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P. Te adoramos, oh Cristo resucitado, y te bendecimos. T. Porque con tu Pascua has dado la vida al mundo
1L. Del Evangelio según San Lucas (Lc 24, 36-43) Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: "Paz a vosotros". Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. El les dijo: "¿Por qué os alarmáis?, ¿Por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo". Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: "¿tenéis ahí algo de comer?" Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. El lo tomó y comió delante de ellos.
2L. Lo increíble, lo palpable Es demasiado grande para ser verdad. El temor del fantasma, el prejuicio de lo imposible impiden de aceptar la realidad. Y Jesús invita a los suyos, casi a todos, con la grande palabra "tóquenme". Pero ellos todavía dudan, es demasiado bello para ser verdad. Y Jesús responde pidiendoles de comer con ellos.El júbilo con esto instante estalla.Lo creible se hace palpable. El sueño se hace signo. ¿ Es propiamente verdad ? ¿Entonces, no es prohibido soñar? Soñar que el amor vence al odio, que la vida vence a la muerte, que la experiencia vence la duda. Es verdad. ¡Cristo es vivo! La fè es verdad, podemos fiarnos: ¡Es el Resucitado! Para no envejer nunca, para conservarnos jóvenes es necesario renacer con el alba, es necesario aceptar el reto, ser capaces de pasar, como los apóstoles en el cenáculo, del terror a la seguridad, del amor temeroso al amor intrépido. Urge hoy pasar de la visión de la libertad de venderse al mejor postor a la libertad del darse.
T. Alégrate, virgen madre: Cristo ha resucitado. ¡Aleluya!
P. Roguemos. Jesús resucitado, nosotros te admiramos por tu paciencia en la pasión: el silencio. Nosotros te admiramos por tu paciencia en la resurrección:la pedagogia. A nosotros que como hombres de nuestro tiempo queremos todo y rápido, dános la capacidad de un amor que sabe esperar, y que sabe hacerlo en oración. Tú estás vivo, no eres un fantasma. Dános la capacidad de tratarte como el Viviente. Y líbranos de los fantasmas que de tí nos construimos. Haznos capaces de presentarnos como tus signos. El mundo los está esperando para creer.
T. Amén
Canto
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