PANDILLERO 1.- (A los demás).
¡Échenselos!
Los peregrinos corren, las mujeres gritan, los pandilleros los van cercando,
cuando los van a acuchillar aparece el diablo.
DIABLO.- (A los pandilleros). ¡ Quihubo mis cuais. Qué onda,
hijos. ¿Traen de la verde?
PANDILLERO 3.- ¿Y éste?
PANDILLERO.- Échenselo también, después averiguamos.
DIABLO.- Vamos poniéndole, con unos cuantos toques ya la hicimos
gruesa. ¿Quién jala? Nomás escuchen las rolas que
traigo. Puro rock industrial. ¡Están de pelos!
Enciende una grabadora que trae. Se escucha música de rock industrial
a todo volumen. Los pandilleros se contagian inmediatamente y se ponen
a bailar frenéticamente. Los peregrinos huyen. El diablo también
se va. Los pandilleros terminan el baile. Buscan con la mirada a los peregrinos
y al diablo
PANDILLERO 2.- ¡ Pendejos! Ya se nos pelaron.
PANDILLERO 1.- No deben andar lejos.
PANDILLERO 3.- Qué se larguen, ya no traen nada y el nuevo nos
dejó la música. Mejor le entramos a la jarra.
Todos toman de una botella. Ponen la música, salen bailando.
Aparecen los peregrinos todavía asustados. El diablo les habla
DIABLO.- (Molesto). ¿Qué pasa con ustedes? ¿Acaso
creen que nada más los voy a estar cuidando todo el tiempo? Yo
tengo cosas que hacer...
ÁNGEL.- (Admirando al diablo) Nuevamente nos has salvado.
LILA.- Nos quitaron todo.
ÁNGEL.- Si no hubieras llegado a tiempo esos brutos nos descuartizan.
SERAFÍN.- También nosotros te queremos agradecer.
DIABLO.- Bonita forma de hacerlo, perdiendo mi regalo del niño.
ERNESTO.- Tú perdonarás.
DIABLO.- ¡No perdono. Búsquenlo!
EUGENIO.- ¿A dónde?
DIABLO.- Quiero pedirles un pequeño favor ya que no me gusta faltarle
a nadie.
EUGENIO.- Lo que quieras.
DIABLO.- Sólo pido que me dejen decir una palabra.
ERNESTO.- Puedes decir una, diez, cien, mil, las que quieras.
DIABLO.- ¡ Pendejos!
EUGENIO.- (Conteniéndose). ¿Estás satisfecho?
DIABLO.- No. ¡ Pendejos, pendejos, pendejos!
EUGENIO.- (Furioso). Tú dijiste una palabra.
DIABLO.- (Señala A Ernesto) El me dijo que una, diez, mil.
EUGENIO.- (A Ernesto). ¡ Pendejo!
ERNESTO.- Párale, no...
MARÍA.- Ya dejen de pelear, mejor piensen lo que vamos a hacer.
No tenemos dinero ni nada.
ENRIQUETA.- Vamos a la zona rosa. Ahí podemos cantar alguna polca
norteña y de seguro que nos dan dinero.
Caminan un buen trecho. El diablo los ve irse enojado. Llegan a la zona
rosa. Un maricón coquetea con los peregrinos, las mujeres los jalan.
Después coquetea con el ángel, éste se entusiasma,
María lo jala.
MARÍA.- Eso sí que no. Usted viene con machos y como macho
se me comporta.
ÁNGEL.- ¿Por qué dices eso? Ese chavo es un primo
mío y por eso lo saludé.
MARÍA.- Primo, sí, cómo no. Usted sólo puede
tener primos allá arriba, en el cielo.
ÁNGEL.- Es un primo lejano.
EUGENIO.- Y para que no sea tan lejano te lo quieres acercar.
ÁNGEL.- Cómo son.
Se acerca un vendedor de marihuana. Enciende un cigarro. Se los ofrece.
JOVEN.- Lléguenle, verán un México distinto.
LILA.- ¿De verdad?
Fuma, se entusiasma, pasa el cigarro a todos, incluyendo al ángel.
Se ponen eufóricos. Cantan en coro. El joven, que es el narrador,
canta con ellos con música del " taconazo”
ÉNTRENLE CON FE A LA MOTA,
PRENDAN SU CIGARRO
CON MUCHO CUIDADO.
CHUPEYENLO MUY DESPACIO,
Y SI LOS MAREA,
ES QUE ES UN TRANCAZO.
SI NO LES GUSTA LA YERBA
TAMBIÉN TRAIGO COCA,
MUCHA EN ESTA MANO.
DROGAS NUNCA ME HAN DE FALTAR
PUES CON ELLAS ME DIVIERTO
Y GANO MUCHO DINERO.
Continúan bailando la polca. Aplauden y gritan de gusto.
JOVEN.- ¡Aguas! ¡La chota!
LILA.- (Ríe). No se chutar. (Juega fut ball muerta de risa)
JOVEN.- ¡ La tira!
MARÍA.- (Drogada). A mí nadie me tira.
El joven sale corriendo, se escuchan silbatazos. Los peregrinos siguen
en su fiesta. Llegan los policías y los encañonan con sus
pistolas.
POLICÍA 1.- ¡Todos con las manos pegadas a la pared!
ERNESTO.- ¿Qué se traen?
POLICÍA 2.- ¡Obedeciendo. Las manos en alto!
SERAFÍN.- ¿De qué nos acusan?
POLICÍA 3.- Dimos una orden. ¡A la pared!
Los peregrinos obedecen, los esculcan.
SERAFÍN.- Voy a levantar un acta.
POLICÍA 1.- Levanta a tu madre si quieres.
MARÍA.- ¡Abusadores!
POLICÍA 2.- Usted se calla, vieja drogada.
POLICÍA 3.- No traen nada.
EUGENIO.- Ya todo nos lo robaron, hasta el auto.
POLICÍA 3.- Estamos perdiendo el tiempo. ¡Al bote!
POLICÍA 1.- ¿También nos llevamos al maricón?
(Señala al Ángel)
POLICÍA 2.- Déjalo, eso se pega.
A golpes se los llevan a los peregrinos, estos tratan de defenderse
pero les pegan más. El ángel no sabe que hacer, al fin se
arrodilla a rezarle al diablo.
ÁNGEL.- ¡Císcale, Císcale, diablo panzón!
¡Diablo, diablito, aparécete!
Aparece el diablo.
DIABLO.- ¡El panzón serás tú! ¿Qué
demonios quieres?
ÁNGEL.- Se llevaron a los peregrinos.
DIABLO.- ¿Dónde están?
ÁNGEL.- Dijeron que en un bote.
DIABLO.- Canta y baila, se le une el Ángel, bailan de pareja.
“EN UN BOTE DE VELA
A LA MAR ME TIRO,
QUE ME LLEVE EL VIENTO...”
ÁNGEL.- Qué bonito bailas.
DIABLO.- Tú bailas mejor.
|