rar a la juventud de la Iglesia en el marco de una campaña de prensa montada ad hoc, sino también los múltiples errores y  cercenamientos a las libertades individuales y derechos de las almas.

"La concepción del estado totalitario..." dice la encíclica "es inconciliable con la doctrina católica.". Non abbiamo bisogno iniciaba el documento: "No tenemos necesidad..." no hace falta, todo el mundo lo sabe, es fácil comprobar la persecución más o menos encubierta "No tenemos necesidad de anunciaros, venerables hermanos los sucesos que en estos últimos tiempos han tenido lugar en esta nuestra sede episcopal romana y en toda Italia,...", "...Se resumen en pocas y tristes palabras: se ha intentado herir de muerte cuanto en Italia era y será siempre lo más querido para nuestro corazón de Padre y Pastor de almas, y podemos, incluso debemos añadir: 'y el modo nos ofende más todavía' " pese a que las primeras reacciones prometieron una escalada, la prudencia de ciertos funcionarios fue descomprimiendo el conflicto con el que, sabían era un pueblo religioso, esto fue así hasta que lograron un nuevo acuerdo con la Santa Sede para resolver la entonces llamada "cuestión romana" que reconoció al Vaticano el carácter de ciudad independiente y neutral. No obstante el problema siguió latente, ya que obviamente se trataba de dos concepciones antagónicas.



En cuanto al III Reich, Roma confió en el vallado que supondría un Concordato. Y su interlocutor, el ingenuo Von Papen por entonces vicecanciller alemán creyó hacer una gran  contribución a la paz. El 20 de julio de 1933 en 34 artículos y 14 enmiendas de un protocolo suplementario se creyó dejar a salvo: a) la libertad de comunicación de los Obispos con la Santa Sede, - art. 3- b) el ejercicio pastoral de los sacerdotes - art. 4 - c) el uso de vestiduras sacerdotales o hábitos - art 10 - d) la libertad de organización y circunscripción de las diócesis - art. 11 - e) la instrucción religiosa en las escuelas - art. 21 - f) la dirección pastoral castrense - art. 27 - g) la contención de minorías católicas residentes en Alemania - art. 29 - h) el respeto por la liturgia dominical y fiestas de precepto - art. 30 -

Pero el nazismo usó del Concordato para su propaganda, no teniendo la más mínima intención de honrar tal acuerdo; de hecho, iría aún más lejos que el fascismo,

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