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3ª ETAPA

La salida de Belorado es prácticamente llana, es a partir de
Villafranca-Montes de Oca donde se inicia la subida definitiva. En
algunos tramos una señal indica el 7% de desnivel. Aunque no lo
comprobamos supongo que desde la cima debe haber algún camino que lleve
directamente a San
Juan de Ortega,
monasterio que no hay que dejar de visitar. Por carretera hay que
desviarse a la derecha como indican los carteles hasta Santoventa de Oca
y de allí otra vez a la derecha, en total hay que retroceder como cinco
kilómetros por mala carretera y hasta subir una cuesta. Aledaño al monasterio está el albergue y un bar donde almorzamos.
De
vuelta a la N-120, la carretera sigue llana hasta Burgos. Se hace pesado
el atravesar la zona industrial y luego cruzar casi toda la ciudad hasta
llegar al río Arlanzón, que cruzaremos para presentarnos en el Arco
de Santa María,
que da acceso a la zona de la catedral y el casco antiguo.
Después de la obligada visita de la
catedral es muy
recomendable callejear por la parte alta viendo la muralla. El albergue
se encuentra al lado del río y cerca del monasterio de las Huelgas,
consta de varios barracones y una amplia zona ajardinada, aunque sólo
paramos para sellar, parecía cómodo. Comimos en uno de los mesones que
hay poco más allá del albergue y que están a la salida de la ciudad,
que se hace por la N-120.
Para el que no conozca la meseta castellana, como yo que no había
pasado de Burgos, puede extrañarse de lo diferente que es del
estereotipo que tienes en la cabeza, todo monótonamente llano y árido,
cuando la realidad te sorprende con un paisaje levemente ondulado y
surcado aquí y allá por ríos, cursos de agua, acequias, canales, con
el más importante, el canal de Castilla, que hacen de la meseta que
atraviesa el Camino de Santiago una rica zona agrícola con muchos
cultivos de regadío, sobre todo la Tierra de Campos.
Como a 10 km. de Burgos la carretera se empina inesperadamente en una
cuesta de unos dos km., que se hace más dura de lo que es, quizá
porque piensas que en la meseta va a ser todo llano. En Olmillos de
Sasamón se gira a la izquierda y se deja la carretera nacional, el
pueblo se distingue por tener un coqueto castillo, como de recortable,
notable es su iglesia así como varias de sus casas, en conjunto un
pueblo castellano muy bonito. La carretera que se toma es comarcal, está
muy bacheada y también se empina en algún momento, pero nos introduce
en la Castilla real, con un paisaje sorprendente, como he dicho antes.
Es
impresionante el paso bajo los arcos del antiguo convento de San Antón,
unos carteles de “cuidado con el perro” nos avisan de que estamos
ante una propiedad privada y nos hacen recordar la desamortización de
Mendizábal en el siglo XIX. La llegada a Castrojeriz es muy bonita, con
la colegiata de Santa
María del Manzano
recibiéndonos. Para llegar al albergue, hay que cruzar todo el pueblo,
que se extiende a lo largo de casi dos km. en la falda de una montaña
coronada por las ruinas de un castillo. El pueblo, aparte de la
colegiata, tiene dos iglesias fortaleza, la de San Juan, cerca del
albergue y la de Santo Domingo, hay que visitarlas antes de las ocho de
la tarde y es gratis para los peregrinos, los lunes permanecen cerradas.
El
albergue está en una casa del pueblo, atendido por dos hospitaleros
voluntarios, cuando estuvimos nosotros, el domingo día 14, casi se llenó.
Nos dieron de desayunar, todo por la voluntad. Cenamos muy bien en un
mesón cercano al albergue y nos acompañó un peregrino de La Coruña
que hacía el Camino, con traje de peregrino por quinta vez debido a una
promesa, había tenido cáncer de laringe, tuvimos una animada
conversación relatándonos sus experiencias. |
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