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abajo
Toronto,
Canadá
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| Cinco años de historia financiera
resumidos aquí. Para ver el cuadro completo y un
comaprativo con la Bolsa de Nueva York, presione sobre la
foto. |
Manhattan
Minerals (MAN.TO – website)
ha cerrado el viernes en alza. ¿Suspiro de alivio? No, y aunque
lo fuera, los funcionarios de la empresa minera basada en
Vancouver no necesariamente estarían a gusto.
Los
números de la minera no están bien, de otro modo no se
hubieran visto en la medida de regular los precios de sus
acciones en sólo 15 centavos de dólar canadiense con el fin de
asegurar un capital de medio millón de dólares canadienses, a
decir de la propia Manhattan.
Los
mineros ya no quieren correr más riesgos, luego de que las
acciones bajaran peligrosamente a los ¡12 centavos de dólar
canadiense!, el pasado 21 de mayo de 2004.
Como
factortierra informara anteriormente, su filial peruana
se ha visto obligada a reducir personal y operaciones al mínimo
indispensable y más bien tentar nuevas estrategias de penetración,
utilizando las mismas poco creativas formas de ingreso abrupto y
campañas de (des)información (historia).
¡Echen
paja!
Allá,
por 1999, las acciones de Manhattan Minerals eran plácidos
valores que cotizaban alegremente a la sombra de grandes firmas
en la Bolsa de Toronto (TSE).
De
hecho, crecían orgullosamente. Atrás habían quedado los
cierres a 2,68 por acción, que era el promedio de diciembre de
1998, para colocarse al tope máximo de los 6,85 por acción en
junio de 1999 –hace exactamente cinco años—con un repunte a
7,10 por acción al mes siguiente.
Y
es que por aquella época, la empresa anunciaba oficialmente que
estaba operando en Tambogrande, al norte del Perú
Pero
entonces, los valores cayeron coincidiendo con el inicio de las
escaramuzas con la gente de San Lorenzo, tanto, que la acción
de Manhattan costaba a fines de 1999, 5,25 dólares
canadienses... y fue cuando comenzó a comportarse como una
montaña rusa, mejor dicho, canadiense.
Fue
cayendo paulatinamente hasta los 70 centavos en mayo de 2001, a
duras penas rebasó el dólar dos meses después, y volvió a
repetir el ciclo de altibajos. Cabe señalar que la consulta del
2 de junio de 2002 (opinión)
la encontró a la baja.
Cuando
la situación parecía arreglarse, en octubre de 2003, la reacción
del pueblo de Tambogrande a la presentación del EIA de
Manhattan (noticia)
trajo al traste la posibilidad de explotar el yacimiento al sur
del valle de San Lorenzo, y con ella las acciones, pues de estar
a 1,18 en octubre, se desplomó a 60 centavos al mes siguiente.
La
negativa del gobierno peruano para operar la concesión, en
diciembre pasado (noticia),
le dio la estocada final haciendo que Manhattan ingrese al 2004
con sólo 33 centavos de dólar canadiense por acción, y desde
entonces, la baja es la tendencia.
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| Manhattan iba a explotar su yacimiento de
oro sobre una zona adyacente al río Piura, sensible a
crecidas, como esta, durante El Niño. |
Cortinas
de humo
Obviamente
Manhattan y sus seguidores han querido obviar esa parte de la
noticia, y se han dedicado a destacar el desentendimiento entre
Tambogrande y algunas autoridades, como la representante del
Defensor del Pueblo, Eugenia Fernán (historia).
El
Frente de Defensa de San Lorenzo y Tambogrande acordó pedir su
destitución hace dos semanas, y se desató la tormenta.
Pero
Fernán estaba demasiado ocupada para entrar al dime-que-te-digo,
y se concentró en resolver una crisis de gobernabilidad en el
distrito de Suyo, otro punto donde Buenaventura tiene un
proyecto de extracción de oro.
Por
último, no es Fernán ni la Defensoría quien resolverá el lío
de Manhattan en Perú, sino el sector Energía y Minas, al que
simplemente no se toca ni se cubre para no entorpecer una
posible alianza que deje el arbitraje de lado y reactive las
buenas relaciones que había antes con Manhattan.
Hablar
de dinero para una empresa que por escasez de él, está en
reorganización y debe adoptar medidas de emergencia para evitar
la bancarrota, es siempre espinoso; por eso, opta por enturbiar
el agua en otro lado.
Si
Manhattan no se salva de esta, simplemente desaparecerá. O como
dicen los peruanos, “ya fue”.
Nelson
Peñaherrera con informaciones de Reuters, Commodity
Systems, Inc. (CSI). y Thomson Financial Network
©2004
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