Triple Beneficio


Al pasar el efecto comprueban que... funcionó.

- "¡El dolor desapareció! ¿¡Qué sucedió, Susanita?!" se maravilla su abuela.
- "¡Yo nada! ¡La capa que magnetizó mi novio funciona! ¡No lo puedo creer!" exclama Susana.
- "Gracias por tu voto de confianza, Susy. Pero es cierto, yo tampoco lo puedo creer" le concede
    Reubén.
- "Tienes un Don de Dios, hijo. ¡Es un milagro! Deberías de curar a la gente del mundo"
    recomienda la abuela de Susana.
- "Mientras tanto, creo que ya no hay más enfermos en Puerto Peñasco" supone Reubén.
- "¿Y cómo sabes?" pregunta Susana.
- "Si los hubiera, veríamos caras conocidas... ¿Es que no sabes? TODOS los de Puerto Peñasco
    tienen parientes en Mexicali" dice Reubén.
- "¡Oh! Sí, es verdad... Y entre los dos conocemos a todos."

    Fue una de las estancias cortas que les gustan a los anfitriones, puesto que Reubén aprovechó un raite que le dió la familia de Susana de vuelta a Mexicali. El incidente de la capa todavía no lo dan a conocer, puesto que le hicieron prometer a la abuela de Susana no contarlo.

    Mientras llegan a la ciudad...

- (Si me pusiera a curar a la gente de sus enfermedades y dolores de a gratis... bueno
    aceptando donaciones... podría vivir de curandero y ya ni entraría a estudiar el sexto
    semestre de la Prepa. Podría ser millonario, ganar más que cualquier profesionista... o
    podría seguir estudiando, para ser profesionista y curandero. ¡Qué emoción! ¡Podría ser
    más rico que Bill Gates!..... Tengo que idear los anuncios y promocionales desde ahorita)
    ambiciona Reubén, pero... "¡Waah!"
- "¿Qué te pasa? ¿Muy poca riqueza?" pregunta sarcástica Susana.
- "¿? Es que... me estaba imaginando como el centro de atención, pero recordé que Ferna también
    tiene una capa..... Afortunadamente, solo yo sé cómo magnetizarla. Ja, ja, ja..." se ríe
    malévolamente Reubén.
- "¿Y qué tal si todo lo hizo la capa, sin necesidad de tu magnetización?"
- "¡Waah!"
- "Nunca cambias, Ruub..."
- "¡Ya sabes que odio que me digan así! Cambiando de tema, ¿cómo supiste lo que estaba
    pensando?"
- "Algunas veces, eres muy predecible."

    Llegan a Mexicali. Los padres de Susana le dan raite a su casa. Ella lo acompaña.

- "Reubén: Te llevaste la capa, ¿verdad?" lo regaña su mamá, acompañada de su papá.
- "¿De qué se preocupan? Ni siquiera me creían. Independientemente de donde venga esta capa, la
    magnetizé y ahora sirve para curar a la gente. ¿Pueden creerlo?" pregunta Reubén
    emocionado.
- "" contestan los dos en coro.
- "Es que no sabes lo que Fernando hace con la capa puesta" le advierte su mamá.
- "¿Qué?"
- "Según nos contó, con solo pensar en ponérsela, se le sujetó al cuello, y le dio poderes."
- "¡¿Poderes!? ¡Yo también quiero!"

    En ese instante, la capa se le sujeta al cuello.

- "¡Guau! ¡Funcionó igualito a lo que me dijeron!" se emociona Reubén.
- "Vamos al patio de atrás para que no hagas destrozos aquí adentro" ordena su papá.

    Todos pasan atrás.

- "Trata de irradiar calor" sugiere su papá.
- "¿? No pasa nada" se empieza a preocupar Reubén.
- "Hmmm... Otro poder que tenía era una fuerza increíble. Pégale a aquellos blocks, a ver si los
    puedes romper."

    Reubén va hacia los blocks, pero no los puede romper.

- "Mi capa salió defectuosa..." se queja Reubén "... pero, al menos no me dolió la mano."

    A Susana se le ocurre algo. Se acerca a Reubén, y le tira un golpe al estómago. Reubén se queda paralizado del asombro. Susana lo sigue golpeando, esta vez en partes más nobles, pero no tiene efecto.

- "¡Increíble! Y eso que la capa no me cubre todo el cuerpo!" se alegra Reubén, y pega un
    salto de emoción... a varios metros de altura. Cae en cuanto se da cuenta de lo que
    hizo.
- "¿También puede volar?" pregunta Susana.
- "A ver, déjame ver... ¡Sí!" ríe Reubén a unos metros del suelo.
- "¡Ya bájate de allí antes de que te vean los vecinos!" le advierte su mamá.
- "¡Quiero ir a casa de Ferna! ¿Me das raite?" pregunta Reubén a su papá.
- "" accede.
- "Susy, ¿quieres venir?" le pregunta a su novia.
- "¡Claro!" acepta la curiosa.

    Susana y Reubén llegan a la casa de Fernando.

- "¡Susy! ¡Jomi! ¿Qué creen?" pregunta Fernando.
- "Ya nos contaron" responde desenfadado Reubén.
- "Guachen."

    Se pone la capa, y logra alzarlos a los dos sin el menor esfuerzo. Los pone en el suelo, y acto seguido empieza a irradiar calor para derretir una lata.

- "Qué poder tan útil aquí en el ultra-caluroso Mexicali. Agradece que estamos en invierno, que si
    no..." se burla Reubén.
- "¿Porqué no intentas ponérsela a otra gente? La capa de Reubén puede curar enfermedades y
    dolores" señala Susana.
- "¡Hey! ¿Quién te dijo que le dijeras?"
- "Si ya sé que no le querías decir nada, codo."
- "¡A la mejor es peligroso! Las dos capas actúan diferente."
- "¿? ¿Qué hace la tuya?" pregunta Fernando.
- "Ahorita te digo. ¿Porqué no la pruebas con algún animal o algo?"

    Para su fortuna, pasa un perro callejero. Fernando, arriesgándose a que los vecinos lo vean, le tira la capa, y... el perro desaparece como por arte de magia.

- "¿¡Y el perro?!" empieza a tener pánico Susana.
- "Se la puse y ya no 'stá" contesta asustado Fernando.
- "¿Te imaginas que eso le hubiera pasado a tu abuelita?" pregunta Reubén.
- "¡Cállate, sádico!"

    Tienen un minuto de silencio, y Fernando promete no volverlo a hacer en un ser vivo.

- "¿Tú qué haces con la capa?" le pregunta Fernando a Reubén.
- "Soy invencible y puedo volar. Lero, lero, candelero..." se burla.
- "A mí tampoco me hacen daño los golpes"
- "¡Hey! ¡Qué trampa!"
- "A la mejor tú tienes algún otra habilidad..." lo mira de pies a cabeza Susana.
- "Quizá..." cruza los brazos Reubén, enfadado.

    Fernando está tratando de contenerse la risa...

- "¿Y cuál se supone que es mi papel en todo esto?" pregunta Susana.
- "Ah, sí. Ella tuvo un sueño lúcido" recuerda Reubén.
- "¿Eh? ¿Qué's 'so?" pregunta Fernando.

    Les toma un rato, pero se lo explican.

- (...Esto ya desvió la atención del hecho de que aparentemente yo no fui necesario para que
    la capa curara) piensa satisfactoriamente Reubén.
- "No desvía nada de ningún hecho, Reubén" salta Susana.
- "..... Has estado leyéndome la mente, niña" se pone a sospechar Reubén.
- "¿? ¡No es cierto!"
- (¿Segura? Pensé que tus primos eran 'amiguitos') provoca a Susana.
- "¡¿Cómo puedes pensar eso!? ¡Para la otra sí conseguiré 'amiguitos'!"
- "¡Hey! ¿Qué se traen? ¡No les entiendo nada!" reclama Fernando.

    Ahora es evidente que los tres recibieron algo de ese encuentro.

- "Muy bien: Fernando va a deshacerse de la Basura Municipal, Deshechos Radioactivos, y cosas
    de esas. Susana va a dar presentaciones de psíquica, y hacer 'truquitos de carpa', salir en la
    televisión y cosas de esas. Yo voy a ser curandero. ¡Y ya! Los tres estaremos en camino a la
    fama y la fortuna" anuncia Reubén.
- "Supongo que sí..." accede Fernando.
- "A mí todavía no me convences tanto, pero creo que por ahorita no hay de otra" queda de
    acuerdo Susana.

    Mientras que los tres piensan poner un negocio haciendo uso de sus habilidades, y olvidarse de la escuela, sus padres hacen un concenso. Y llegan a una decisión...

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