El cuento del perro y el asno
"Se cuenta que existió un hombre que había descubierto el modo de entender el lenguaje de los animales. Tal maestro caminaba un día por las calles de una aldea y vio a un asno, que acababa de rebuznar, junto a un perro que ladraba con todas sus fuerzas. A medida que se acercaba a dichos animales, el sabio fue interpretando el significado de tales sonidos. Así descubrió que el perro le decía al asno: Toda esa charla sobre hierbas y pastos, cuando estoy esperando que digas algo sobre conejos y huesos, me aburre.
El hombre no pudo contenerse y quiso intervenir en la
conversación,
pues creyó que podía aportarles un punto de vista apaciguador,
y les objetó: Existe, sin embargo, un hecho central: el uso del heno,
que cumple la misma función que la carne.
Inmediatamente los dos animales se volvieron furiosos contra él. El perro ladró fieramente para ahogar las palabras del maestro, y el burro le obsequió con un bien asestado golpe de sus patas traseras. El sabio quedó inconsciente, y los animales volvieron a su discusión."