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Tratado
de Kidushin 31b
Cuán
cuidadosos debemos ser en este tan preciado precepto que
la Torá nos encomendó, el de honrar a nuestros padres, y
debemos tomar el ejemplo de los grandes sabios del Talmud,
quienes se esforzaban en cumplir con esta ordenanza de la
mejor manera posible, como versa en el tratado de Kidushim,
desde la página 31 en adelante. Y esto es lo que contestó
Rab Hula cuando le preguntaron acerca de este precepto,
hasta donde hay que esforzarse para cumplirlo. El Rab Hula
les respondió: “Salgan
y vean lo que hizo un gentil en la ciudad de Ashkelon. Su
nombre es Dama ben Netina, y una vez, los sabios
necesitaban adquirir cierta mercadería, por la que
pagaban 600000 monedas de oro. Solo que la llave del depósito
donde se hallaba la mercadería solicitada estaba bajo la
almohada donde estaba apoyada la cabeza de su padre que
estaba descansando en esos momentos. Y pese a la fortuna
que podía ganar con esa transacción, no lo molestó”.
Dijo
Rab Iehuda en nombre de Shmúel: una vez le preguntaron a Rabí Eliezer acerca
de este precepto y él respondió: “Salgan y vean lo que
hizo un gentil en la ciudad de Ashkelon. Su nombre es Dama
ben Netina, y una vez, los sabios necesitaban adquirir
piedras preciosas para el “efod” (es el nombre de una
de las prendas que utilizaba el principal oficiante en el
Sagrado Templo, es decir el Cohen Gadol) y ofrecían una
paga a quién las proveyera de 600000 monedas de oro, y
Rab Cahana sostiene que la suma ofertada era de 800000
monedas de oro. Solo que la llave del depósito donde se
hallaba la mercadería solicitada estaba bajo la almohada
donde estaba apoyada la cabeza de su padre que estaba
descansando en esos momentos. Y pese a la fortuna que podía
ganar con esa transacción, no lo molestó”.
Al
año siguiente, Hashem le dio su paga, ya que le nació
una vaca totalmente roja. Ingresaron los sabios para comprársela
y les dijo: “Yo se que si les pido todo el dinero del
mundo, ustedes me lo dan, pero no pretendo más que lo que
perdí por honrar a mi padre”.
Dijo
sobre esto Rabí Janina: “Así Hashem le hizo a uno que
no estaba obligado a cumplir este precepto (ya que los
gentiles no tienen la obligación de cumplir los 613
preceptos, solo 7), cuanto más a quién está obligado a
cumplirlo y lo cumple, ya que sostiene Rabí Janina que es
más grande aquel que fue ordenado a realizar la acción y
la hace, más que aquel que no fue ordenado a realizarla y
la hace”.
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Hasta
aquí las palabras del Talmud. Y preguntó al
respecto el Rabí Itzjak Meir de Gur, autor del
libro "Jidushei HaRim": |
¿Por
qué este mérito de que le naciera la vaca roja fue para
este hombre no judío de Ashkelon, y más precisamente a
causa de haber cumplido con el precepto de honrar al
padre?.
Lo
que sucede, responde el Rabí, es que cuando el hombre
perdió mucho dinero por cumplir con el precepto de honrar
al padre, se despertó en el "Tribunal
Celestial" una severa acusación contra el pueblo de
Israel:
¿Cómo
puede ser que las naciones del mundo hacen incapié en
cumplir al pie de la letra con el precepto de honrar al
padre, más aun que el pueblo de Israel que recibió la
Torá en el monte Sinaí?.
Es
por eso que Hashem provocó que le nazca una vaca roja en
mérito por haber honrado a su padre con tanta dedicación
y esmero.
Y
con esto reveló Hashem que el nivel de servicio hacia El
del pueblo de Israel, es mucho más grande que el de
los no judíos. Ya que este gentil de Ashkelon, sacrificó
mucho dinero por cumplir el precepto de honrar al padre,
cuyo motivo es revelado a toda persona según su intelecto
(ya que cualquiera deduce por si solo, sin necesidad que
exista un mandamiento, que debe honrar a su padre, es algo
lógico, fácil de deducir racionalmente).
Sin
embargo Israel, están dispuestos a "invertir"
una suma más grande aun con el fin de cumplir con el
precepto de la vaca roja, cuyo motivo (de este precepto)
no fue explicado en la Torá, y tampoco se puede
comprender haciendo uso de la razón.
Solo
Moshé supo el significado de la vaca roja y nadie más en
el mundo. Es por eso que se nos elogió de esta manera, ya
que los sabios estaban dispuestos a abona cualquier suma
para adquirir la vaca roja y cumplir con el precepto, pese
a que no sabían el motivo profundo de este precepto, pues
Moshé jamás lo enseñó a nadie.
Para
ver por que solo Moshé supo el motivo profundo de la vaca
roja, click
aquí
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