Introducción.
Antigüedad del universo.
Evidencia fósil.
Especies extinguidas.
Imperfecciones de diseño.
Vestigios arcaicos.
Estructuras compartidas.
Palabras finales.
Los esquistos de Burguess, localizados en la parte oriental de Canadá y fechados en 530 millones de años de antigüedad, se formaron a partir de lo que fueron sedimentos de antiguos pantanos pobres en oxígeno, circunstancia que facilitó la fosilización de organismos de cuerpo blando. Allí lo paleontólogos han encontrado restos de criaturas extrañas, casi absurdas, representantes de cinco phyla desconocidos en el mundo contemporáneo. Modelos descontinuados por la misma naturaleza.
La Hallucigenia, uno de ellos, poseía siete pares de patas o puntas de apoyo, especies de zancos para moverse por el fondo cenagoso, y siete tentáculos dorsales sin función conocida (en fecha reciente se ha propuesto que estos animales son antepasados de los modernos gusanos aterciopelados del tipo onicóforos). La Opabinia, otro modelo descontinuado, tenía forma de gusano segmentado, con un par de fuertes brazos o pinzas frontales, cinco ojos en alto relieve y dos aletas traseras en forma de V que pudieron servirle de timón.
Las colinas de Ediácara, en el sur de Australia, contienen depósitos formados hacia el final del Precámbrico, entre 700 y 570 millones de años atrás. Igual a lo que ocurre con los esquistos de Burguess, se han encontrado allí, aunque en menor cantidad, animales de cuerpo blando y arquitectura desconocida. Otros experimentos evolutivos de la vida, como Dickinsonia, animal en forma de oblea, con un espesor máximo de seis milímetros y casi un metro de diámetro.
Los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años, como se deduce del registro fósil, y coincide con la caída de un gran meteorito en la península de Yucatán. Se han encontrado restos de monstruosas bestias terrestres, algunas con un peso en vida cercano a las cien toneladas. Esto crea un problema de marca mayor a los defensores de la Biblia: para salvar la extensa familia de los dinosaurios del Diluvio Universal, en lugar de un arca de fabricación casera, como puso ser la de Noé, se habría necesitado la flota naval de Estados Unidos. Además, enlazar un tiranosaurio rex y luego convencerlo de que debe subir a la embarcación y mantener allí buenos modales, sería un prodigio superior a todos los realizados por Jesucristo. Conclusión: los dinosaurios proporcionan un argumento de peso completo contra el creacionismo bíblico.
Y muchos siglos antes de los dinosaurios ya los peces poblaban los mares de este mundo, de los cuales surgieron tetrápodos que se atrevieron a salir a tierra firme y la poblaron. De ellos brotaron más tarde los anfibios y de éstos los reptiles, antecesores directos de los reptiles mamiferoides, que luego darían nacimiento a los mamíferos. Una rama de los mamíferos dio lugar a los primates, a los cuales pertenecieron los australopitecos, los que, transformados convenientemente, darían nacimiento al género humano. Esta historia evolutiva está avalada por una abundante colección de fósiles intermedios, que corresponden a formas de vida ya desaparecidas de la faz de la Tierra, ni siquiera sospechadas por los autores de la Biblia.