Un consejo
del perro nagual de Amecameca

Si quieres avanzar pronto en
los secretos matemágicos, hay que andar
despacio. Acuérdate del cuento de la babosa y el
chapulín. Todos pensaron que el chapulín
ganaría la carrera y no fue así. No siempre hay
finales felices para todos. Por eso, comienza
despacito y toma con seriedad esta primera
lección que es la base del supremo conocimiento.
Para aprender algo, y ese algo
puede ser magia, matemáticas o algo simplemente,
trata siempre de conseguir el estado mental
ideal. Se llama estado de RELAJADA ATENCION.
Relajado no significa que está hecho un relajo,
sino que uno se encuentra suelto de los músculos
del cuerpo y sin tensiones mentales. Muy
descansado. Por ejemplo, acomódate en un silla o
un sillón lo más cómodo posible. Aleja de ti
pensamientos negativos. En cualquier momento de
tu vida, si estuvieras nervioso te vuelves 14
puntos menos listo, pero si estás relajado, sin
nervios, sin tensiones, tu mente funciona al cien
por ciento. Este consejo te puede servir no sólo
cuando andes haciendo magia, sino hasta en la
escuela.
Una vez que te encuentras
tranquilo y sereno, en una posición cómoda,
tienes que decirte un conjuro. Repite adentro de
tí: "Estoy relajado... soy una persona
especial... soy maravilloso... puedo hacer todo
lo que me propongo". Al mismo tiempo
imagínate a ti mismo realizando con éxito
alguna actividad. Escoge cosas sencillas como
andar en bicicleta, jugar futbol, montar en
caballo, lazar vacas, contestar bien en el
pizarrón... Deja para más tarde, cuando seas
experto, las cosas complicadas. No quieras correr
como el chapulín. Ve despacio y ganarás la
carrera.
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