad de transgresión.
Finalmente,
respecto a Rabí Elazar ben Araj mencionó que es un
“manantial de aguas surgentes”, es decir, dueño de
una agudeza mental y entendimiento profundo para entender
de una cosa, varias otras que se desprenden por deducción
o comparación, del mismo modo como un manantial de aguas
surgentes, que se renuevan constantemente, y jamás quedan
estáticas.
Un día dijo a sus
alumnos: “Salgan y vean cual es el camino apropiado para
que se apegue la persona”.
Sus discípulos
trajeron cada uno su respuesta:
Rabí Eliezer ben
Urkanus respondió: “buen ojo”, es decir, conformarse
con lo que uno tiene.
Rabí Ieoshúa ben
Jananiá dijo: “Ser un buen compañero”, y esto lo
conducirá a él mismo a comportarse de manera piadosa y
tener consideración por las demás criaturas.
Rabí Iosei Cohen
mencionó: “Ser buen vecino”, pues así se acostumbrará
a comportar con amabilidad frente a todos, y resultará
finalmente que ama a todos y recíprocamente será amado
por todos.
Rabí Shimón ben
Nethanel respondió: “Ver el origen de las cosas”,
analizar el acto que se dispone a realizar y ver desde
ahora que saldrá del mismo.
Rabí Elazar ben
Araj dijo: “Tener buen corazón”, pues todas las
cualidades de la persona tienen su origen en el corazón,
y quién tiene un buen corazón, por ende, todas sus
cualidades son buenas.
Dijo a ellos su
maestro: “Veo que en las palabras de Rabí Elazar están
incluidas las vuestras”, es decir, teniendo un buen
corazón, automáticamente tendrá un “buen ojo”, y se
conformará con lo que tiene. También será un buen compañero,
buen vecino y verá que es lo que saldrá de lo que se
dispone a hacer.
Y esto está insinuado en nuestra
sección semanal, ya que "Esta es la bendición"
es la última del Pentateuco, y si observamos la letra con
la que culmina la Torá, tenderemos que
es “lamed”
(“k“)
y la primera con la que
comienza la sección "Bereshit" (Génesis), “bet”
(“c“),
formándose entonces al culminar y dar nuevamente comienzo
a la lectura de la Torá, evento
que tiene lugar en la festividad de Simjat Torá, en estos
días, la
palabra “leb” (“ck“)
que significa “corazón”.
1 - Pirkei Abot 2: 10
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