Comarca Viedma - Patagones - Patagonia Argentina

 

   
 

El transporte

El aislamiento estaba atemperado por las comunicaciones marítimas, realizadas por vapores y bergantines - goletas procedentes de Buenos Aires.
Por tierra los viajes en galera o carreta, además de ser molestos, eran peligrosos, era nada menos que alrededor de 60 leguas hasta Bahía Blanca la distancia a recorrer y no siempre libre de esa travesía de algunos grupos de indios malones; para cruzar el río Colorados, de una orilla a otra se utilizaba una "chalanas" embarcaciones livianas, sin quilla y fondo chato.

Transporte terrestre: Las galeras y carros eran utilizados en las comunicaciones y transportes terrestres.
Hacia 1885 se inicio el servicio de Galeras por Mensajerías, entre Bahía Blanca y Patagones, propiedad de la empresa Argentina del Sud, de los señores Hervit y Mora, aunque luego quedó como responsable Nicolás Mora y su familia. La empresa poseía 4 galeras, 3 breaks, 5 carros y 1300 caballos y su personal estaba constituido por 3 mayorales y 10 cuarterones.
Las galeras eran diligencias grandes que median de 3 a 3,50 metros de largo su ancho varia de 1,20 a 1,70 metros, que podían transportar 2.000 kilos y 16 pasajeros y los break, más pequeños, llevaban de 4 a 5 personas, pero eran más rápidos que los anteriores.

Al ser Patagones el centro de abastecimiento del resto de los pueblos del Territorio del Río Negro, partían de allí los carros, tirados por mulas, hacia la confluencia del Limay y el Neuquen, pasando por Pringles, Conesa, Choele Choel y Roca. Los caminos eran dos y corrían cercanos uno a otro. Uno de ellos era el camino de arriba, llamado así por estar trazado sobre las lomas que limitan la margen izquierda del valle del río Negro. La ruta de abajo seguía la parte llana del valle, más cómoda y rápida; se usaba en verano y parte del invierno, cuando las posibilidades de lluvia y crecida eran menores.

La primera mensajería: La primera mensajería llego el 25 de mayo a Plaza 7 de Marzo al toque de clarín, tocado por Mora, reuniéndose con tal motivo todo el vecindario alrededor del fantástico vehículo precursor de grandes adelantos. El contento de la población era evidente y bien justificado.

La Galera paraba en el hotel de Arro, único que había frente al muelle y de allí mandaba Mora la correspondencia a la oficina de correo con sus cuarteadores.
El viaje de Bahía Blanca a Patagones era una verdadera odisea, por unos caminos intransitables.

A pocas leguas de Bahía empezaba la " vía crucis" al tener que cruzar los salitrales,

donde se encajaba la galera hasta los ejes, y había que aligerarla, bajándose los pasajeros que eran transportados de un islote a otro, enancados en los caballos de los cuarterones; luego se repetía lo mismo para poder pasar los médanos de Romero, que los pasajeros debían cruzar a pie, después en la balsa de río Colorado y luego en bote los zanjones de ese mismo lugar . El viaje duraba tres días en invierno y dos íntegros en verano. Con todo, era un gran adelanto, pues siempre se estaba más seguro que por mar y además había así un itinerario fijo y permanente.

Transporte marítimo: Las comunicaciones con Buenos Aires eran marítimas, única vía posible que mantenía desde la época colonial. Hacia 1880 un vapor y tres veleros efectuaban el recorrido, pero a fines del siglo dos compañías, Mihanovich y Baccaro, disponían de cinco vapores ( entre las dos) para el recorrido.
El viaje se efectuaba en tres días y la cantidad de pasajeros que transportaban variaba de acuerdo con la capacidad del buque ( el vapor Vaca tenia comodidad para 24 pasajeros de primera clase y 32 de segunda; El Toro para 8 pasajeros de primera y 10 de segunda, al igual que la carga que variaba de 400 a 760 toneladas.

La barra, ubicada en la entrada del río, fue siempre una gran dificultad para la navegación, pero durante esta época entraban uno o dos navíos por semana y a veces el puerto ofrecía una actividad inusitada con la presencia de los buques mercantiles de compañías privadas, uno o dos de guerra, los vapores de la escuadrilla del río Negro, algunos veleros, pero otras veces no había ninguno.
La llegada de un barco significaba un acontecimiento, por eso la población se volcaba en buen numero al muelle y gran cantidad de botes se acercaban a las naves.
El movimiento de entradas y salidas de pasajeros durante los años 1893 y 1897 fue muy importante: 5.918 entrados y más de 4.000 salidos, y fue incrementada notablemente en los últimos años.

Transporte fluvial: La escuadrilla del Río Negro, dependiente de la Armada Nacional, inicio sus actividades en nuestro río al servir de apoyo a la expedición de Roca, tanto para el reconocimiento científico como para el transporte militar.

Finalizada la campaña continuó sus actividades como transporte de pasajeros, carga y correspondencia entre Patagones y los pueblos ubicados río arriba.

Los vapores que eran a "rueda" utilizaban carbón o leña como combustible, llegaban hasta General Roca . En 1884 se efectuaron 19 viajes entre Patagones y Roca, pero hacia 1900 solo arribaban hasta Choele Choel, pues la llegada del ferrocarril del Sud al Alto Valle había hecho que esta región optara por este transporte más regular y barato. Las comunicaciones entre Patagones y Viedma, las efectuaban 50 chalanas.
 

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