PLANETA FRYO
volver al portal
 
MENÚ
RELATOS
POEMAS
PROGRAMAS HP48
 
POEMAS
-01
-02
-03
-04
-05 «
-06
-07
-08
-09 «
-10
-11
-12
-13
-14 «
-15
-16
-17
-18
-19
-20
 
 
 correo-e
 
 última actualización: 
 Diciembre 2005

11

(1999)

Cuando nazca un niño
de un pétalo de rosa marchita,
tendrá, por huesos, espinas,
rojos sus cabellos y ojos.

Te mirará con desprecio,
su mirada como dardos envenenados
sus manos te harán sangrar
y de tu cáliz se alimentará.

Cuando nazca un niño,
de un pétalo de tulipán,
será más alto que tú,
suave y tersa su piel.

Te arrastrará perdidamente,
embelesando tus ojos,
hasta arrancártelos de las órbitas
con una sonrisa en sus labios.

Cuando nazca un niño
de tu vientre cálido y húmedo,
cuando nazca digo,
te hará sudar, llorar y gozar.

Te reconocerá madre,
se acunará en tu regazo,
beberá de tu blanca savia,
y por todo ello, crecerá.

Crecerá y crecerá,
te clavará espinas ponzoñosas,
te arrancará de tus ojos
lágrimas de amarga soledad.

Y luego se perderá
cayendo en redes intrincadas,
laberintos de mágica tecnología,
sus ojos vaciados de toda lógica.

Sin amor ya,
arrastrándose, preludio vegetativo,
sintiendo náuseas,
respirando monóxido.

Morirá,
dejando que otros continúen
su hogar arrasando,
nublando soles y lunas.

Morirá,
y tú estarás allí,
recogiendo uno a uno,
sus huesos macilentos.

Entonces,
entonces él estará en ti,
de nuevo como en un principio,
comenzando su nuevo fin.

Mírame, madre!
yo! acuso a mis hermanos,
sintiendo escalofryos,
sí, madre, sí.

Porque yo,
no acepto tu sufrimiento,
clamo de ira a los cielos,
por ti, por respeto.

Envía a tus sacerdotes,
haz que devoren la obra,
de nosotros tus hijos,
sacúdete nuestro polvo.

Mándanos suplicar:
misericordia, Madre,
misericordia, Tierra,
no creo más en sus mentiras.

No creas, Madre,
todo aquello que te digan,
no creas
en su "hiprogresía".

Dicen,
hablan,
y mientras tanto,
sus pensamientos callan.

Obran,
actúan,
y mientras,
tu templo arruinan.

Yo,
ni tan siquiera,
digno soy
de a ti dirigirme.

No soy mejor
que ellos, hermanos míos,
pero estando en soledad,
oigo a lo lejos tus llantos.

A lo lejos,
retumbando en mis tímpanos,
tu sola presencia
empapando mi vida.

De tristeza,
el corazón en un puño,
el otro puño crispado,
rechinando mis dientes.

De ira,
incontrolada rabia,
¡cómo os atrevéis!
¡cómo es posible!

Lágrima,
que derramo por ti,
en tu nombre,
dejando constancia.

Un momento,
un instante después,
me iré,
volviendo a tu vientre.

Tierra mía,
pintada por artistas invisibles,
interpretada por músicos anónimos,
iluminada por una estrella eterna.

No dejes
que tu sol velemos,
que tu espejo nublemos,
no nos dejes ya más.

No dejes
que te llevemos
hacia nuestro irremisible final,
tú no mereces eso.

Mereces
un hombre,
una mujer,
y un niño.

Que se asombren
de tu espectáculo diario,
y que conserven tu belleza
hasta el día de tu boda.

Con el Sol.
...

Como único testigo
un inmenso Universo,
de amor infinito,
de amor eterno.

Todo,
como un sueño,
tras abominables
pesadillas.

Todo,
con una felicidad 
inmensurable
y expansiva.
Armonía,
que viva Vida!
que viva Sol!
que viva Tierra.

Por siempre

AMÉN