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Comparto aquí un artículo que publiqué en la octava entrega de la Colección "CONCIERTO PARA EL ALMA", de Ediciones Vergara de Argentina. Para la página, he intercalado más información.


¿CUÁL ES TU VOCACIÓN?
¿QUÉ VINISTE A HACER A LA TIERRA?
¿ESTAS SIENDO FIEL A TU ALMA?


"Todas las personas al comienzo de su juventud saben cuál es su Leyenda Personal. En ese momento de la vida todo es claro, todo es posible y no tienen miedo de soñar. No obstante, a medida que el tiempo va pasando, una misteriosa fuerza trata de convencerlas de que es imposible realizar esa Leyenda Personal".

P. Coelho

¿Qué es lo que nos sucede, cuando a pesar del hecho de que tengamos "todo lo que deseamos", léase salud, familia, dinero, trabajo, etc, sin embargo generalmente no logramos sentirnos en paz? ¿Por qué pareciera que siempre nos falta algo?

La respuesta a esta milenaria pregunta puede abordarse desde diversos puntos de vista. En esta oportunidad, he elegido desarrollar el punto de vista relacionado con la vocación personal. Entiendo que la insatisfacción a la cual me refiero, esta relacionada con el hecho de que las mas de las veces nos avocamos a tareas diametralmente opuestas a las que desearía realizar nuestra alma. De manera tal que dejándonos influenciar por circunstancias y voces externas, terminamos siendo y haciendo algo muy alejado a lo que, en lo más íntimo, quisiéramos ser y hacer. Como lógica consecuencia, no logramos satisfacer a los demás ni a nosotros mismos.

Por regla general, en los centros de educación, a nivel mundial, desde la escuela hasta la universidad, "se corta a todo el mundo con la misma tijera"; se nos prepara así, para poder pertenecer a una fabrica llamada la fabrica de la productividad, la cual lamentablemente lo que mas produce es gran confusión... Básicamente, mediante este mecánico andamiaje, nos formamos masivamente para trabajar, para así ganar dinero, para poder comprar cosas que en su mayoría no necesitamos... Entreverados en estos menesteres, las mas de las veces elegimos la carrera equivocada, y terminamos sintiéndonos "como sapo de otro pozo", lo cual a la larga nos proporciona hastío, desdicha y enfermedad.

Para comenzar a revertir esta inconducente situación, tanto los padres como los docentes, debemos aprender a estar atentos a las señales de nuestros niños, darnos cuenta de cuales son sus naturales inclinaciones y facilitarles el camino para que desde temprana edad, puedan expandirse en el campo que mejor les avenga, sea cual sea. Comprendamos que somos sumamente irresponsables e irrespetuosos, cuando orientamos a nuestros hijos tendenciosamente conforme indican nuestros propios anhelos. Nos equivocamos severamente cuando interferimos de esa manera en el destino de los demás. No tenemos que pretender que desarrollen perfección en ningún oficio o profesión en particular. Tenemos que intentar ser diestros en el arte de darles la libertad y la orientación necesaria que los ayude a lograr ser... perfectamente felices.

Es tiempo ya sobrado, de cambiar los métodos educativos mundiales, logrando que se conviertan en un medio capaz de ayudar al individuo a educir su verdadero potencial, a cultivar sus particulares dones, sus tendencias innatas, todos aquellos recursos que cada quien "trae puestos" por naturaleza, prontos para ser entregados como maravillosa ofrenda en medio del entorno en el que la vida haya colocado a cada quien. Recién entonces, lograremos conformar una sociedad más sana, creativa y feliz.

Es maravilloso aprender a disfrutar de cada minuto, haciendo lo que más nos apasione, que es precisamente aquello que vinimos a hacer. Podremos percibir inequivocamente cuando damos en la tecla, porque al realizar nuestra precisa tarea nos sentimos exactamente como si estuviéramos enamorados, pero en vez de estar enamorados de una persona, lo estamos de nuestra misión, de nuestra vocación; ella se transforma en algo que nos incentiva grandemente, que nos produce profundo bienestar, se convierte en fuente inagotable de pensamientos; es algo que deseamos desarrollar por encima del resto de nuestras actividades, con contagioso entusiasmo, seguros de que es "eso" y particularmente "eso"; una actividad que le da un sentido especial a nuestra vida. Es como si nos regalaran un instrumento musical y empezáramos a tocarlo perfectamente, casi sin haber aprendido nada al respecto. La música que emane de él será hermosa y embelesará a todo el que la oiga. Será la más colosal de todas las que podamos emitir, por que estará en sintonía con la paz y la dulzura que nos proporciona estar donde debemos estar. En lenguaje criollo, me estoy refiriendo al tan mentado dicho de nuestro amigo Martín Fierro: "cada lechón en su teta es la forma de mamar". Así de sencillo.

En terminología sánscrita existe una palabra que ilustra a la perfección el concepto que deseo desarrollar. Esta palabra es Dharma: "aquello que hace que una cosa sea lo que es", es decir, la naturaleza propia de cada ser: Por extensión entonces, Dharma es el modo correcto de actuar correspondiente a cada ser, de acuerdo con su peculiar naturaleza.

En el mismo sentido, frente a la pregunta de ¿Cómo saber cuál es nuestra verdadera misión?, comparto un extracto del Bhagavad Gita comentado por el Acharya Vinoba, el cual arroja más luz sobre el tema: "Nuestro Dharma nace en el mundo, junto con nosotros. La sola idea de ir a buscarlo, es de por sí, extraña. Cuando un hombre nace, su SVADHARMA (propio drama) nace con él. Como un niño no precisa ir a buscar a su madre, así tampoco precisamos ir en pos de nuestro SVADHARMA. Es nuestro desde el comienzo. Siempre que debamos ir en búsqueda de nuestro SVADHARMA, estemos seguros que allí habrá alguna clase de ADHARMA (aquello que es opuesto al Drama, una forma errónea de actuar), o PARADHARMA (el Dharma de los otros, el cual no nos es propio), estemos seguros de que alguna acción errada o que pertenece a otros, estamos realizando". Hay algo muy especial que cada uno de nosotros vino a realizar a la Tierra y es nuestra mayor responsabilidad encontrarlo y desarrollarlo. Cuando utilizo la palabra especial, no me refiero a que sea algo particularmente importante o destacado para el medio, sino simplemente esa tarea que nos corresponde por naturaleza. El sol cumple con su dharma "al salir todos los días por el horizonte", la abeja haciendo su miel, los árboles dando sus frutos, etc. "Los ojos horizontales, la nariz vertical", dicen los maestros zen. Así como cada cosa tiene su lugar, a nosotros nos sucede lo mismo y conviene darnos por enterados. La abeja no puede dar frutos y el árbol no puede hacer miel. ¿Por qué entonces, tantos humanos viven alejados de su vocación? ¿Será que interpretaron mal el sanscrito y en vez de encontrar su Dharma lo que buscan es vivir en medio del Drama?

Mi intención es que la lectura de lo que sigue a continuación, pueda ayudarnos a reflexionar sobre el tema, dado que lo considero de gran importancia, a la hora de hablar de llevar una vida digna y disfrutable. Luego de reflexionar profundamente, ojalá estemos siempre bien dispuestos y con el suficiente valor para poder realizar los cambios pertinentes que entendamos son necesarios realizar para reajustar el rumbo de nuestra vida. Ojalá nos queramos lo suficiente para darnos cuenta de que merecemos ser felices aquí y ahora, para lo cual es fundamental que podamos ser sumamente generosos con nosotros mismos. Si vivimos haciendo algo que no tenemos mas ganas de hacer, algo con lo cual no nos identificamos corazón adentro, estaremos cabizbajos y meditabundos y eso será lo que contagiaremos a los que nos rodean, y esa será también nuestra cosecha. Ya hay a nuestro alrededor, demasiado campo sembrado de hastío. Aportemos algo diferente.


EL HACER REFLEJA
NUESTRA CONCIENCIA DEL SER


Cuando lo que buscamos es Ser, las acciones correctas son inevitables. Así como las ruedas de la carreta siguen los pasos del buey, de la misma manera la felicidad sigue a las acciones correctas.

Lo primero que tenemos que averiguar antes de definir concientemente para qué estamos sobre la superficie de este maravilloso planeta, adentro de un cuerpo físico, es: saber quienes somos. Es necesario que nos preguntemos a nosotros mismos: ¿Quién soy yo en el fondo? ¿Quién soy yo, mas allá de todas las etiquetas coyunturales que adornan mi alma?

Investigar sobre este pequeño gran detalle nos puede llevar libros enteros que quizás podamos empezar a compartir en próximas instancias. No obstante, me parece un elemento muy importante a tener en cuenta a la hora de poder definir nuestras acciones. "Cuando lo que buscamos es Ser, las acciones correctas son inevitables". ¿Estamos buscando al Ser o mediocremente nos conformamos cultivando el parecer...? ¿Cuánto tiempo dedicamos cotidianamente a Contactarnos con lo que Realmente somos? José Martí decía: "el verdadero hombre va hasta la raíz de las cosas; lo demás es rebaño". Y la raíz de la cosa está en poder descubrir cuál es nuestra verdadera identidad. Recién entonces estaremos en condiciones de dar adecuada direccionabilidad a nuestra vida.

El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber por qué vivimos. ¿Cuál es el propósito de nuestra vida? ¿Sabemos realmente para qué estamos encarnados en un cuerpo, con el aquí y el ahora tan hermosamente disponibles a nuestros pies? ¿Qué es lo que más deseamos alcanzar en nuestra vida? ¿Sabemos que existe algo llamado perfección y que habita en nuestro interior? Hasta que no definamos claramente estas cuestiones, será difícil que entendamos para qué hacemos lo que hacemos. Conforme sean nuestras respuestas, será nuestro accionar.

Una de nuestras principales tareas en este alucinante proceso de autoconocimiento por el que todos tenemos que transitar mientras estemos respirando, es aprender a liberarnos de los condicionamientos humanos para despertar la condición humana, la cual es Sagrada. Nuestro olvidado puerto. La humanidad vive despertando. Como consecuencia de ello, paulatinamente, casi sin que nos demos cuenta, la vida de todos camina hacia lo sagrado. Naturalmente esto va abriendo nuestros ojos, nos va preparando para convertirnos en creadores de una nueva humanidad, en la cual ya no es suficiente tener casa, auto, un buen trabajo y vacaciones una vez por años, ya no interesa luchar en contra de un sistema que se está cayendo solo. Estamos aprendiendo a percibir nuevos horizontes...

Sogyal Rimpoche, en su libro tibetano de la vida y de la muerte nos dice al respecto: "La sociedad moderna me parece una celebración de todas las cosas que alejan de la verdad, que hacen difícil vivir para la verdad y que inducen a la gente a dudar incluso de su existencia. Y pensar que todo esto surge de una civilización que dice adorar la vida, pero en realidad la priva de todo sentido real; que habla sin cesar de "hacer feliz" a la gente, pero que de hecho obstruye su camino a la fuente de la auténtica alegría". La autentica alegría se encuentra en aprender a ser fieles a nuestra naturaleza y no a un sistema falso que nos conduce directamente al sufrimiento y a la enfermedad". A buen entendedor, pocas palabras...




REFLEXION



Una mujer estaba agonizando.
De pronto, tuvo la sensación de que era llevada al cielo y presentada ante el Tribunal.
"¿Quién eres?", dijo una Voz.
"Soy la mujer del alcalde", respondió ella.
"Te he preguntado quién eres, no con quién estás casada".
"Soy madre de cuatro hijos".
"Te he preguntado quién eres, no cuántos hijos tienes".
"Soy maestra de escuela".
"Te he preguntado quién eres, no cuál es tu profesión".
Y así sucesivamente.
Respondiera lo que respondiera, no parecía poder dar una respuesta satisfactoria a la pregunta "¿Quién eres?".
"Soy una cristiana".
"Te he preguntado quién eres, no cuál es tu religión"
"Soy una persona que va todos los días a la iglesia y ayuda a los pobres y necesitados".
"Te he preguntado quién eres, no lo que haces".

Evidentemente no consiguió pasar el examen, porque fue enviada de nuevo a la Tierra.

Todas las respuestas que ha dado esta mujer son etiquetas coyunturales. Es necesario que nos preguntemos a nosotros mismos: ¿Quién soy en el fondo?

Todos nosotros hace rato que estamos yendo y viniendo sin lograr responder adecuadamente a esta simple y profunda pregunta.

En la selva y en la montaña, en las grandes ciudades comienza a encenderse la hoguera sagrada, la vida toda deviene en ceremonia. Ya no es suficiente tener casa, automóvil y un buen trabajo, ya no apetece luchar en contra de algo que se está cayendo solo, las fronteras comienzan a ser ignoradas, las etiquetas van perdiendo su capacidad de mantenernos separados. Al revelarse, los corazones descubren que todos somos flores del mismo jardín, que lo diverso en esta nueva fase enriquece la unidad, que juntos podemos volar muy alto.

Disfruta la vida, es tan corta, tan breve. Nadie sabe que va a pasar después... Uno se aferra a una creencia en el más allá, al paraíso... hay tantas teorías, profecías, visiones, sueños, pero nada de eso está garantizado. Así que por las dudas vive bien. Disfruta la vida, aunque sea por si acaso. Vale la pena aprovechar al máximo esta oportunidad de estar vivos. Disfruta la vida, crece, ama, juega, descubre, explora y comienza ahora mismo. No sigas postergando.

¿Cuál es la misión que tienes en la vida? ¿Qué hábitos posees? ¿Tus hábitos están en coherencia con tus objetivos y son un avance en ese proceso? Has de cuenta que de vez en cuando escuchas una voz de alguien que te grita y te dice ¡alto! ¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿Hace cuánto tiempo que llegaste a este planeta? ¿Cómo estás?

Fíjate si cada vez eres más libre. Otro factor indispensable para ser feliz. Recuerda que la libertad está directamente relacionada con la reducción de tus necesidades.

Es muy importante ver si estas verdaderamente feliz, si estas amando, si estas disfrutando la vida. Si cuando te mueras, la muerte te va a encontrar cantando y danzando. Como decía una persona con sabiduría ese día que presentía la muerte... Fue rápido a su casa y pidió a su compañera que ponga la música que a él más le gustaba, y luego le dijo "pon más fuerte, dancemos más intensamente por favor, porque creo que me estoy muriendo". Que la vida termine como debe ser. Dignamente. Es decir, una persona que disfruta hasta de la muerte directamente es transferida a la eternidad. Y todo eso comienza con el aprender a estar siempre aquí. Por ejemplo, tu que estas leyendo este mensaje, léelo para ti. No mires de reojo para el costado, no pienses en otra persona. Es para Ti.

Una vez vi una pintura en una pared que decía: "Me interesa todo lo que tenga que ver con la rebeldía". Me pareció precioso. De alguna manera todos tenemos el deber de revelarnos, siempre pacíficamente... Porque hay cosas que no están bien planteadas en esta sociedad. Somos una parte valiosa del universo. Somos la parte del universo que sabe que esta de paso.

Quizá todo comience replantenado nuestra agenda de manera que tengamos tiempo para nosotros. Quizá todo comience atreviéndonos a decir: me da la gana de ser feliz...

Chamalu









Un relato hasídico cuenta que Rabbí Zousya pronunció estas palabras en su lecho de muerte: "En el mundo que viene, la pregunta que me van a hacer no será: ¿por qué no has sido Moisés? No. La pregunta que me van a hacer es: ¿por qué no has sido Zousya?"


"El círculo de los mentirosos"
de Jean Claude Carriere

Fondo de tabla por Robert Meyers




¿QUÉ SUCEDE CUANDO NO SOMOS FIELES A NUESTRA VOCACIÓN?
LAS CONSECUENCIAS SON LA ENFERMEDAD Y EL SUFRIMIENTO.


"La enfermedad es el resultado, en el cuerpo físico, de la resistencia de la personalidad a ser guiada por el alma". Edward Bach




¿Cómo saber cuáles son los designios del Alma? ¿Qué lenguaje utiliza el Alma para hablarnos?

El más sencillo de todos, ese que se encuentra exactamente a nuestro alcance; es el lenguaje de las cosas simples que nos rodean, tales como hacer lo que realmente nos gusta, como compartir con las personas que queremos, cultivar sentimientos nobles, tomar elecciones sanas, disfrutar de lo natural poniéndonos en contacto con los elementos, etc.. Nuestra alma nos habla a través de la intuición, a través de nuestros deseos más profundos y elevados, de nuestras atracciones, rechazos, alegrías y tristezas.

Kahlil Gibran tiene una frase fantástica que comparto como flecha orientadora:

"Hay un nirvana, desde luego, y consiste en llevar tu ganado a los verdes pastos, y en llevar a tu hijo a la cama, y en escribir la última línea de tu poema".

¿Cuál es el camino que nos lleva a nuestro nirvana personal? ¿Ya lo descubrimos? ¿Nuestras acciones están direccionadas a obtener dicho objetivo? El nirvana es la frescura de soltar, soltar condicionamientos externos y poder ser fieles a nuestras reales y simples inclinaciones. Cuando no somos capaces de decodificar este íntimo y elemental lenguaje, el resultado es la enfermedad. Si buscamos vivir en armonía, vale la pena entonces, ajustar nuestros oídos a los sutiles mandatos de nuestro Maestro interno.

¿Cómo darnos cuenta si estamos haciendo lo correcto?

Es muy fácil, observando el estado de salud de nuestro cuerpo. Si actuamos en consonancia con nosotros mismos, nuestro cuerpo se encuentra perfectamente ajustado, como un hermoso arco pronto para disparar la certera flecha que dará en el blanco... Por el contrario, si no escuchamos nuestros anhelos profundos, si en el puzzle de la vida, tomamos forma de cuadrado pretendiendo introducirnos dentro de un circulo, si lo que deseamos cocinar son verduras y las vamos a comprar una y otra vez a una ferretería..., tarde o temprano terminaremos dañando a nuestros diversos cuerpos, invitando a nuestra mesa a la enfermedad, a la depresión, al estrés, al miedo, etc.. Que almuerzo más aburrido y triste...

Cualquiera sea la dolencia que hayamos adquirido por propia elección..., sepamos que las posibilidades de sanarnos están totalmente al alcance de nuestras manos, pues la vida no pone pruebas que estén por encima de nuestras posibilidades. Nunca se nos pide mas de lo que podemos hacer. Somos nosotros los que muchas veces esperamos muy poco de nosotros mismos y de la vida.

La solución está al lado nuestro, al decir de los maestros zen, la verdad "está más cerca que cerca". Es algo tan simple como hacer lo que nos gusta. Si hacemos lo que nos gusta somos felices y si somos felices vivimos sanos, no obstruimos la energía de nuestros cuerpos, interactuamos con el entorno en armonía, caminamos por las avenidas de la vida como si estuviéramos en medio de una fiesta, manteniendo alejadas las medicinas, los sanatorios, los consultorios, y las nuevas formas de drogadicción que tristemente ha adoptado un numero sumamente elevado de humanos en la actualidad, a saber: la relación adictiva con el celular, la búsqueda vacía de contacto humano dentro de un chat, etc.

Para responder la pregunta inicial de cómo darnos cuenta si estamos haciendo lo correcto, comparto el siguiente dialogo:


SEGUIR EL VIENTO DE LA VIDA

Campesino: ¿Cómo sabré si la acción que hago es correcta?
Niraja: La acción correcta es estar atento a la Vida. Cuando el hombre dice que tiene responsabilidades o deberes sólo está atendiendo a su propio yo. Entonces, si es un político, dice que no puede atender a su hijo enfermo porque tiene que dar una conferencia, porque tiene que cumplir con su acción correcta de político, por lo tanto, está atendiendo a su ambición.

Campesino: Pero tenemos diferentes deberes: políticos, religiosos, familiares y demás. En el momento en que estos se contraponen ¿cómo decidir cuál es la acción correcta?

Niranja: Si se separan las acciones en un casillero, entonces no son las acciones correctas, porque quien hace la acción correcta vive en la Vida, está unido a todo, no tiene nada prefijado, está dentro de la Vida y se mueve con ella como hoja en el viento. El viento no le pide su parecer a la hoja para moverla, ni la hoja piensa en resistirse: si va para arriba, bien; si va para abajo, bien. El viento y la hoja son una sola voluntad.

Campesino: Pero, Maestro, es muy difícil decidir cuál es la acción apropiada, la vida presenta encrucijadas en las cuales no sabemos decidir qué es lo mejor.

Niranja: No estás escuchando con el corazón. ¿Tu ves acaso que la Vida viene, se detiene frente a ti y te dice: "aquí te presento una encrucijada?"

Campesino: No, Maestro.

Nirajna: Entonces es tu mente quien las presenta. La mente depende de un poder superior que es la Vida, por consiguiente los juicios de la mente no afectan a la Vida. Tu sólo debes seguir el impulso del viento afincado en tu corazón, él te llevará correctamente.









LAS SEÑALES

"Todos tenemos las mismás dudas y las mismás ansiedades. Eso es lo bello de la raza humana, compartir ciertas preguntas, como: "¿por qué sufro?"
Y ciertas alegrías, como: "¡que bueno que conseguí realizar mi sueño!.

En cualquier circunstancia, debemos utilizar la intuición y seguir las señales que recibimos. Las señales son como un idioma nuevo que se está aprendiendo por medio de un proceso de acierto y error. Tu alma dice: tienes que hacer tal cosa. Tu lo haces y es lo correcto.

Y así aprendemos la primera sentencia. De a poco vamos percibiendo que ahí hay un lenguaje individual de comunicación con Dios, que no tiene nada que ver con religión. La señal es la capacidad de cada uno de entenderse con Dios y de escucharlo en el silencio del corazón.

Primero, es preciso tener coraje y no dejarse engañar por lo oculto. Jesucristo ya dijo que no hay nada oculto que no haya sido revelado. Percibe que las cosas son mucho más simples de lo que se piensa.

Recuerda que quien quiere aprender tiene que tener muchos maestros, entendiéndose por maestro al chofer del taxi, al mozo del restaurante, etc. Pues nadie aparece en nuestra vida por acaso"

Paulo Coelho





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