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Hipertrofia de Cornetes Nasales Los cornetes, son tres masas carnosas situadas en las paredes laterales de las fosas nasales. Se denominan: superior, medio e inferior, siendo éste último el de mayor tamaño y sobre el cual más lugar tienen las acciones quirúrgicas. Las funciones de los cornetes son:
La cirugía de cornetes ha pasado por muchas etapas. Actualmente los cirujanos que se ocupan de ésta, se han dividido entre los que prefieren la criocirugía y los que continúan con las resecciones. La cirugía de resección consiste en seccionar un trozo de cornete (particularmente los inferiores) con la finalidad de disminuir de ese modo el tamaño de los mismos y permitir el paso del aire. En contra de ésta cirugía se puede considerar el riesgo de la hemorragia, particularmente intensa con la caída de las costras, el sangrado quirúrgico importante, la necesidad de una anestesia general o local pero potenciada con narcosis. Finalmente, una vez superada la instancia quirúrgica, la irregularidad del cornete residual, las amplias cicatrices, alteran el flujo nasal, provocando turbulencias que de por sí, son obstructoras del paso del aire. El flujo aéreo nasal tiene que ser simple y sin turbulencias. La complicación a más largo plazo es la atrofia nasal. Es una consecuencia no deseada y de particular incidencia en éste tipo de cirugía. La criocirugía, es por el contrario, la más simple y mejor tolerada por el paciente. De hecho, puede hacerse en consultorio, la anestesia consiste simplemente en la aplicación de un aerosol de anestesia (no hay pinchazos ni anestesia general). La única precaución es no haber comido ni bebido 4 horas antes de la criocirugía y haber tomado un analgésico común (ibuprofeno o similar) dos horas antes del procedimiento. Ésta precaución es debido a que, al igual que cuando uno come helado con abundancia, suele doler la cabeza. Aplicado el aerosol anestésico, a los pocos minutos se puede comenzar el procedimiento, el cual consiste en la introducción de un criodo (es un tubo metálico de 4 mm de ancho y 2,5 de espesor) que se aplica sobre el cornete inferior (y a veces sobre el cornete medio también). De acuerdo al tamañor del cornete y las características del paciente será el tiempo que permanecerá el criodo en contacto con el mismo. No obstante es una maniobra inferior a los cinco minutos en total. No sólo que no hay pinchazos ni cortes, sino que el paciente puede al poco rato continuar con sus actividades habituales con un mínimo de molestia en la gran mayoría de los pacientes. Se pueden tratar niños desde los 8 años en adelante. A los pocos días, el área de cornete sometida al frio del criodo, termina por caerse, obrando de ese modo de la misma manera que la resección, pero con menos trauma. Pero además el trastorno sobre el flujo de aire que produce la criocirugía respeto de la cirugía de resección es de 10:1. Por todos estos motivos es que personalmente prefiero la criocirugía a la cirugía de resección. También a nivel de costos, es menos costosa. Si el paciente necesitara repetirsela en otra ocasión, puede hacerlo, cosa que no se recomienda con la de resección. No obstante, bien aplicada, en un 98% no ha sido necesario repetirla. El mecanismo por el cual obra es el congelamiento del área del cornete inferior en contacto con el criodo. Este congelamiento produce el estallido de las células en contacto y a los pocos días esto determina la caida de las mismas.
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