El Último SándaloCarl Skottsberg(*) se detuvo ante el último ejemplar de sándalo y escribió estas líneas durante su visita al archipiélago Juan Fernández en 1908. Efectivamente, cuando volvió a Juan Fernández en 1918, el sándalo ya se encontraba extinto."El irrevocablemente último descendiente de Santalum fernandezianum. Es una sensación extraña sentirse ante el lecho de muerte de una especie; quizás, y muy probablemente, somos los últimos científicos que lo ven en vida. Con respeto religioso observamos al viejo arbol, tocamos su tronco y sus ramas, sus hojas firmes, verde oscuras -no es una persona, es una especie que está muriendo. Ya no puede durar mucho más. Sólo le queda una pequeña rama verde, las otras están secas y muertas, y cortamos un pedazo de la característica madera, roja y fuertemente aromática, para llevar con nosotros. Fotografiamos el árbol y tomamos notas de su ubicación y luego nos despedimos. Si el destino me trajera por aquí una vez más, ya no podré ver al sándalo, ya estará muerto hace mucho tiempo y su tronco convertido en curiosidades que los turistas dispersan por los continentes." Santalum fernandezianum es el nombre científico con el que se conoce a los restos esta única especie perteneciente a la endémica familia Santalaceae, que actualmente se encuentra extinguida en forma definitiva. Esta rara especie era el único vínculo que fitogeográficamente nos vinculaba con la actual flora africana. Esta condición de puente evolutivo la compartió con otras especies actualmente presentes en las islas, como es el caso de Lactoris fernandeziana, primitiva angiosperma, se han encontrado indicios de polén que datan una distribución cosmopolita, con una antiguedad evolutiva no inferior a 85 millones de años, y en las islas no menos de 5 millones, lo que la hace un verdadero fósil viviente del paso en las Angiospermas, de Dicotiledóneas a Monocotiledóneas. Las referencias más antiguas que se conocen acerca de la existencia de Santalum fernandezianum, datan del siglo XVII; donde en varios manuscritos de la época se menciona la gran cantidad de árboles que existía en el Archipiélago y que eran objeto de una explotación comercial bastante fuerte. Ya durante el siglo XVIII comenzó a ser una especie escasa, sin que por ello se disminuyera su intensa explotación. A mediados del siglo XIX, el naturalista Claudio Gay comenta este hecho, señalando que la especie ha llegado al límite de la extinción total. Gay señala que ya para la época era posible solamente observar troncos muertos del árbol. Tiempo despues, Rudolph Armand Philippi, en 1856 y 1876, indica que aún algunos pocos ejemplares todavía pueblan las islas. En 1892 Federico Philippi describe la especie en base a ejemplares sin flores ni frutos, muestras recolectadas en Mas a Tierra. Johow, en 1896 entrega una completa descripción de esta especie, basandose en un arbol vivo observado en creciendo en Puerto Inglés, a 300 m.s.n.m., en un bosque formado por Myrceugenia fernandeziana, Coprosoma pyrifolia, Drimys confertifolia y Bohemeria excelsa. Finalmente, sería el científico sueco el último científico en observar al último ejemplar vivo de Santalum fernandezianum, en 1908. Actualmente existen restos de madera y madera semifósil repartidos en varios museos de Europa y Norteamérica, además de variadas colectas en herbarios, principalmente en el Museo de Historia Natural de Quinta Normal, en Santiago de Chile.
(*)Carl Johan Fredrik Skottsberg, sueco, nacido en 1880, especializado en botánica y fitogeografía, y profesor en la Universidad de Uppsala. Visitó enttre 1907 y 1908 las islas de Juan Fernández, entre otros puntos. Entre 1916 y 1917 visitó Chile nuevamente para realizar estudios en el archipiélago de Juan Fernández, la Isla de Pascua y la región del bosque de Fray Jorge. Posteriormente se ocupó tambien de la botánica de las Islas Desventuradas (San Félix y San Ambrosio). Skottsberg vino de nuevo a Chile en 1954 y 1955, para ir a las islas oceánicas que tanto amó. En Valparaíso en 1954, escribió el prólogo para la primera edición de la "Sinopsis de la Flora Chilena" de don Carlos Muñoz Pizarro. |
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