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OFERTA TURÍSTICA
El Monasterio de clarisas de Santa María del Valle (Convento
de Santa Clara) de Zafra, es de clausura, por lo que sólo puede visitarse el compás (en
lenguaje conventual, espacio que separa el torno y la puerta del convento del exterior) y
la Iglesia.
 
Visita al monumento
El compás permanece abierto todo el día:
A pesar de estar muy modificado en este siglo, los viajeros
pueden hacerse una idea de cómo era el espacio previo a un convento. Aquí pueden ver:
- Las viejas portadas reconstruidas (siglos XV y XVI).
- El portal del siglo XVII y la espadaña del XVIII.
- La puerta reglar y la lápida fundacional del monasterio en caracteres góticos
(1.428). - El torno. A través de él pueden adquirir dulces artesanos monacales, de entre
el variado y exquisito surtido que ofrece el obrador del convento.
La iglesia permanece abierta todos los días de 17 a 20 horas
La iglesia está precedida de un portal y una portada
realizadas en el siglo XVII. Sin embargo, en el interior puede advertirse la antigüedad
del monumento. La iglesia fue construida entre 1.428, en que se funda el convento, y
1.454, en que se termina la capilla mayor. A mediados del siglo XVII fue necesario
reconstruir la bóveda dé la nave.
En la iglesia pueden admirarse bellas obras de arte como:
- La propia capilla mayor, con una bella bóveda de rasgos mudéjares.
- Retablo Mayor de la Iglesia conventual. Realizado entre 1.670 y 1.672 por el
ensamblador zafrense Alonso Rodríguez Lucas, sirve de marco a la imagen medieval de la
Virgen del Valle. En las hornacinas laterales puede verse la imagen de San Francisco de
Asís (s. XVII) y la de Santa Clara (s. XIX). En el ático un Crucuficado, que sustituye a
un lienzo de la Santísima Trinidad, conservado actualmente en la clausura. Sobre las
columnas salomónicas, dos escudos de los Duques de Feria, hablan de su patronazgo sobre
el Monasterio.

- Imagen de la Virgen del Valle. Esculpida en alabastro policromado en la primera
mitad del siglo XV, fue donada al monasterio por su fundadora doña Elvira Laso de
Mendoza. La imagen evoca a la patrona de Écija, lugar de procedencia de los Suárez de
Figueroa.

- Imagen de Santa Clara de Asís. Ocupa la hornacina de la derecha del retablo
mayor de la iglesia. Fue tallada y policromada en 1.897. La santa viste un hábito azul
usado por las monjas en una época de la Historia y porta sus atributos característicos:
un báculo, como signo de su calidad de abadesa de la primera comunidad clariana, y una
custodia, como devota vehemente del Santísimo Sacramento del Altar.
 
- Sepulcro de los primeros Condes de Feria. Las esculturas, originalmente
yacentes, representan. a don Lorenzo Suárez de Figueroa y de doña María Manuel. El
sepulcro ocupó, hasta finales del siglo XVIII, el centro de la capilla mayor; entonces
fue desmontado y sus piezas fueron empotradas en el muro del evangelio de la capilla.
- Enterramiento de D. García Laso. Hijo del primer Señor de Feria, muerto por
una flecha envenenada en la plaza granadina de Hoya de Baza. Se conserva su enterramiento
y estatua en la capilla mayor, en un hueco en arco en el presbiterio. Ambos grupos de
estatuas han sufrido serios desperfectos.

Capilla de las Reliquias. Se trata de una diminuta capilla
comunicada con la iglesia y el claustro, en la que se conservan la colección de reliquias
obtenidas por el segundo Duque de Feria, durante sus embajadas en Roma, y fundamentalmente
por donaciones del Sumo Pontífice. La colección está prácticamente completa, si bien
hay que advertir que los dos relicarios más valiosos se han perdido. Aún se conserva un
bellísimo Lignum Crucis de oro, cristal de roca, perlas y piedras preciosas.
La Capilla funeraria del segundo Duque de Feria (siglo XVII).
- Un bello conjunto de retablos dieciochescos en la nave.
- Y el coro de las monjas situado a los pies de la iglesia, con bella sillería
(siglo XVI).

Obrador del convento:
Las monjas clarisas para sustento de la comunidad tienen un
obrador de confitería y repostería. Varias horas al día, las hermanas se dedican a
elaborar unos dulces y tartas, de tradicional y bella apariencia y exquisito sabor. Para
ello, además de sus delicadas manos, utilizan exclusivamente productos naturales, sin
aditivos ni conservantes artificiales. La repostería del convento de Santa Clara sólo
puede adquirirse a través del torno del convento.

Dulces de Santa Clara:

Los llamados Corazones de Obispo, unos riquísimos dulces de
almendra. El viajero puede adquirirlos a lo largo de todo el año. Lo mismo que otros
dulces comunes y tradicionales como magdalenas súper y de chocolate, bolluelas o
bizcochos de plantilla, perrunillas, roscos de yema, palmeras de hojaldre, sultanas de
coco, merengues, aceitados, pestiños, roscos fritos, pastas de almendra o nata,
mantecados hojaldrados y yemas de Santa Clara, etc.
La especialidad de la casa son los exquisitos Cubiletes Reales
que las monjas elaboran solamente por la festividad de San José, y las Roscas de San
Blas, tradicionales en la fiesta del santo.
Por encargo, las monjas preparan tartas de moka, crema,
chocolate, nata y bizcochos. La Navidad es una época de gran actividad en el obrador.
Además de los dulces señalados, en estas fechas se elaboran anguilas, pasteles de
gloria, figuritas de mazapán, tartas de almendra, almendrados, trufas, princesitas,
polvorones de almendra, alfajores de almendra, roscos de Navidad, mantecados surtidos,
mantecados de chocolate y sultanas.
Horario de Venta
Mañanas de 9 a 14
Tardes de 17 a 19
Los sábados (tarde), Domingos y festivos no hay venta.
¡PAZ Y BIEN!
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