|
|
La conciencia del cambio
Por muy pequeño que fuera el espacio utilizado, el jardín no se trazaba como una extensión plana en la que todo pudiera verse al mismo tiempo. La eliminación de límites definidos representaba la sucesión, expansión, ritmo y el sentido de falta de límites del tiempo y el espacio. El jardín, como la naturaleza, es siempre cambiante, un lugar de luz y sombra con un aliento vital (Ch'iyün) que está en armonía con los ritmos de las estaciones y sus contrastes de clima. La irregularidad de líneas sugiere también movimiento y vida. "Todo lo que está regido y es simétrico es ajeno a la naturaleza libre." O como se ha dicho: "La conciencia del cambio, la interacción simbolizada por la teoría del yin-yang, ha sido la causa de que los jardineros chinos busquen rasgos irregulares e inesperados que atraigan más a la imaginación que a la facultad razonante del que los contempla. La jardinería tenía ciertas normas y principios, pero éstos no eran comúnmente aceptados. Los elementos básicos eran los mismos que para la pintura de paisajes, Shan-shui o "montaña y agua". Esta "montaña y agua" podía ser tanto un escenario imponente como simplemente una charca y unas rocas. El más pequeño espacio podía producir un efecto de profundidad, extensión infinita y distancia misteriosa; los barrancos, rocas, arbustos, caminos serpenteantes, todo ayudaba a ir mas allá de la escena inmediata. Rowley dice del arte occidental y chino: "Limitamos el espacio a una sola vista, como si miráramos a través de una puerta abierta; ellos sugieren el espacio ilimitado de la naturaleza, como si se hubiera colado por esa puerta abierta."
El jardín entero debe considerarse en relación con todas las cosas de la Naturaleza. Dice Chang Ch'ao: “Plantar flores sirve para invitar a las mariposas; apilar rocas sirve para invitar a las nubes; plantar pinos sirve para invitar al viento...; plantar plataneros sirve para invitar a la lluvia, y plantar sauces para invitar a la cigarra”. Estas son las asociaciones simbólicas tradicionales.
Antiguamente, en China, aunque el hombre era el mediador entre el Cielo y la Tierra, no era la medida del universo; su lugar era simplemente mantener el equilibrio y la armonía entre el yin y el yang. La naturaleza era la totalidad, el poder cósmico controlador. El jardín ayudaba al hombre en su trabajo de mantener la armonía; también tenia un significado e influencia éticos. Según Ch'ien Lung, ejercía “un efecto refrescante sobre la mente y regulaba los sentimientos”, impidiendo que el hombre “fuera absorbido por los placeres sensuales y perdiera la fuerza de voluntad”. Sus placeres eran simples, naturales y espirituales. El poeta Suchou escribió acerca del jardín: "Habría que entrar en él con un estado de ánimo pacífico y receptivo; habría que utilizar la propia observación para observar el plan y modelo del jardín, pues sus diferentes partes no se han unido arbitrariamente, sino que han sido cuidadosamente sopesadas, al igual que las parejas de tabletas inscritas colocadas en los pabellones, y cuando se ha comprendido completamente la forma tangible de los objetos, habría que esforzarse por alcanzar la comunicación interior con el alma del jardín, tratando de entender las fuerzas misteriosas que gobiernan el paisaje y lo hacen coherente."
Jardín Clásico Chino |
|
中国古典园林
|
|
Elementos del jardín chino
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tomado del Libro "Yin y Yang, La armonía taoísta de los opuestos" |
|
|