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Estamos mal (o Malena ya ni canta) Todos lo saben ya es de público conocimiento si hasta lo ví en la televisión si hasta lo oí en la radio si hasta apareció en los titulares de los diarios y en las tapas de la revistas donde aparece la gente importante (léase: borrachos, vendedores ambulantes de seguros, futbolistas mal retirados, prostitutas jubiladas, traficantes esplendorosos y uno que otro cantante de micro) si hasta la gente se hablaba en el metro de Santiago de Chile para comentarlo: Los manicomios son una locura los cementerios no sirven para nada las instituciones públicas no funcionan. Si hasta los mismos locos, muertos, y los trabajadores públicos (entiéndase por estos últimos locos y/o muertos) todos lo dijeron. Lo gritaron incluso aunque no era necesario: Los manicomios son una locura las cárceles estás sobrepobladas ya no va nadie a los estadios. Y los taxistas, y hasta el mismísimo presidente del club deportivo lo sabían: Los manicomios son una locura las calles están llenas de vidrios rotos los cementerios no sirven para nada. Salvo para encontrar a todos los que se han perdiso en los andenes o en las mañanas rojas. |
Llamadas telefónicas // Advertencia / Otra vez con tus amigas / Siempre termino leyendo en el baño