En los
sujetos de raza blanca, existe una natural desviación septal. Ésto
no debe interpretarse como que todos deben ser operados. Sólo deben
operarse aquellos que presentan desviaciones francas (de origen
traumático o por desarrollo). Ante todo hay que descartar la
presencia de otras patologías responsables de la dificultad
respiratoria de la que se queja el paciente. No se deben operar
tabiques con desviaciones o espolones, en pacientes que no se quejen
de insuficiencia respiratoria nasal.
Una vez
valorada la necesidad de operar al paciente luego de haberlo
estudiado, se debe recurrir a un cirujano con experiencia, debido a
que la cirugía de tabique en manos de inexpertos (e inescrupulosos)
trae como consecuencia perforaciones de tabique nasal.
La
perforación de tabique nasal es una situación grave, ya que además
de las molestias que trae, es de muy difícil solución (deben ser
operadas y el porcentaje de éxitos -en buenísimas manos- no supera
el 45% en perforaciones de gran tamaño)
La
cirugía se debe hacer preferentemente con anestesia general, ya que
bien hecha, insume de 45 a 90 minutos y se correría el riesgo si se
hiciera anestesia local, de quedarse rápidamente sin anestesia. Claro
está que estamos hablando de tabiques que necesitan ser operados,
alguien puede decir que es una cirugía de 15 minutos y posiblemente
lo sea, cuando no hace falta operarlo.
La
operación consiste en liberar el cartílago y al hueso del tabique de
la mucosa nasal que lo tapiza en ambos lados. Hecho esto, se procede a
la rectificación de dichos elementos y a la posterior reposición en
su lugar. Finalmente se suturan las heridas de la mucosa.
La
cirugía se realiza íntegramente a través de los orificios nasales,
por lo cual las cicatrices quirúrgicas no serán visibles.
Para
asegurar el resultado postoperatorio, se dejan colocados un par de
tubos siliconados en ambas fosas nasales. Éstos sirven de tutores
para que el tabique cicatrice en posición medial. Sin embargo, no
sirven para respirar, por lo cual el paciente deberá hacerlo por la
boca. EL colocar tubos de mayor diámetro para poder respirar por la
nariz suele traer como consecuencia una rinitis estenótica muy
difícil de solucionar.
La
operación no tiene riesgos en pacientes sanos (sin problemas de
coagulación, de corazón, pulmones, etc.), y los muy buenos
resultados en buenas manos son superiores a un 97%, no existiendo
malos resultados en el restante 3%. Los tubos pueden ser dejados en
las fosas nasales durante 7 a 15 días. Habitualmente cuando se dejan
más de 7 días, se retiran los de una fosa dejando los de la
contraria, con lo cual el paciente puede respirar nasalmente.
No se
aconseja resolver en una misma cirugía la desviación del tabique
(septumplastia) con la desviación de la pirámide nasal
(rinoplastia). Las estadísticas generales indican que cuando se
resuelven ambas patologías los resultados muy buenos caen al 70%,
quedando en el 30 % restante una cantidad importante de malos
resultados.
No
obstante, hay casos y casos. Hay pacientes en los cuales es posible
anticiparle la resolución de ambas patologías conjuntamente
(rinoseptumplastia) con buenos resultados.