|
fasenlinea com |
|
ANÁLISIS COMENTARIO Y DEMÁS |
|
|
Y DEMÁS/Deportes
Un show de medio tiempo... y el Superbowl Poca gente sigue con pasión este deporte fuera de Estados Unidos y Canadá, pero millones lo sintonizan cada año, muchos más que en un Mundial de futbol. Un pase no interceptado por la lógica ENERO, 2007. Poco después del pasado Mundial de futbol en Alemania leí un artículo donde decía que la final había sido presenciada en vivo por más 1,080 millones de personas en 173 países y que unos 10 más vieron la repetición, ya fuera por cuestiones de trabajo, diferencias horarias o simplemente porque hay quienes no gustan de ver finales de futbol en vivo. Lo anterior es comprensible: se trata del deporte más popular del planeta, y quizá el más barato de todos pues sólo precisa de una pelota y un espacio cuyas medidas reglamentarias sólo aplican cuando se juega profesionalmente. Sin embargo, y ante la inminencia del Superbowl, repasemos las siguientes cifras: el juego decisivo fue transmitido a 178 países y fue visto por 1100 millones de personas, esto es, cinco naciones más que la final de futbol y veinte millones por arriba de quienes vieron la final Francia-Italia. Más incongruencias: en buena parte de esos países el futbol americano es un exoticismo, tanto así que el Supertazón es el único partido de ese deporte que ven en sus pantallas caseras durante todo el año. Es como si en México se transmitiera una final de criquet desde Gran Bretaña o de rugby australiano. No creo que en el resto de América latina suceda algo distinto. Así pues, el Superbowl es la justa deportiva que más se sintoniza en todo el planeta. La Serie Mundial de beisbol no se le acerca ni a modo de chascarrillo, pues la del pasado octubre, entre San Luis y Detroit, apenas alcanzó 42 países --la mayoría en el Caribe y, claro, Corea y Japón-- con una sintonía de menos de 500 millones. ¡Ah! No hemos contado todavía los televidentes en Estados Unidos, unos 125 en un país de 300 millones, esto es, casi la mitad de quienes vieron TV ese domingo en la tarde lo hicieron para ver una final entre dos equipos que (le apostamos al lector) no recuerda cuáles fueron. ¿Entonces cómo es que si deporte a nadie fuera de Canadá, Estados Unidos, México, Centro América y un puñado de naciones europeas se molesta en seguir de febrero a diciembre, haya superado a un Mundial que se efectúa cada cuatro años? Bueno, digamos que al medio tiempo, del cual gran parte del planeta está al tanto de los artistas, los conoce y "baja" su música en la red. Quizá un habitante de Senegal, Jordania, República Malgache (antes Madagascar) y Sierra Leona no tenga idea de lo que significa cuando un juez de línea saca un pañuelo ni jamás ha oído hablar de un primero y diez. Pero sabe perfectamente quiénes son Christina Aguilera, Britney Spears, Madonna y los Rolling Stones, entre algunas de las recientes figuras que han participado en el Supertazón. Esto explicaría la causa. Se trata de un megamarketing capaz de venderle turbantes a Osama bin Laden y botas al mismo Chente Fox. Como dato para corroborarlo, preguntémonos qué jugadores de futbol americano reciente son famosas en todo el planeta. Todos sabemos quiénes son Pelé, Maradona, Michael Jordan, Mike Tyson, Tiger Woods. Todos ellos practican o praticaron deportes que son enormemente populares en el resto del mundo; digo, se necesitaría haber vivido en la Isla de Guilligan para no saber quién fue Babe Ruth, y puede que ni así. Pero si preguntamos acerca de una figura reciente de futbol americano que justifique ver un Superbowl completito. ¿Joe Montana? Quizá, sólo que se retiró hace más de un lustro. ¿Bo Jackson, el que también jugaba con los Reales de Kansas City en beisbol? La publicidad decía que Bo sabía hacer de todo, con excepción de una carrera deportiva más prolongada de la que tuvo. Puede el lector seguir buscando; los "grandes nombres" comenzarán a barajearse días antes del Super Tazón, no antes. Hoy podemos especular sobre quiénes estarán en el próximo torneo PGA de golf, y habrá un margen bastante pequeño para que nos equivoquemos. Curiosamente, el número de espectadores del Superbowl ha aumentado desde que comenzó a haber menos figuras individuales, lo cual viene a ser una contradicción a la lógica misma. Cuando se acabaron los pugilistas de fama, el boxeo, con todo y el engendro Pay Per View de Don King, han ido a la baja, y el Real Madrid difícilmente ganaría más contratos televisivos en caso que David Beckham emigrara a otro equipo. Para terminar de asombrarnos, los espacios comerciales en el Superbowl han enloquecido: la final del año pasado tuvo un costo de 610 mil dólares por minuto. Más aún, todo producto ahí anunciado muestra un incremento en ventas del 35 por ciento al día siguiente. En México las cantidades no alcanzan cantidades siderales, pero se sabe que la transmisión del Super Tazón resulta una de las más lucrativas de todo el año, independientemente que sea Azteca o Televisa el que transmita el juego. Sin duda semejante información da vértigo, y por supuesto que también ofrece la oportunidad de difundir otra(s) cosa(s) que no son necesariamente deportivas ni de productos comerciales. Por ello cuando los señores de MTV afirmaron que el Tetegate de Justin Timberlake y Janet Jackson "había sido accidental" nos pareció una excusa tan estúpida como cuando su hermano Michael argumentaba que al dormir con niños "lo hacía con la más sana de las intenciones". Y acá viene otro punto extraño en torno al Superbowl: por ese entonces la Jackson --una cantante en decadencia absoluta ya desde entonces-- promocionaba Damita O., un álbum que, extrañamente, fue "filtrado" por su disquera a las pocas horas del Tetagate, pero aparte de un pequeño levantón en ventas, menos de un mes después ya se había hundido en las listas, aunque también pudo haber sido por un el pésimo título. Lo mismo ocurrió tras la presentación de los Rolling Stones y Paul McCartney. En el caso de éste último, por ese tiempo promocionaba un disco nuevo que, pese a las alabanzas de la crítica, se vendió pobremente. Entonces y por conclusión, el Superbowl no parece vender más que aquello expresamente fabricado para ser vendido, así sea el seno de Janet siempre-las-mismas-coreografías Jackson. En conclusión, nos encontramos ante el comercial más largo del año que pocos entienden pero todos ven.
Artículos relacionados: FEBRERO, 2006. Todavía no sabemos certeramente si se trató de una estrategia publicitaria o si en realidad fue el accidente más comentado... [Febrero 2006]
|
||
|
¿Desea opinar sobre este texto? __________________________________________________________
luisronaldoruiz escribe 5.02.07 Terminó el Superbowl y ganaron los Colts. Pocas cosas para recordar, la verdad. Por eso creo que de vez en cuando hacen falta más shows como el de Janet Jackson en el medio tiempo. Después de todo esa nena está que se cae de buena. Saludos. caraTKPL escribe: 27.01.07 COINCIDO CON EL AUTOR DE ESTE TEXTO, EL SUPERBOWL SE HA CONVERTIDO, EN VEZ DEL MOMENTO CUMBRE PARA LOS AFICIONADOS AL FUTBOL AMERICANO, EN UN SHOW DONDE LO QUE MÁS SE COMENTA SON SON LAS TETAS DE JANET JACKSON Y LOS BAILES ESCLEROTICOS DE MICK JAGGER ¿CÓMO SE HA LLEGADO A ESTO? BUENO, QUE HAY QUE INCLUIR ESTOS EVENTOS PARA HACER ATRACTIVO EL JUEGO A LUGARES DONDE COMO DICE EL AUTOR, MILLONES DE TELEVIDENTES NO TIENEN IDEA DE LAS REGLAS DE ESTE JUEGO Y NO CREO QUE LES IMPORTE MUCHO CONOCERLAS. LA NFL HA CAÍDO EN EL GARLITO EN DETRIMENTO DEL ESTE GRAN DEPORTE. pereréboy escribe 28.01.07 ¿Alguien pudiera explicarnos porqué Azteca lleva varios años transmitiendo el Superbowl? Hasta donde sé, Televisa y Azteca se rotaban la transmisión cada año pero ya van cuatro veces que los del Ajusco se han llevado esta exclusiva. La verdad es que prefiero el profesionalismo en la narración de Toño de Valdés y Pepe Segarra en vez de los gritones que narran el Superbowl en el canal 13 quienes terminan por darme dolor de cabeza. Ojalá que pronto vuelva el Superbowl a Televisa, al igual que los Oscares pues la narración de Azteca da ganas de vomitar.
|
|