Hay un hombre en la Red
que se niega a ser trapecista
en el exilio de la Web.
Aprendió a caminar
seguro
sobre dos pies
Aprendió que amar
se ama
tocando oliendo degustando
los besos
sobre una boca que no es papel
ni vidrio de pantallas.
El Hombre no sabe,
que ya ha dado el salto mortal
al abismo de mis brazos
sin Red...