El Imperio Antiguo fue el primer período
de gloria que vivió el Egipto dinástico. Durante más
de 400 años, la estabilidad del poder central permitió un
rápido desarrollo de las doctrinas artística y arquitectónica.
Parte de esa estabilidad se debe a la creencia fomentada por los sacerdotes
de que el rey gobernaba al sol, a la tierra y al Nilo. Sin su ayuda, el
pueblo no sobreviviría, por lo que éste trabajaba con diligencia
para garantizar la perpetuidad del rey, incluso después de muerto.
Fruto de ese trabajo colectivo, que se llevaba a cabo durante las épocas
de crecida del río, cuando los campesinos no podían trabajar
sus tierras, fueron las enormes pirámides y templos dedicados al
rey y a las deidades.
Sin embargo, semejante prosperidad acabó
con la Dinastía VI, y el país fue testigo de una descentralización
del poder y un incremento de la influencia de los funcionarios locales.
El Imperio Antiguo concluyó hacia el 2181 a.C. en un clima de anarquía
general.
El esplendor de esta nueva dinastía
advierte ya del inicio del Imperio Antiguo, aunque algunos egiptólogos
la catalogan como la última del Periodo Temprano. La escritura,
el arte, la administración y la economía evolucionaban ya
hacia sus formas clásicas, mientras se iba produciendo una progresiva
centralización del poder en Menfis, aunque la única evidencia
de esto es la decadencia de los cementerios provincianos.
Los gobernantes de esta dinastía consiguieron
superar los problemas que la falta de lluvias había producido durante
los años anteriores, gracias a una buena política de administración
de alimentos, que tuvo su principal exponente en la figura de Imhotep,
consejero del rey Djoser, y a la mejora del clima.
Zanajt (Nebka)
2686 - 2668
Fuerte protección
Rey fundador de la tercera dinastía,
probablemente haya que identificarlo con el rey Nebka. Reinó durante
18 años, a pesar de lo cual se sabe muy poco de él. Es probable
reforzara la fundación de la nueva dinastía mediante un matrimonio
con Hepenmaat, reina del último rey de la II Dinastía*
. Se piensa que Zanajt fue hermano del famoso Djoser, su sucesor y constructor
de la pirámide escalonada de Saqqara.
Las primeras explotaciones mineras en el Sinaí
datan de su reinado, como las minas de arenisca roja de uadi Maghara, donde
se ha encontrado un fragmento de ese material que muestra la imagen del
rey con la corona roja del Bajo Egipto en la ya clásica postura
golpeando a un enemigo. Las extracciones del Sinaí también
era abundantes en turquesa y cobre.
El carácter hereditario de la sociedad egipcia era matrilineal, es decir, la herencia se realizaba a través de la madre o esposa. Muchos faraones se casaron con las esposas de sus predecesores para confirmar su derecho real.
Djoser Neteryje (Zoser,
Tosortros, Sesortros) 2668 - 2649
Divinidad del cuerpo
Sucedió a Zanajt quien posiblemente fuera su hermano. Parece que
Djoser tuvo que enfrentarse a problemas políticos internos cuando
accedió al trono, como los que Zanajt había solucionado casándose
con la reina Hepenmaat. Convirtió Menfis en la capital, aunque puede
que ya hubiera cumplido esa función en algunos momentos del período
tanita. Es probable que Djoser consiguiera ampliar su domino hacia el sur
hasta la primera catarata (en Assuán), que más tarde sería
la frontera oficial de Egipto en el sur. Hasta ese momento es posible que
utilizara su nombre de Horus, Neteryje, ya que ese fue el nombre que inscribió
en todos sus monumentos. Es posible que Djoser (Tosortros o Sesortros para
Manetón) fuera su nombre de nacimiento y sólo lo utilizara
los últimos años.
Pero fue gracias a su sabio personal y arquitecto
real Imhotep (o Imuthes), sacerdote de Heliópolis, que Djoser ha
pasado a la historia como una de las figuras más importantes del
Egipto dinástico temprano. Imhotep construyó para su faraón
la famosa Pirámide Escalonada, que fue agrandada hasta tres veces
durante su reinado, y el complejo funerario de más de un kilómetro
y medio de perímetro, ubicado alrededor de la pirámide, en
Saqqara. La pirámide consta de 6 niveles desiguales que alcanzan
62 metros de altura. Su base es de 109 por 125 metros. La obra se realizó
durante los 19 años de reinado de Djoser, lo que da cuenta de la
autoridad real. La construcción de semejante estructura debió
exigir un vasto ejército de trabajadores y un gobierno fuerte para
organizarlo y alimentarlo.
La infraestructura forma un laberinto de pozos
y túneles, varios de ellos excavados por los ladrones y difíciles
de distinguir de los originales inacabados. Bajo la pirámide se
halló una cámara con gran cantidad de vasijas de piedra de
valor artístico incalculable, algunas con inscripciones de nombres
de reyes anteriores, posiblemente un tributo de Djoser a sus predecesores.
Es probable que el pie momificado encontrado en uno de los pasillos sea
lo único que quede del rey. Hay miembros de la familia real enterrados
en pozos y túneles, entre ellos destaca un niño de unos 8
años hallado en un magnífico féretro de alabastro.
Volviendo a Imhotep, el prestigio que adquirió
en su tiempo queda demostrado en una inscripción hallada en una
estatua rota de Djoser, donde figuran los siguientes títulos de
Imhotep:
También es conocido Imhotep como el
administrador que salvó Egipto de una terrible hambruna gracias
a su previsión de almacenar grano, lo que tal vez diera pie a la
historia bíblica de José (Génesis 41, 33-57). Además,
Imhotep fue el gran impulsador de la escritura, al generalizar el uso del
papiro, que se extraía de la médula de la planta del mismo
nombre, más ligero y manejable que las piedras grabadas o la arcilla
en la que los sumerios imprimían sus cuñas. También
era médico e incluso se le atribuyen poderes mágicos. Uno
de los episodios narrados en las paredes del templo funerario de Saqqara
narra como el deseo del rey Djoser era conseguir la eterna juventud, para
lo cual su sabio Imhotep creó un completo rito mágico.
Con el tiempo Imhotep llegó a figurar
entre las deidades egipcias, con el poder de curar y devolver la vida.
Sus devotos hacía peregrinaciones a Saqqara, donde es probable que
Imhotep fuera enterrado y dejaban ofrendas, que solían consistir
en un ibis momificado, ave asociada con él y con el Thot, dios de
la sabiduría, la escritura y el conocimiento. El profesor W. B.
Emery encontró miles de ibis en recipientes de barro en una necrópolis
de animales sagrados al noroeste del complejo de la pirámide escalonada.
Los griegos identificaron a Imhotep con Asclepios, Esculapio para los romanos.
Djoser fue el primero del que se tiene constancia
utilizó el klaft, un tocado de tela a rayas, y la barba postiza,
que a partir de entonces fuero signos de dignidad real. Su sucesor fue
Sejemjet.
Sejemjet
2649 - 2643
De cuerpo poderoso
Sucesor de Djoser. Intentó superar a
su predecesor construyendo una pirámide aún mayor que la
Pirámide Escalonada, pero la dejó sin acabar cuando sólo
se alzaba 8.2 metros y poco a poco desapareció bajo la arena del
desierto, por lo cual, cuando fue hallada en 1951 por el arqueólogo
egipcio Zakaria Goneim, se la bautizó como la Pirámide Sepultada.
La obra inacabada, seguramente debido a que
Sejemjet murió tras tan solo 6 años de reinado, había
sido planeada para alcanzar unos 70 metros de altura, 8 más que
la de su predecesor. La plataforma sobre la que se estaba construyendo
tenía 518 metros de largo en su eje mayor por 183 de ancho, y había
sido la base sobre la cual se había construido un muro tipo fachada
palacial parecido al de Djoser.
La inspección del interior del mausoleo
no reveló indicios de que hubiera sido saqueado por los ladrones
después de ser sellado. En junio de 1954, se abrió el sarcófago
en el que se creía descansaba la momia del faraón, el cual
ya se había identificado como Sejemjet, gracias a las inscripciones
con su sello halladas en los precintos de 5 vasijas de barro. La sorpresa
del público asistente a la obertura, especialistas y periodistas,
fue mayúscula cuando vieron el interior del sarcófago vacío.
La única explicación, ya que resultaba evidente que el sarcófago
no había sido saqueado, es que el rey fuera enterrado en otro sitio,
posiblemente en algún pasillo del complejo todavía sin explorar.
Jaba
2643 - 2637
El alma aparece
Sucesor de Sejemjet. Poco se sabe de él.
Al contrario de sus predecesores inmediatos, ni Jaba ni Huni, últimos
reyes de la III Dinastía, construyeron sus pirámides en Saqqara.
Ka pirámide de Jaba, llamada Pirámide
Comba, se halla en Zauyet el Aryan, 1.5 kilómetros al sur de Gizeh.
Da la impresión de que quería construir una pirámide
escalonada de seis o siete niveles, con una estrada tallada en la roca
en el lado norte. Da la impresión que el monumento no llegó
a utilizarse.
Último rey de la tercera dinastía,
sucesor de Jaba.
Inició las obras de su pirámide
en Meidum, en el límite de El Fayum, 80 kilómetros al sur
de El Cairo, pero probablemente fue Snefru, su hijo (para algunos su yerno)
y sucesor, fundador de la cuarta dinastía, quien la acabó.
Por primera vez se pretendió que fuera geométricamente exacta,
utilizando piedras sueltas de relleno antes de revestir toda la estructura
con caliza blanca de Tura. De los siete niveles originales hoy solo se
conservan 3, formando un pronunciado ángulo de 74 grados y alcanzando
una altura de 65 metros. Los errores en la construcción provocaron
que las bases de los contrafuertes exteriores se desplomaran dándole
a la pirámide su aspecto actual. Aún así, la pirámide
de Huni y Snefru dio origen a la transición arquitectónica
de la pirámide escalonada a la pirámide propiamente
dicha.
Entre las muestras de arte de su reinado destacan las ocas de Meidum y las estatuas de Rahotep y Nofret (ver Ilustración 1), descubiertas por el egiptólogo francés August Mariette en las mástabas de dos nobles de Huni, al norte y al este de la pirámide. La hermosa y realista pintura de tres parejas de ocas se encontró en un friso de la tumba de Nefer-Maat y Atet. En la solemnidad de los rostros de Rahotep y Nofret se refleja la confianza en la inmortalidad que les procura su ascendencia, entre los títulos de Rahotep figura el de "hijo del rey", es posible que fuera hijo de Snefru, y su mujer, Nofret, era "conocida del rey".
Ilustración 1. Las estatuas
del noble Rahotep y su esposa Nofret constituyen uno de los mejores ejemplos
de arte funerario del Imperio Antiguo. Las estatuas, de aproximadamente
120 centímetros de alto cada una, están realizadas en piedra
caliza estucada y pintada, los ojos, engarzados en metal, son de cristal
de roca. Un par de detalles a destacar desde el punto de vista artístico:
por un lado se puede comprobar la diferecia de colores utilizados para
la piel, ocre para el hombre y amarillo para la mujer (esta diferencia
será una constante en toda la historia del arte egipcio), y por
otro llama la atención el bigote de Rahotep, un signo físico
que solo se observa en las representaciones del Imperio Antiguo.