Se trata de la cirugía
indicada ante una obstrucción de la vía lagrimal que no pudo ser
resuelta mediante tratamiento médico reiterado.
Es una afección
relativamente frecuente. En nuestro medio más de 5 pacientes
semanales son atendidos por tratamientos médicos a cargo del
oftalmólogo por obstrucción de la vía lagrimal a diversos niveles
de la misma.
Cuáles suelen ser los
principales objetivos de los pacientes:
- eliminar las
infecciones orbitales por mal drenaje lagrimal
- corregir una molesta
epífora (lagrimeo)
Una vez fracasado el
tratamiento médico se pasa a planificar la cirugía.
La cirugía se hace
bajo anestesia local y narcosis. Se realiza una incisión curva
pequeña entre el ángulo interno del ojo y la nariz. Se busca el saco
lagrimal y luego de ubicarlo se procede a perforar la pared ósea
lateral de la nariz. Hecho ésto, se abre el saco y se lo comunica con
la fosa nasal. Para asegurar la brecha artificialmente creada para el
drenaje de las lágrimas se procede a colocar un tubo siliconado que
se deja durante 30 días.
Es una operación muy
bien tolerada.
Existen sin embargo
otras técnicas, una de ellas aborda el saco lagrimal desde la fosa
nasal, mediante los recursos de la virugía endoscópica. Evita así
de ese modo la incisión cutánea. Está reservada para cirujanos con
mucha experiencia en cirugía endoscópica nasal.
La segunda técnica
consiste en abordar el saco desde el punto lagrimal del párpado
inferior, mediante fibra óptica extradelgada. Una vez dentro del
saco, se perfora la pared ósea mediante Laser vehiculizado por la
fibra óptica. Actualmente ésta cirugía (la más espectacular de
todas) tiene indicaciones limitadas.
ADVERTENCIA:
Estas notas buscan comunicar los problemas más comunes y
brindar información sobre ellos. No pretenden reemplazar al
médico. Ante cualquier duda, deberá consultar con el
Especialista en Otorrinolaringología de su área.
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