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El 26 de Septiembre el tiempo mejoró, con lo que los australianos reanudaron la victoriosa ofensiva. La Batalla de Broodseinde comenzó el 3 de Octubre. Los alemanes lanzaron un gran ataque que fue duramente rechazado por un furioso contraataque australiano a la bayoneta. En su retirada los alemanes fueron cogidos por un furioso ataque artillero que les causó un gran número de bajas. Las posiciones fueron finalmente ocupadas por los australianos el 4 de Octubre. |
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El único obstáculo para la victoria total británica lo constituía la ciudad de Passchendaele. A pesar de que se reanudaron las lluvias y el campo de batalla ya no era tan propicio, las tres pequeñas victorias indujeron a Haig a ignorar las lluvias e intentar romper las líneas alemanas, ordenando a la caballería que estuviera preparada para explotar el éxito de la ofensiva. Los australianos recibieron la orden de ocupar Passchendaele el 9 de Octubre. Con grandes esfuerzos y numerosas bajas, algunos grupos de soldados alcanzaron las ruinas de la iglesia del pueblo. Desafortunadamente, las tropas del ala derecha fueron incapaces de ofrecerles un apoyo adecuado, por lo que los australianos tuvieron que retroceder hacia sus líneas. A pesar de las pésimas condiciones meteorológicas, el lunático de Haig ordenó reanudar e ataque. Los hombres se hundían en el fango y los fusiles se atascaban. El ataque fue una masacre, con más de 7.000 bajas. Los australianos fueron reemplazados por las tropas canadienses, que continuaron la ofensiva. |
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Passchendaele costó más de medio millón de vidas en tres meses. Los alemanes perdieron no menos de 250.000 soldados y los británicos al menos 300.000, de los cuales 36.500 australianos. Desde entonces, el nombre de Passchendaele es recordado como una de las mayores estupideces de la guerra, a la vez que explica la extraordinaria bravura de los soldados. |