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Estas notas están redactadas sobre el viaje realizado entre los días
12 y 19 de septiembre de 1997. Por el llamado Camino Francés, desde
Pamplona hasta Santiago. Son comentarios sobre impresiones personales
y detalles que pueden ser de interés para el peregrino y que no he
visto reflejados en las guías consultadas. Sobre todo algunas cuestas
no anunciadas.
Lo hicimos prácticamente todo por carretera, ya indico los tramos que
hicimos por el Camino, me refiero al camino que está marcado para
hacerlo a pie, y los tramos que conozco que están transitables para
BTT.
En un viaje en el que hay tantas tentaciones para detenerte y
contemplar, un paisaje, una iglesia, un castillo o simplemente un
pueblo que todavía conserva todo el sabor de su vida rural, etc...,
es muy difícil hablar de una velocidad promedio, pero a modo
orientativo podemos decir que puede ser ésta de 20 Km./h. yendo por
carretera y de 10 Km./h. cuando es por el Camino. Reitero que todo es
muy relativo y depende de muchos factores el promedio que se puede
sacar.
Las condiciones meteorológicas son también determinantes y éstas
fueron afortunadamente buenas en general excepto llegando a Belorado,
que nos llovió un poco y un par de tormentas en Galicia que
solventamos poniéndonos a cubierto. También en Galicia por las mañanas
hubo nieblas, algo habitual en la zona. Quiero señalar también que
no pasamos calor excesivo ni necesitamos cremas para el sol. Y apuntar
que por la situación del anticiclón durante esos días, al norte de
la península, tuvimos siempre viento a favor, que aunque no era
fuerte, siempre es mejor tenerlo a favor que no en contra.
Es muy fácil seguir las señales indicativas del Camino de Santiago,
generalmente de color amarillo, tanto si vas por carretera como si lo
haces por el Camino, quizás donde sea más complicado es en las
ciudades grandes encontrar la salida correcta.
ALBERGUES:
En el itinerario de las etapas ya indico los albergues en los que
dormimos así como otros pueblos por los que se pasa y que disponen de
este servicio. El que la mayor parte de los albergues estén cuidados
por hospitaleros voluntarios que cambian cada quince días hace que
puedan variar las condiciones que un albergue ofrece al peregrino, un
albergue cómodo y limpio cuando nosotros lo utilizamos, puede
resultar malo para otros o al revés. De todas formas de todos los que
utilizamos sólo el de Mansilla de las Mulas estaba sucio, aunque es
una casa antigua en el centro del pueblo muy acogedora, con
habitaciones pequeñas. En general los hemos encontrado en buen estado
y con buen servicio, aunque mejor los que eran llevados por
voluntarios que los municipales que solían estar atendidos por otro
tipo de personal.
Aunque según la norma a los peregrinos en bici no se nos acepta hasta
las ocho de la tarde, teniendo preferencia los caminantes, en todos
los albergues hubo sitio sin mayor problema, sólo en Castrojeriz y
Molinaseca tuvimos que esperar hasta las ocho para que nos dieran
aposento. Según nos dijeron en todos los sitios en septiembre baja
mucho el número de peregrinos y por lo general no suele haber en esas
fechas problemas de espacio.
En algunos cobraban 400 Pts. (Los Arcos, Molinaseca, Mansilla de las
Mulas) en los demás fue la voluntad. En Belorado, Castrojeriz y
Mansilla de las Mulas nos dieron el desayuno, también por la
voluntad.
La
hora de cerrar solía ser las diez de la noche y la de silencio las
once, que se cumplían con seriedad. Por la mañana eran las ocho
cuando normalmente había que abandonar el albergue, aunque la mayor
parte de los peregrinos a pie, para las seis de la mañana empezaban a
levantarse con lo que solías despertarte muy pronto. 
Para
preparar el equipaje:
ROPA:
Depende mucho de la época del año en que se vaya a efectuar la
marcha. Pero básicamente podría ser esta:
De bici: 2 culotes cortos. Manguitos y perneras. Una chaqueta de
abrigo de manga larga, a ser posible resistente al agua, o prenda que
la sustituya. Te “echan” de los albergues muy temprano y suele
hacer fresco. 3 camisetas de ciclista, 3 de algodón, 2 pares de
calcetines. Chubasquero. Mitones, casco y unas gafas para evitar
mosquitos y polvo, sobretodo en las bajadas. De calzado, unas
deportivas. Digamos que éste sería el equipaje mínimo, depende
mucho del tiempo que haga en los días en que se piensa viajar.
De calle: 2 ó 3 camisetas, 2 calzoncillos, una chaqueta de abrigo, un
pantalón largo, de chandal puede servir y un calzado cómodo y ligero
para pasear. Saco de dormir, no te hace falta esterilla pues aunque el
albergue esté lleno y no te den colchón, te suelen facilitar algo
para que haga las veces de esterilla. Es útil el llevar una riñonera.
BICI:
2 cámaras de repuesto, bomba y racor, un trapo para limpiar la bici,
aceite para engrasarla y algo de herramienta, llaves “Allan”,
pequeño alicate, caja de parches y lo que creas conveniente, teniendo
en cuenta economizar al máximo el peso y el espacio. Es muy
conveniente revisar antes de partir el estado general de la bici
especialmente de las cubiertas y el perfecto ajuste del cambio. Los días
que se anda por pistas es conveniente dar a la bici una limpieza y
luego engrasar por lo menos la cadena.
ASEO:
Gel, que sirva también para lavarte el pelo. Maquinilla de afeitar y
espuma. Cepillo y pasta de dientes, peine, toalla, aunque “la toalla
de nadador” ahorra espacio y peso no seca para mi gusto. Tapones
para los oídos, los dormitorios de los albergues suelen ser grandes y
casi siempre hay algún roncador o cualquier otro ruido que no te
permita conciliar el sueño —en Los Arcos, el reloj de la parroquia
cercana— por lo que es muy útil proveerse de dichos tapones en
cualquier farmacia. Me parece muy importante que no falte vaselina,
para darte todos los días antes de salir en la zona de contacto con
el sillín, en alguna rozadura o zona escocida y para los labios.
En
las alforjas: Preparad el equipaje repartiéndolo equilibradamente
entre las dos alforjas para que la bici no se escore para ningún
lado. Meter todo en bolsas de plástico, sobretodo el saco de dormir,
pues las mochilas aunque se suponen impermeables, si llueve les puede
pasar el agua.
GUÍAS:
Durante el viaje utilizamos la Guía titulada "El Camino de
Santiago a pie" de Juan Mora, José I. Tamargo y Nacho Catalán,
editada por El País-Aguilar en 1993 y con ISBN 84-03-59279-5, con
unos muy buenos y detallados croquis, en los que también figuran las
carreteras que van paralelas al Camino. En el 98 la misma editorial
acaba de sacar una guía con el mismo formato y gráficos en el mismo
estilo, que en un principio me pareció una reedición, pero que es
una obra nueva, aunque claramente inspirada en la citada, esta nueva
tiene el mismo título y formato y está escrita por Paco Nadal su
ISBN es 84-03-59653-7, editada en 1998 con D.L. M-37317/98. Es la guía
que yo recomendaría, la guía de la editorial Everest, a parte de ser
un formato muy poco manejable, tiene muchos fallos en las distancias
según me han dicho, de todas formas no es un detalle muy importante
para ir en bici, si fuera para caminar sí que sería totalmente
desaconsejable; aunque en honor de la verdad, más o menos todas las
guías fallan a la hora de dar los kilometrajes por caminos en los que
es difícil su cálculo.
Otra guía que me parece interesante es la escrita por Imanol
Goikoetxea titulada “Guía práctica para recorrer el Camino de
Santiago” y como subtítulo “A pie – en bicicleta – a caballo
– en coche”, parece muy práctica para poder alternar el viaje por
el camino y la carretera, su ISBN es 84-86205-88-3. Otra guía,
aparecida en 1993, no sé si ahora estará a la venta y si será fácil
encontrarla en las librerías es la escrita por Juan José Alonso
Checa “El Camino de Santiago en Mountain Bike”, editada por
ediciones Tutor S.A. y con ISBN 84-7902-097-0, aunque me parece que
falla un poco al dar los detalles del camino y en la cartografía que
le acompaña, pero me parece muy interesante por el relato que hace de
su viaje. De todas formas sigo recomendándote la primera que es la
que mejor conozco y manejé durante el viaje.
Aprovechando el tirón del año Santo Jacobeo que se celebra en 1999,
se están publicando gran cantidad de libros que tienen como tema
Santiago, el Camino y su peregrinación, desde todos los puntos de
vista, que podréis consultar en cualquier librería o biblioteca.
Como se puede suponer unos más interesantes que otros, pero lo que es
seguro que al que le interese tiene dónde elegir y documentarse sobre
el viaje.
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