| La Apiterapia
Apiterapia del latín apsis, abeja) es la utilización de la miel de abejas y sus productos, incluyendo veneno de abeja, miel cruda, polen, propóleo, jalea real y veneno de abeja (disponible en la abeja viva o en forma inyectable), y tiene una larga tradición como remedio popular para la artritis y otras enfermedades degenerativas.
Resulta interesante saber que la apitoxina tiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas e inmunoestimulantes.
Estos atributos terapéuticos comprueban su eficacia en el tratamiento de una gran variedad de enfermedades.
Apiterapia no es lo mismo que apitoxiterapia ya que la apiterapia usando apitoxina de uso médico es la 27 avaparte del veneno de abejas en dilución eficaz contra reumatismos, ciática y artritis.
La elaboración de la apitoxina de uso médico es mucho mejor el elaborado con abejas europeas que con abejas africanas.
La composición química de la apitoxina de uso médico es la siguiente: enzimas, lisolecitina, fosfolipasa, hialurodinasa y fosfato de magnesio, se conserva indefinidamente en glicerina.
Efectos:
Bacteriostático; anestésico local; posee acción inmunológica en el tratamiento de las enfermedades reumáticas(reconstituye el cartílago); estimula el sistema inmunológico que se manifiesta en la formación de células multicelulares monocitos, macrófagos, linfocitos T y B, inmunoglobulinas y cortisona.
Es la sustancia antibiótica más activa entre las conocidas, es 500.000 veces más efectiva que cualquier antibiótico conocido.
Durante el tratamiento no se forman anticuerpos contra la apitoxina y por ello el cuerpo humano no se acostumbra a ella, las inyecciones de apitoxina son cada vez más efectivas.
Contraindicada en:
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Hipersensibilidad
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Diabetes
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Enfermedades infecciosas agudas
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Tuberculosis
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Albuminuria
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Enfermedades psíquicas
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Enfermedades del hígado y las glándulas suprarrenales en la fase de agudización-nefritis
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Sifilis
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Gonorrea
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Anemia
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Trastornos hematológicos con disposición a anemia o hemorragia
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Agotamiento general del organismo
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Ulcera gástrica y duodenal con tendencia a hemorragias
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Neoplasias (tumores malignos)
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Período menstrual reciente
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Embarazo-primeros meses-
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Cardiopatías: afecciones cardiovasculares crónicas, aneurisma de la aorta, angina de pecho, artereoesclerosis, miocarditis...
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Insuficiencia cardíaca en segundo y tercer grados
Tampoco se aplicará en pacientes con:
Se deberá practicar siempre la prueba para la alergia, que consiste en: Aplicar intradérmicamente 0,1 ml de apitoxina en el antebrazo. A las24 horas se inyecta la misma dosis en la región lumbar, si no hay reacción alérgica, puede realizar el tratamiento al cabo de otras 24 horas.
Los artríticos y reumáticos reaccionan levemente o no reaccionan a la apitoxina.
La inmunidad patológica a la apitoxina se limita solo al reumatismo y a la artritis verdaderos.
El veneno de abejas, también conocido como apitoxina (del latín apis, abeja y toxikón, veneno) es producido por la glándula de secreción ácida y otra de secreción alcalina incluídas en el abdomen de la abeja obrera. Es introducido en el lugar a razón de 0,3mg.por picadura, por un aparato vulnerable cuyo aguijón es particularmente conocido.
El aguijón de la abeja consta de un largo estilete, de unos 2mm. Puntiagudo, que luego a 0.1mm de diámetro. En el estilete existen varios dientes pequeños, algunos de 0.03mm de longitud. Estos dientes son los que retienen el aguijón en el objeto que pica la abeja, lo que causa la pérdida del aguijón y de la vida de ésta. Al picar la abeja ésta penetra en el objeto picado hasta la mitad de su longitud.
El veneno de abeja es un líquido transparente, con olor a miel acentuado y de sabor acre. Su densidad es de l,1313. Una gota colocada sobre el papel de tornasol azul se pone rojo inmediatamente, lo que indica una reacción ácida. Puede ser considerado como veneno endotelial violento, además de un marcado estimulante de los músculos lisos. Podemos designarlo como un veneno protoplasmático general.
Las características principales de la apitoxina o veneno de abeja son las siguientes:
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Apariencia: Líquido transparente, ligeramente amarillo, sabor agudo y amargo.
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Peso específico: 1,1313
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PH: Reacción ácida
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Soluble en agua y ácidos.
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Casi insoluble en alcohol.
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Las soluciones no son estables: se infectan y descomponen con rapidez.
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Se seca rápidamente a temperatura ambiente.
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Muy termoestable, soporta 100º C durante 1 h o congelación durante 10 días sin perder poder.
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Se destruye fácilmente por sustancias oxidadoras: permanganato de potasio, sulfato de potasio, cloro, bromo, alcohol.
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Es destruido por los álcalis (ejemplo: amoníaco), ácidos fuertes y antisépticos fuertes.
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No tiene efecto si se toma por vía oral.
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Se conserva indefinidamente en glicerina (se ha informado acerca de 22 años de conservación)
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Una picadura de abeja = 0,012 mg de veneno seco (0,03-04 mg. De veneno líquido se le llama una unidad convencional.
Composición química del veneno:
Además de mucho agua (88% del peso), contiene la histamina, la melitina, que es una proteína relativamente simple: una lisolecitina (1-3%), y 2 enzimas, la fosfolipasa A2 (10-12%) y la hialuronidasa (1-3%), microelementos hierro, yodo, potasio, azufre, cloro, calcio, magnesio, manganeso, cinc y otros compuestos.
Contiene además, melitina (50%), secapina (0.5-2.0 %), peptido DCM (1.2%), procamina (1.2%) dopamina (0.2-1.0%), noradrenalina (0.1-0.5%), glucosa, fructosa, fosfolípidos, aminoácidos y feromonas.
UN POCO DE HISTORIA
La primera vez que se habló de Apiterapia fue para hacer una referencia al uso médico de picaduras de abejas o apitoxiterapia.
Todos los productos apiterapéuticos tienen antecedentes antiquísimos, los antiguos egipcios, romanos, persas e incas usaban el propóleo al igual que la cera. Estos datos se encuentran en el papiro de Ebers (1700 a.n.e.), en el Torá (Pentateuco), Profetas y escritos bíblicos, en los escritos de Aristóteles, Plinio, Dioscórides, Galeno, Hipócrates, y demás eruditos de la antigüedad, trazan los antecedentes conocidos como apiterapia con los productos de la colmena.
En la historia de la medicina figuran Philip Semmelweis, Philip Terc, padre de la apitoxiterapia. Ambos eran médicos austriacos, casi contemporáneos y tuvieron que enfrentarse al dogmatismo académico de la Viena del siglo XIX.
Ter (1844-1915) nacido en Praporiste, Bohemia, era reumático y sufría de intensos dolores articulares. Un día sentado en su jardín, en 1868, fue atacado de pronto por muchas abejas, a partir de entonces sus dolores comenzaron a desaparecer y los miembros adquirieron nueva movilidad.
A partir de entonces se dedicó a investigar la causa de su sorprendente cura y permaneció durante diez años haciendo experimentos, pese a ser combatido y ridiculizado por colegas.
En 1878 y 1889 presenta ante la Universidad Imperial de Viena sus notables conocimientos sobre miles de pacientes tratados con éxito, pero se encontró con un auditorio hostil e intransigente, a tal punto que Terc decide irse de Viena por temor a que lo internen en un manicomio. No obstante dejó como testimonio de sus investigaciones varias publicaciones, además de un libro editado en 1910.
Tras el rechazo de las autoridades científicas austríacas a las investigaciones de Terc, médicos de Francia, Inglaterra y Alemania, siguieron sus métodos y reafirmaron su conclusión.
Cada vez es más extenso el uso del veneno de abejas en el tratamiento de innumerables enfermedades y se cuentan por docenas los preparados con apitoxina comercializada por la industria farmaceutica.
En 1920 se inicia en Japón la acupuntura con abejas; la apipuntura. Desde entonces ha continuado el desarrollo de la apitoxiterapia y en estos momentos son las principales afecciones tratadas con apitoxina.
Algo Interesante... otra historia... el médico de Carlomagno (742-814) lo curó de su padecimiento crónico de gota usó para ello picaduras de abejas en dosis progresivas.
El médico ruso Orlov, trató en 1969 en el congreso de Bucarest sobre el veneno de abejas y su incidencia sobre el Sistema Nervioso Central. Según rezan algunas leyendas muchos casos de peste y cólera fueron curados con picaduras de abejas, lo que es cierto es que en la actualidad se ha comprobado su eficacia en casos de bronquitis, bocio exoftálmico y oftalmia.
Datos interesantes a tener en cuenta...
El Dr. Fernando López Hernández, mexicano, nacido en la ciudad de Xalapa, Veracruz, ha venido desde hace cinco años practicando la apiterapia, o lo que el denomina apipuntura.
El Dr. Miguel Balmaceda, argentino, nacido en Malargue, Mendoza, hace más de diez años que viene practicando la apiterapia con apitoxina (Apis Mellifera) de uso médico en casos de artritis y artrosis con bastante éxito.
El uso de analgésicos y antiinflamatorios...
Tanto el usar la abeja como el usar Apis Mellifera (solución) tiene un poder analgésico, antibiótico y antiinflamatorio natural.
Para demostrar su superioridad sobre otros productos ya conocidos ampliamente quiero citar algunos conceptos preocupantes que tienen que ver con la acción antiinflamatoria de la aspirina y AINES.
La mitad de las muertes por úlceras se asocian al consumo de antiinflamatorios no esteroides (AINES) y uno de cada siete pacientes con artritis reumatoidea debe abandonar el tratamiento por problemas estomacales; 20 de cada 100 terminan con trastornos digestivos al cabo de un año.
Uno de los objetivos importantes es dar a conocer esta alternativa con resultados favorables en el caso de tratamientos para la artritis y artrosis, aunque existe escepticismo al escuchar hablar de las abejas, lo que creo se debe a la mala imagen que han creado alrededor de ellas y no es así, las abejas son seres vivos que merecen nuestro respeto y en la misión de sanar dan su vida.
(Tomado de una colaboración en la Lista de ArtritisKids) |