Escudo de Carmen de Patagones
Blasonamiento: De oro, con un castillo de
su color, aclarado y mamposteado de sable, sobre
tres fajas ondeadas de azul y plata, en punta, y
sumada un áncora de azur. Bordura de ocho
órdenes de gules y plata: el gules cargado con
castillos de oro, aclarados de azur, de
Castilla, y la plata cargada de leones rampantes
de púrpura coronados deoro, de León. Como timbre
tras una corona mural de cuatro torres a la
vista, aclaradas de gules y mazonadas de sable,
y sumada una cruz de oro del Carmen, acompañada
de tres estrellas de lo mismo. Va acolado de dos
cañones de oro, puestos en sotuer, y de los
flancos le salen siete banderas del Imperio del
Brasil, circundadas por una cinta con la divisa:
"Son las armas del vencido".
Significación: El castillo y los cañones
recuerdan la antigua fortaleza avanzada de la
civilización en el desierto a orillas del Río
Negro, representado por las franjas en ondas,
mientras el áncora simboliza su condición de
importante puerto.
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La bordura va cargada con las
armas de Castilla y León, que eran las de la
Monarquía Española, de la que éramos parte, en
recuerdo de la antigüedad bicentenaria de la
ciudad (fundada en dicho período), así como el
hecho de ser la única ciudad de tal origen al
sur del Río Salado. Sirven también las segundas,
para representar el origen maragato de sus
primeros pobladores. La cruz que lleva como
cimera y las estrellas que la acompañan, son las
propias del escudo de Carmen y van en homenaje a
su excelsa Patrona, Nuestra Señora del Carmen,
elegida como tal desde su origen. |
Por último las
banderas brasileñas son las que heroicamente
conquistó su pueblo durante la batalla librada
contra las tropas imperiales invasoras. Lleva
como divisa "Son las armas del vencido",
costumbre inmemorial en la heráldica española,
que la ponía para señalar las que había tomado
al enemigo, siendo (en este caso) la azaña
perpetuada por aquellos valientes antecesores
digna de ser perpetuada en el balsón. La corona
mural es atributo distintivo que le corresponde
por su carácter de ciudad. DISPUSIERON también
que se pinte el original del escudo, de acuerdo
a las reglas del arte, conforme acababa de
blasomarse.
Decano de Armas: José María de Zarazaga
- Berenguer
-
Colegio Heráldico de la Argentina. |