Apocalipsis
 

Temario

 


La Marca de la Bestia

Viviendo mas alla del 2000

Cuenta Regresiva a la Eternidad

Un Mundo en Cofusión

Porque Sufre Gente Inocente

Como Encontrar la Paz Personal    

Viviendo en el Tiempo del Fin

La Verdad Acerca del Tiempo del Fin

El principio del Fin

Enfrentando el Juicio

Por que Nuestras Calles se han Puesto Inseguras

Un Remadio de 6000 años

El mas Grande Descubrimiento

Como Identificar Una Secta

Los Proximos Mil Años

La Verdad Real sobre las Experiencias cercanas a  la Muerte

Como Enterrar el Pasado en Forma Exitosa

¿Quemara un Dios de  Amor para Siempre?

Los Secretos de Salud    Antiguos de la Biblia    Revelados

Por Que Hay Tantas Denominaciones

El Misterio de Babilonia Revelado en Apocalipsis

La Busqueda de la Certeza

Un Secreto Financiero

Los EEUU en la Profecia

El Espiritu Santo y el Pecado Imperdonable

El Glorioso Climax del Apocalipsis




Prefacio

 

LA IGLESIA Adventista del Séptimo Día existe en la actualidad porque hombres de Dios que vivieron al comienzo del "tiempo del fin" estudiaron diligentemente la Biblia.  Hoy estamos en el mundo, no como una iglesia más, sino porque Dios tiene un mensaje que debe predicarse universalmente antes de la segunda venida de Cristo.  El propósito de este mensaje especial es preparar a un pueblo para encontrarse con su Señor.

 

Los adventistas han sido conocidos tradicionalmente como "el pueblo del Libro".  Los pioneros del movimiento pasaron días y noches dedicados al estudio y la oración.  Se aferraron al brazo del Señor hasta que la luz de la verdad y la comprensión brilló en sus mentes.  Tal es la reputación ganada por los adventistas en sus primeros años de existencia, la que se ha mantenido hasta en los años de madurez de la organización.

 

Hablamos con anhelo y esperanza de un reavivamiento.  En tiempos pasados los conceptos de reavivamiento y reforma se relacionaron estrechamente con el estudio de la Palabra divina.  Lo mismo debería suceder en la Iglesia Adventista de la actualidad.  Un reavivamiento y una reforma genuinos ocurrirán únicamente cuando, como pueblo, volvamos a la Biblia.

 

La Palabra de Dios debiera convertirse nuevamente en el centro de atención y práctica adventista.  Este Libro debiera llegar a ser el manantial de nuestra sabiduría, nuestro guía y consejero.  Si buscamos palabra de Jehová la encontraremos en el Libro de Jehová.  Es la fuente más importante de la revelación divina.  No sólo contiene la palabra de Dios, sino también es la Palabra de Dios.  Como dirigentes debemos destacar este hecho.

 

Robert H. Pierson