Comarca Viedma - Patagones - Patagonia Argentina

 

   
 

Las festividades

Las festividades patrias : El 7 de Marzo, el 25 de mayo y el 12 de octubre eran conmemoraciones civiles que se celebraban, aunque la primera era la que más entusiasmo y adhesión despertaba.
Durante esos días aparecían embanderadas y adornadas con gallardetes la calle principal, la plaza y el templo. Se iniciaban los festejos con salvas y disparos de cañones provenientes de la guarnición militar de Viedma y de los barcos atracados en el puerto, mientras se oía las campanas de la iglesia.

Al tedeum concurrían autoridades, representantes de las colectividades extranjeras, escuelas y público; al momento de su conclusión se oía una salva de artillería y la quema de cohetes y bombas.

En la plaza se desarrollaba el acto cívico militar, con la presencia de gran número de vecinos. Se levantaba un palco adornado con banderas de todas las colectividades y en él tenia un lugar de privilegio el piano y la banda de música. Luego del himno, las niñas declamaban poesías, se pronunciaban discursos alusivos y muchas veces se escuchaba a un gaucho que recitaba producciones suyas. Finalizaba con un desfile, que consistía en dos o tres giros por la plaza, en el que intervenían las tropas, escuelas, banda de música, autoridades y pueblo. Luego del acto al aire libre se ofrecía en el salón municipal, en Patagones y en el de la Gobernación en Viedma, un servicio de licores y confituras. Además niños y adultos recitaban nuevas poesías, se daban los discursos de clausura y la banda tocaba sus piezas más brillantes. Después las familias se volcaban a los paseos, plazas y calles donde continuaban los festejos con entretenimientos populares: corrida de sortijas, palo enjabonado, rompecabezas, etc. Al anochecer se quemaban fuegos artificiales y se elevaban globos.

Para muchos la fiesta continuaba en tertulias familiares, en los bailes de gala ofrecidos por la Municipalidad y en los populares que surgían en las calles suburbanas ó en los patios de los ranchos y pulperías.

Las festividades religiosas: La más celebrada era el día de la patrona de cada población: la Virgen de El Carmen en Patagones y de la Mercedes en Viedma.

En esa fecha se efectuaba una procesión por las principales calles y su estatua era transportada en los hombros de los fieles, mientras que a su paso se arrojaban flores y en la calle del puerto los barcos amarrados la saludaban con una salva de artillería. También se efectuaba una procesión en Corpus Christi, mientras que el domingo de Pascuas, luego de las obligaciones religiosas, culminaba con entretenimientos populares: fuegos artificiales, elevación de globos y quema de un judas.

Las festividades de las colectividades: La de los españoles duraba tres días con sus música y alegres paseos, mientras que los italianos celebraban la unidad peninsular con banquetes y discursos alusivos . El 14 de julio congregaba a los franceses en un gran ágape con platos y bebidas de su nacionalidad.

Las festejos políticos: Luego de una elección, los triunfadores acostumbraban a recorrer las calles, montados a caballo y en grupos de 20 a 30, gritando vivas a su partido.

Las celebraciones familiares: Los bautismos y casamientos daban lugar a festejos que culminaban en bailes. Estos se practicaban aún entre las familias más pobres, donde la guitarra era el instrumento que animaba la reunión en la que circulaban mate, ginebra y otros licores, junto a algunos dulces. Entre los más humildes se hacía a la luz de las velas, pequeñas linternas o candiles y cuando el piso era de tierra, el baile se suspendía por momentos para humedecer el suelo y evitar que el polvo se levantara.

El carnaval constituyo una de las diversiones de la época; esto se reflejo en la preocupación de las autoridades municipales, que mediante numerosas ordenanzas reglamentaban la prohibición de arrojar aguas servidas y con balde, recomendaban el uso de papel picado, serpentina y pomos, además de la obligación del permiso oficial para los disfraces.
El juego con agua era encarnizado y las celebraciones se efectuaban en las calles, adornadas al efecto, recorridas por comparsas de jóvenes que luego culminaban en bailes o tertulias.

Los negros y sus bailes: En 1890 existían en Viedma algunos sitios donde los negros bailaban sus candombes. Generalmente lo hacían en su barrio y eran presididos por un rey. Al resonar de los tambores comenzaban las canciones en su lengua nativa y los bailarines danzaban ataviados con un mandil de cuero de gato montés, adornado con cascabeles.
Aquellos blancos que tenían el privilegio de asistir, lo debían hacer sin intervenir y mucho menos reírse.

Las diversiones populares: Las carreras de caballo, las riñas de gallos, la taba y las bochas eran las que más apasionaban a la población sin distinción de clases sociales; casi todas ellas eran de origen rural.
Para las carreras de caballo no existían ni hipódromos ni arenas pero se corrían en pistas habilitadas en ambas orillas ( en Patagones la más popular su ubicaba en el Bañado) y las distancia a disputarse variaban entre los 300 a 800 metros. Los domingos, luego de las 6 de la tarde, entre 50 a 150 personas, la mayor parte a caballo, concurrían atraídos no solo con la esperanza del espectáculo sino también por la posibilidad de apostar, ya que en ellas "corría mucho dinero", se jugaban abultadas sumas, llegándose a dilapidar patrimonios y fortunas.

Copyright 2007 La tapa web